Ricardo Soriano, el noble salmantino que 'inventó' Marbella

Ricardo Soriano, el noble salmantino que 'inventó' Marbella

El aristócrata salmantino Ricardo Soriano y Scholtz von Hermensdorff, II marqués de Ivanrey, construyó el primer complejo hotelero de Marbella, por lo que fue el primer promotor de la Costa del Sol. También fue un prolífico inventor y aventurero, considerado el creador del bobsleigh

Cuando se visita Marbella por primera vez siempre se llega al mismo sitio: La larga avenida Ricardo Soriano, que vertebra la localidad emblema de la Costa del Sol. Para los más mayores moradores de la ciudad malagueña, Soriano es uno de sus embajadores más destacados y conocen al dedillo la importancia que su figura tuvo para el desarrollo en Marbella del turismo de lujo. Sin embargo, en su provincia natal, Ricardo Soriano es un personaje desconocido, al que tan sólo se le rinde tributo con una calle en Peñaranda de Bracamonte. Porque Ricardo Soriano nació en Salamanca.

Ricardo Soriano y Scholtz von Hermensdorff (Arauzo, Salamanca, 1883 - Marbella, 1973) tuvo una apasionante vida digna de los mejores libros biográficos o de un biopic de Hollywood. Hijo primogénito del diputado salmantino y senador vitalicio Fernando Soriano y Gaviria, además de banquero, terrateniente y socio fundador del Hotel Ritz de Madrid; y de la malagueña de origen alemán Matilde Scholtz von Hermensdorff y de Behrz, hija del marqués de Belvís de las Navas; Soriano heredó de su padre unos 90 millones de pesetas a comienzos del siglo XX, una verdadera fortuna para la época. Pero tras una vida de excesos, éxitos y aventuras, el marqués murió arruinado y solo en Marbella, a la edad de 90 años.

Protagonizó numerosas excentricidades y tuvo una vida muy agitada. Se batió en un duelo a espada que mantuvo con un pariente, el aristócrata mexicano marqués de Villavieja, en Lasarte en 1919. Vivió a caballo entre París, Biarritz, Bilbao y Madrid, sólo se casó una vez, en 1907, con la estadounidense María Italia Blair Mitchell, a la que abandonó en 1920; y tuvo multitud de amantes. Se dice que la colección de vello púbico femenino que tenía Soriano inspiró al director Luis García Berlanga para la película Patrimonio Nacional.

Un prolífico inventor, creador del bobsleigh

El noble salmantino estudió ingeniería y tuvo una gran capacidad para los idiomas después de su paso por un internado en Suiza, por lo que se convirtió en un hábil emprendedor. Fundó en Biarritz junto a otro aristócrata español, el marqués de San Carlos de Pedroso, la empresa automovilística Soriano-Pedroso, que entre 1919 y 1924 creó diferentes turismos y hasta un coche de carreras que alcanzaba una velocidad de 113 kilómetros por hora, por lo que llegaron a inscribirlo en la Copa Internacional de coches de Le Mans (antecesora de las famosas 24 horas de Le Mans). Soriano también diseñó diversos motores fuera borda, que llegaron a ser adaptados por el ejército estadounidense y colocados en las lanchas que utilizaron los aliados en el Desembarco de Normandía.

A mediados de 1931, Ricardo Soriano batió por primera vez el récord mundial de velocidad sobre el agua, y en 1941 fundó en Madrid la empresa R. Soriano S.A., que fabricó la primera motocicleta scooter del sur de Europa, anticipándose a Vespa o Lambretta. Pero por si esto fuera poco, el Comité Olímpico Internacional le considera como el inventor del bobsleigh —deporte olímpico de descenso en trineo de acero— contemporáneo. En 1905 presentó un modelo de trineo, de nombre Gredos, que fue la sensación en Davos y Saintz Moritz y recibió importantes elogios de la prensa deportiva de la época.

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Se dice que el Marqués de Ivanrey siempre creó inventos guiado por razones de satisfacción personal y no por ambiciones comerciales. De hecho, nunca se preocupó de registrar la patente de sus inventos.

Llegada a Marbella

En 1943 llegó a Marbella y se estableció en ella al acabar la Segunda Guerra Mundial. Compró en las inmediaciones de la localidad de San Pedro de Alcántara las fincas Rodeo Alto y Rodeo Bajo, un total de 220.000 metros cuadrados, por 110.000 pesetas. Allí levantó la Venta y Albergues de El Rodeo, el primer complejo hotelero marbellí, con el fin de que se convirtiera en un para obligada del trasiego de franceses que iban y venían desde Francia al Protectorado de Marruecos usando el puerto de Algeciras. Soriano invitó a visitarle a Marbella a unos adinerados parientes, la familia de los Príncipes de Hohenlohe, que años después también se establecieron allí. 

Alfonso de Hohenlohe, al frente del Hotel Marbella Club, se convirtió en la figura marbellí de los años posteriores, en cuyo negocio hotelero se hospadaron el duque de Windsor, Rock Hudson, Sophia Loren, el príncipe Rainiero de Mónaco y su esposa Gracia, Ava Gardner, el Aga Khan, Brigitte Bardot, Audrey Hepburn o Aristóteles Onasis. El resto de la historia de Marbella es mucho más conocida.

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