La falta de nieve ha condenado a una Covatilla que pronto cerrará su temporada

Una máquina produce nieve artificial en La Covatilla
La falta de nieve ha condenado a una Covatilla que pronto cerrará su temporada

Las visitas se han visto reducidas a más de la mitad y desde el ayuntamiento se espera que los beneficios se desplomen respecto al pasado año 

Las escasas precipitaciones en forma de nieve recogidas en la Sierra de Béjar han hecho mella La Covatilla. Las visitas, tanto de escolares como de esquiadores profesionales, se han visto reducidas de forma considerable durante la presente campaña, que según indica el alcalde de Béjar está próxima a concluir.

La zona baja de La Covatilla, la zona dedicada a visitas de los más pequeños, ya está cerrada. En este sentido, Alejo Riñones asegura que las excursiones de escolares, que mantienen la estación con afluencia de público durante los fines de semana, se han visto reducidas con respecto a las que estaban ya fijadas. “Había unos 10.000 alumnos apuntados y no hemos recibido ni a 2.500”, asegura el regidor de la ciudad textil.

En concreto, estas visitas se basan en ofrecer una experiencia de aprendizaje para los más pequeños. En las mismas, profesores de la estación ofrecen clases prácticas para los alumnos que acuden, que ya por la tarde pueden esquiar libremente en las zonas habilitadas para ellos. No obstante, la escasez de nieve ha provocado que muchos colegios, procedentes no solo de Castilla y León sino también de Extremadura, hayan cancelado las visitas ya programadas.

Todo ello tras realizar un importante esfuerzo para conseguir trasladar la nieve desde la parte alta de la sierra, donde estaba la poca que se ha precipitado este invierno, a la superficie esquiable de la estación. A todo esto hay que añadir el incidente del Tremedal, la zona donde se encontraba uno de los pilones del telesquí que hace dos años un juez decretó como ilegal pero que el Ayuntamiento no retiró, lo que motivó a los propietarios de la finca a retirarlo por su cuenta sin tener los permisos necesarios, como apunta el regidor. Una situación que está en manos de la justicia, que tendrá que resolverla.

En este sentido, Alejo Riñones espera que desciendan también a más de la mitad las visitas de los esquiadores, que el año pasado, en una buena campaña, se acercaron a 53.000, lo que generó un beneficio de 300.000 euros sobre los 1,2 millones de gastos, unas cifras que a todas luces serán más escasas ahora. 

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