​Los comerciantes creen que cobrar por probarse ropa “no es la solución pero pone de manifiesto un problema”

​Los comerciantes creen que cobrar por probarse ropa “no es la solución pero pone de manifiesto un problema”

Desde la Asociación de Empresarios Salmantinos recuerdan que el problema de gente que se prueba las prendas para luego comprarlas por internet afecta a todas las tiendas físicas “sean grandes o pequeñas superficies”

El secretario general de Aesco (Asociación de Empresarios Salmantinos del Comercio), Emilio Checa, valora las declaraciones de la consejera como unas palabras que “han sorprendido” y “han generado reacciones de diversa índole”, si bien recuerda que “son declaraciones que ella hace como recomendación”.

Eso sí, desde Aesco consideran que “la solución del comercio en el futuro pasará por otra serie de cambios” y, desde luego, cobrar a la gente por probarse ropa “no es”. Pero “si la consejera lo ha dicho, es porque le suena y ha escuchado que es un problema”, continúa Emilio Checa, que sí reconoce que hay un problema con gente que acude a la tienda física para probarse ropa que luego encarga por internet.

“Es algo que como organización hemos puesto encima de la mesa, tratando de ver cómo podemos solucionar ese problema desde hace más de 10 años, cuando el comercio online comenzó a ser algo significativo”, explica el secretario general de Aesco, quien lamenta que “aunque la inmensa mayoría de clientes acuden a una tienda con buena fe, sí que hay determinados clientes, y últimamente ha ido a más, que no acuden a comprar”.

Su actitud se ve fácilmente, concreta Emilio Checa, ya que “desde el principio se prueban varias veces las prendas y toman nota de la referencia o hacen fotos a los códigos”, algo que debe solucionarse, puesto que supone un perjuicio para el comercio físico.

“Estás utilizando un local con todo lo que ello conlleva (luz, alquiler, calefacción…) y los conocimientos del dependiente para coger el código y buscar un sitio en todo el mundo donde esté dos o tres euros más baratos”, explica el secretario general, quien recuerda que “esos dos o tres euros “es lo que el establecimiento invierte en el servicio que te da y en el pago por adelantado de la prenda”.

Un problema que afecta tanto a pequeñas como grandes superficies siempre que sean tiendas físicas

Así, Emilio Checa insiste en que “no es la solución, pero pone de manifiesto un problema” puntual “que se nota que no va de buena fe”, y no es otro que “aprovecharse del servicio de una empresa sabiendo que no se va a comprar”.

Un problema “que no es comercial, de los grandes contra los pequeños, sino que es un problema de la tienda física, sea cual sea, contra el comercio online”, asevera Emilio Checa, y que “no afecta sólo a la ropa, sino también a otros productos, como la tecnología o los electrodomésticos”.

Por todo ello, “no voy a entrar en si la postura (de la consejera) es la correcta” o si se pueden explorar otras fórmulas “como dejar un depósito que, si compras, se te descontará”, cree el secretario general, quien sí coincide en que “el mundo es cambiante y lleva razón la consejera en buscar nuevas fórmulas”.

Eso sí, el probarse ropa “no es el problema principal, y habría que proponer antes algo en materia de rebajas u otras cuestiones como los horarios comerciales” y, en general, “nuevas fórmulas para poner las cosas más fáciles” a las tiendas.

Porque, como recuerda Emilio Checa, muchos establecimientos contribuyen también a la sociedad “iluminando la calle, dando más seguridad a quienes salen por la noche”, poniendo un ejemplo. Y es que “si desaparecen los comercios de las ciudades, desaparecerían las ciudades como conocemos”.

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