El Centro de Investigación del Cáncer, reconocido como Centro de Excelencia de Castilla y León

El Centro de Investigación del Cáncer, reconocido como Centro de Excelencia de Castilla y León

Durante los próximos cuatro años, el centro de la USAL y del CSIC recibirá más de dos millones de euros destinados a implementar un plan estratégico de mejora de la calidad y de internacionalización, lo que le premitirá solventar "el defecto de competitividad" . Ha sido el único centro premiado por la Junta en su primera convocatoria

El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de la Universidad de Salamanca ha sido reconocido por la Junta de Castilla y León como ‘Centro de Investigación Excelencia’ de la Comunidad, una distinción que

Así lo ha explicado en la mañana de este martes el rector del Estudio salmantino, Ricardo Rivero, quien ha concretado que dicho reconocimiento otorgará una “financiación adicional de 2,1 millones de euros” durante los próximos cuatro años para que, así, “el Centro pueda desarrollar la programación que le permita, a través de la Escalera de la Excelencia, alcanzar los objetivos que lo conviertan en el centro de investigación más importante del país”.

El director del CIC, Eugenio Santos, ha manifestado su alegría por ser “el primer centro de Castilla y León que recibe esta acreditación”, y ha mostrado su satisfacción por recibir las valoraciones del comité de expertos de manera positiva, ya que “el motor de la ciencia es la competitividad”.

Así, la cantidad asociada ayudará al Centro “de manera significativa a salir de esta situación crónica de desventaja y de defecto de competitividad” en el que se encontraban en año anteriores “contra centros nacionales e internacionales”, especialmente en lo que se refiere a los fondos que estaban destinados a políticas de calidad y de atracción y retención del talento joven, así como en internacionalización.

“Nosotros nos hemos visto en desventaja porque carecíamos de fondos dedicados para ello, y en muchos casos teníamos que detraer fondos económicos del laboratorio para estas actividades de mejora”, continuó el director del CIC, por lo que “es muy satisfactorio poder utilizar en el período de los próximos cuatro años estos fondos para implementar planes estratégicos de mejora y de calidad”.

El objetivo es realizar proyectos competitivos para recibir fondos europeos

Eugenio Santos ha explicado que será el doctor Xosé Bustelo, miembro del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que comparte el CIC con la USAL), quien dirigirá la implementación del plan estratégico, centrándose en las actividades para “atraer a jóvenes investigadores que sustituyan a los que se han ido” y, sobre todo, para lograr obtener “proyectos competitivos y poder optar a fondos europeos”, algo para lo que deberán mejorar en la internacionalización, especialmente del programa de posgrado (de máster y doctorado) y que “haya más estudiantes internacionales así como profesores cuando sea necesario”.

“Siempre hemos querido ser un centro de excelencia y competir en la primera división”, recordó el director del CIC, y con esta partida económica podrán ponerse en situación de “empezar a competir, lo que es una alegría para el centro y para las instituciones patrocinadoras, como la USAL y el CSIC”.

Precisamente la delegada regional del CSIC, Mar Siles, confirmó dicha alegría y satisfacción ya que la financiación “nos permitirá impulsar el posicionamiento como Centro de Excelencia a nivel nacional e internacional”, y aseguró que el Centro de Investigación del Cáncer es un perfecto ejemplo de la buena colaboración institucional que “suma fuerzas y encuentra sinergias potentes que ayudan a allanar el camino a la excelencia”.

El CIC siempre cerca de la financiación nacional, pero nunca llegaba; ahora opta a fondos internacionales

El investigador encargado de implementar el plan estratégico, Xosé Bustelo, explicó que el CIC siempre quiso optar a programas similares nacionales, como el ‘Severo Ochoa’, pero “nunca llegábamos porque no teníamos poder económico por una serie de deficiencias”. Con el programa, que tratará de internacionalizar y desarrollar un programa de captación de talento joven, se podrá “dar un impulso a este nivel” y, en el futuro, “depender de fondos nacionales o internacionales”.

Este programa también implicará la renovación del Comité Científico Externo que, a partir de ahora, estará compuesto por investigadores reconocidos tanto españoles como de instituciones extranjeras. Este Comité Científico tendrá por función velar por la ejecución adecuada del Plan Estratégico del CIC y, adicionalmente, la evaluación periódica de la productividad de los grupos científicos del Centro.

De hecho, con la aceptación de los fondos el CIC se “ha comprometido a tener resultados cada año” siempre con el horizonte final de dentro de cinco años, por lo que deberán mostrar un “aumento de publicaciones y mejorar la contratación de personal”.

Otros cambios incluyen la constitución de los Comités de Investigación y de Formación del CIC que organicen la gestión y ejecución del Plan Estratégico así como la formación de la Unidad de Gestión de Proyectos con papeles activos en la captación y gestión de proyectos de investigación internacionales así como en la transferencia de conocimiento. Finalmente, la Unidad de Comunicación será fortalecida para aumentar las actividades de divulgación científica y las interacciones con empresas y asociaciones de pacientes.

Xosé Bustelo también recordó que “a nivel científico, no deberíamos fijarnos en Castilla y León o en España, sino en mirar más lejos y competir con los mejores”, algo para lo que deberán desarrollar alianzas estratégicas con otros centros, con científicos europeos así como permitir a los nuevos estudiantes formarse de manera correcta. “Si no es así, fracasaremos”, sentenció.

La ciencia presenta un déficit de personal que se sufrirá más en los próximos años

La vicerrectora de Investigación y Transferencia, Susana Pérez, también explicó que el problema que sufre el CIC, al igual que toda la ciencia en España, no es un tema de infraestructura, sino que es un déficit de personal, ya que “ha habido un bajón a nivel de personal, especialmente en lo referente de incorporación de gente joven”, lo que ha provocado un gap entre la gente joven y la gente de 55 o 60 años.


Esa distancia excesiva generacional “lo vamos a sufrir y sufriremos más”, lamentó la vicerrectora, quien aseguró que “ya se está empezando a acusar de manera violenta en la ciencia” puesto que gente de calidad ha tenido que o bien abandonar la ciencia o bien salir al extranjero.

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