Un salmantino licenciado en la URJC: "Parece que todo el esfuerzo realizado no vale por el capricho de unos pocos"

Un salmantino licenciado en la URJC: "Parece que todo el esfuerzo realizado no vale por el capricho de unos pocos"

Cursó y se licenció en la doble carrera de Periodismo y Comunicación Audiovisual y, posteriormente, también aprobó un Máster de Análisis Político y Medios de Comunicación en la URJC. Ahora se queja de que se ponga en duda el esfuerzo realizado por el mal hacer de algunos: "En mis clases, desde luego, no hubo tratos de favor. Aprobábamos y suspendíamos según méritos y capacidades. No todos somos iguales"

Licenciado y con un Máster de Análisis Político y Medios de Comunicación en la Universidad Rey Juan Carlos, un salmantino ha querido salir al paso de la polémica que rodea a la Universidad tras los últimos casos de los másteres de los políticos Cristina Cifuentes, Carmen Montón o el propio Pablo Casado, pese a que la Fiscalía ha pedido el archivo de la causa en este último caso. 

Al respecto, se muestra molesto porque debido a estos casos, todos ellos pertenecientes al Instituto de Derecho Público de la citada institución, parece que están en entredicho todos los títulos de la Universidad, pese al esfuerzo de muchos, como él mismo y sus compañeros. 

"Estudié seis años en la Universidad Rey Juan Carlos y en mi caso, además, trabajé todos estos años. Hubo momentos en los que me levantaba a las 5 de la mañana y me acostaba a medianoche, después de clase. Estudiaba en los trayectos y restaba tiempo a dormir para hacer los trabajos", comenta este indignado estudiante. "Ahora por el capricho de unos pocos y el consentimiento de otros, parece que todo el esfuerzo no vale para nada". 

Realizó Periodismo y Comunicación Audiovisual, la doble licenciatura, en cinco años, y el año siguiente hizo el Máster en Análisis Político y Medios de Comunicación, en la misma Universidad, en el Campus de Fuenlabrada. Allí paso desde 2007 a 2013, acudiendo a clases por las tardes, mientras trabajaba por las mañanas, primero en la Biblioteca de la misma Universidad y luego ya en medios como la Agencia EFE o Terra. A veces, incluso, alternaba varios trabajos, todo con el propósito de poder estudiar sin apuros económicos en una ciudad ajena y "cara".

Por eso, y conociendo que otros muchos compañeros también se encontraban en la misma situación, en algunos casos incluso con demasiadas horas de estudio, le duele escuchar que, a modo general, se sitúa a la Universidad y, por extensión, a todos los que estudiaron allí, lejos de lo que supone la propia educación. "Al igual que han intentado excluir al sistema universitario de lo que allí ha pasado, mi deber también es excluirnos a los que trabajamos por sacarnos los estudios como cualquier otro", insiste. 

"Yo realicé mi Máster, acudí a las clases y 'me curré' el trabajo de fin de máster como el que más", afirma. Este versó sobre la Ley de Amnistía de octubre de 1977 desde la prensa nacionalista en el País Vasco y, afirma, acudió "día tras día a la Biblioteca Nacional para leerme los periódicos, algunos incluso en euskera, que tuve que traducir". 

Ante todo ello, y a pesar del cierre del Instituto de Derecho Público, el que parece que acarreaba estos problemas, quiere alzar la voz ante las críticas: "En mis clases, desde luego, no hubo tratos de favor. Aprobábamos y suspendíamos según méritos y capacidades. No todos somos iguales", concluye. 

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