Los jesuitas encubrieron un caso de abusos y violaciones de un cura en la parroquia de El Milagro de San José

Los jesuitas encubrieron un caso de abusos y violaciones de un cura en la parroquia de El Milagro de San José

El País indica que la importancia de este caso estriba en que los jesuitas son la orden del Papa Francisco, y en que los superiores que gestionaron el caso alcanzaron la cúpula de la institución y ocuparon o incluso aún ocupan hoy cargos de relevancia en la Compañía, tanto en España como en Roma

El periodista de El País Íñigo Domínguez, vinculado a Salamanca y autor de muy relevantes reportajes de investigación sobre los casos de abusos en la Iglesia Católica, ha vuelto a destapar un nuevo caso de pederastia ocurrido en la ciudad.

Según publica El País, los superiores de los jesuitas encubrieron en los años ochenta y noventa a uno de sus miembros, el sacerdote José María Sánchez Nieto, vicario de la iglesia de El Milagro de San José, denunciado a la orden por una víctima, Ángel Plaza, un menor que frecuentaba la parroquia, que le acusó de abusos y violaciones de los 14 a los 20 años.

Domínguez indica que, cuando la víctima informó a los jesuitas de los abusos, en 1988, el acusado los reconoció, pero los responsables no le denunciaron a la Policía, cuando aún no había prescrito, ni tomaron ninguna medida contra él. Tampoco se le abrió un proceso canónico ni se comunicó al Vaticano. De hecho, pasaron nueve años hasta que fue apartado del contacto con menores.

En 2000, la Compañía lo envió de misiones a Honduras, Guatemala y El Salvador. La orden afirma que allí fue vigilado y no tuvo contacto con niños. En 2002 los jesuitas le pagaron a Ángel Plaza, a petición suya, una indemnización que ascendió a 72.000 euros.

El País indica que la importancia de este caso estriba en que los jesuitas son la orden del Papa Francisco, y en que los superiores que gestionaron el caso alcanzaron la cúpula de la institución y ocuparon o incluso aún ocupan hoy cargos de relevancia en la Compañía, tanto en España como en Roma.

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