Salamanca, la provincia con los índices más bajos de robos en hogares por habitante

Salamanca, la provincia con los índices más bajos de robos en hogares por habitante

Por el contrario, la que sufrió más robos en 2017 fue Toledo. Los principales objetos que se roban son dinero, joyas, dispositivos electrónicos (tablet y móvil) y bolsos. Y el acceso más habitual es a través del forzado de alguna puerta

Toledo es, por segundo año consecutivo, la provincia de España cuyos hogares sufren más robos: en 2017 se produjeron 485 por cada 100.000 habitantes, un 8,5% más que en el mismo periodo que en el año anterior. Y además, se da la circunstancia que, pese a este elevado nivel de siniestralidad, las viviendas toledanas se encuentran entre el grupo con menor ratio de seguros de hogar de toda España, con apenas 31 póliza por cada 100 hogares (frente a las 40 de media nacional).

Repiten un patrón similar Almería, Murcia, Guadalajara y Huelva. Se trata de provincias con los mayores ratios de robos en el hogar por habitante (más del 60%, 49%, 30% y 19% respecto a la media respectivamente) y que, a la vez, muestran niveles de protección financiera muy por debajo de la media española.

Salamanca y Ceuta cuentan con los índices más bajos de robos en los hogares por habitante a pesar del ascenso en el informe sobre criminalidad. En el caso de Salamanca, hay 75,5 robos por cada 100.000 habitantes. La provincia sufre un 68% menos de robo y su nivel de protección es un 10% mayor que la media, según el V Informe Axa de robos en el hogar. Junto a Salamanca y Ceuta, las provincias con menores robos de España por habitante son, este orden, Palencia, Cáceres, Huesca, Lugo y Zamora.

En ese informe se desprende el hecho paradigmático que se produce en España: a pesar de ser un país con un fuerte arraigo de la propiedad inmobiliaria en el que las familias tienen gran parte de su riqueza en la vivienda, hay un alto grado de desprotección en el hogar.

Los principales objetos que se roban son dinero, joyas, dispositivos electrónicos (tablet y móvil) y bolsos. Además, también cabe destacar las numerosas sustracciones que tienen lugar en los trasteros de las viviendas. La gran mayoría de los ladrones acceden a las viviendas a través de la puerta forzando la cerradura. La frecuencia de acceso por ventanas es considerablemente menor.

Consejos de prevención

En muchos casos, el cambio de algunos de los hábitos cotidianos puede prevenir a una persona de sufrir un robo. Por ejemplo, es recomendable no escribir el nombre o dirección en las llaves, y evitar dejarlas debajo del felpudo o en el buzón del correo. Los expertos han observado carpintería de baja calidad en viviendas de nueva construcción, por eso es importante revisar ventanas y marcos, y si es posible, instalar en la puerta de entrada una cerradura de seguridad tanto multipunto como anti-dumping o anti-palancas. Esto previene que los ladrones fuercen la puerta utilizando barras de hierro.

En caso de ausencia durante una temporada es recomendable cerrar bien las puertas, ventanas y persianas. Ninguna medida es tan eficaz como la protección física contra allanamientos. Están disponibles en el mercado algunos sistemas que simulan la presencia en la vivienda, aunque hay que señalar que nada puede igualar a las protecciones físicas. En contra de lo comúnmente aceptado, alrededor del 80% de los robos ocurren durante el día. Por ello no es recomendable mostrar signos de ausencia durante estas horas. Además, hay que contemplar el cambio de cerradura en caso de pérdida o robo de llaves, o en caso de traslado a una nueva vivienda habitada anteriormente por otras personas.

Las redes sociales son un aspecto muy importante a tener en cuenta. Es recomendable no publicar nada (especialmente en perfiles públicos) mientras se esté ausente. Estudios criminalísticos demuestran que algunos ladrones utilizan las redes sociales para verificar si algunas personas están de vacaciones.

Es importante no esconder todas las pertenencias valiosas en el mismo lugar, ni en la habitación principal ni el baño. Otra mala buena idea es ‘esconder’ las joyas en el congelador, bajo la cama o entre la ropa interior.

En contra de lo que pudiera pensarse se recomienda no cerrar con llave muebles o puertas de habitaciones. Esto no previene que los ladrones puedan abrirlos/entrar y normalmente ocasiona más que daños que cualquier otra cosa.

Solo personas de toda confianza deberían conocer nuestra ausencia. Se puede informar a los vecinos para que puedan detectar cualquier actividad sospechosa en la vivienda. Iniciativas como la vigilancia vecinal son muy útiles.

Estudios criminalísticos sobre el comportamiento de los ladrones han demostrado que éstos siguen itinerarios de varios días o semanas, y señalan como objetivo al más vulnerable de ese itinerario, identificando las viviendas menos protegidas. Es una creencia popular que los ladrones identifican como objetivo a personas en particular cuando realmente solo van a la opción más sencilla. Además, si ha ocurrido algún robo cerca de su vivienda, tenga precaución porque los ladrones tienden a reincidir en la zona.

Finalmente, en la gestión del siniestro con la aseguradora, agilizará los trámites si se ha realizado un inventario de todos los bienes más valiosos, anotando el número de serie de los aparatos electrónicos y, si es posible, conservando la garantía en un lugar seguro.

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