Nuevas revelaciones por presuntos abusos sexuales de sacerdotes en Salamanca: "Fuimos entregados en bandeja a un pervertido"

Nuevas revelaciones por presuntos abusos sexuales de sacerdotes en Salamanca: "Fuimos entregados en bandeja a un pervertido"

El País ha vuelto a hablar con presuntas víctimas de sacerdotes en la provincia de Salamanca, en este caso ocurridas desde 1981 hasta 2004 en diferentes localidades. "Tengo la imagen grabada de ocho o diez niños con él en medio. Todos desnudos, todos masturbándonos", comenta una de ellas al medio nacional

Nuevas revelaciones de El País contra el Obispado de Salamanca. Según publica el diario nacional, este habría ignorado un avido de la Archidiócesis de Miami, que expulsó en 1981 a Francisco Carreras, un sacerdote que anteriormente estuvo destinado en la provincia salmantina y tras ello, también. 

Según denuncia El País, hasta tres nuevas víctimas de abusos sexuales habrían denunciado al medio nuevas agresiones en las que describían grupos de niños que debían mantener relaciones entre ellos y con él. "El Obispado lo sabía. Lo podría haber evitado, pero nos dejó en sus manos. Fuimos entregados en bandeja a un pervertido. No puede haber perdón para eso", comentan. 

Su historia en el sacerdocio arranca en 1973, según relata El País, en los pueblos de Ahigal de Villarino, Robledo Hermoso y Sanchón de la Ribera, antes de llegar a Miami, donde, según denuncian, los abusos empezaron pronto. 

Allí, de esta manera, los abusos fueron continuos desde 1976 y 1981, siempre según El País, y cuando tuvieron conocimiento de ello, no se le permitió hacer servicio en ninguna parroquia y, según la Archidiócesis de Miami, como afirma el periódico nacional, se le dio traslado al Obispado de Salamanca. 

Desde 1981 hasta 2004, de esta forma, regresó a varias localidades de Salamanca. Promero en Sequeros, donde "montó un taller de marquetería al que íbamos muchos niños. Los viernes nos quedábamos a dormir en su casa. Allí sucedía todo. Tengo la imagen grabada de ocho o diez niños con él en medio. Todos desnudos, todos masturbándonos", alude El País a una conversación con una de las víctimas. 

A estos, continúan, les regalaba ciertos objetos lo que, unido a la presión social, provocaba que nadie dijera nada. Y en el caso de que alguien se saliera del redil, amenazaba e, incluso, agredía. "Un día me atreví a decirle que se lo podía contar a mis padres. Me pegó un guantazo que me tiro al suelo y me dijo: Explícalo si te atreves", asevera el medio. 

Tras Sequeros pasó por numerosas localidades como Calzada de Valdunciel, Castellanos de Villiquera, Palaciosrubios, Poveda de las Cintas, Villaflores, Valdunciel, Carbajosa de la Armuña, Naharros de Valdunciel, San Cristóbal de la Cuesta y Mata de la Armuña. Fue profesor, además, según relata El País del colegio Lorenzo Milani antes de que, ya en el siglo actual, fuera nombrado capellán del convento de las Bernardas y enviado al santuario de Valdejimena. 

En este tiempo, también hay denuncias. Una de estas víctimas que comenta El País cuenta cómo en Calzada de Valdunciel ponía películas porno mientras daba Cola Cao a los niños. También en Calzada, donde "todo el mundo lo sabe, pero nadie dice nada".

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