DÍA INTERNACIONAL DEL PUEBLO GITANO

“¿Qué consideración tiene el gitano de la educación? La que la educación tiene del gitano, que es algo secundario”

“¿Qué consideración tiene el gitano de la educación? La que la educación tiene del gitano, que es algo secundario”
Fundación Secretariado Gitano. Fotografías: Laura Carracedo Miranda.
“¿Qué consideración tiene el gitano de la educación? La que la educación tiene del gitano, que es algo secundario”

Actualmente, en Salamanca hay tres personas gitanas con titulaciones universitarias, dos en Bachillerato y 13 en Formación Profesional. Además, hay 6 personas que van a concluir la ESO y continuarán su formación en FP y Bachillerato

El programa ‘Promociona’ de la Fundación Secretariado Gitano tiene el objetivo de que cada año, al menos 20 personas en toda España titulen. En Salamanca, durante el curso 2017-2018 participaron un total de 25 alumnos y alumnas en este programa, con la colaboración de 10 centros educativos.

Entre los éxitos de este programa se incluyen que el 87% de alumnos de Educación Primaria pasa de curso y mejora sus calificaciones, un porcentaje que en Secundaria llega al 65%. En concreto, hay tres personas gitanas con titulaciones universitarias, dos en Bachillerato y 13 en Formación Profesional. Además, hay 6 personas que van a concluir la ESO y continuarán su formación en FP y Bachillerato.

A este respecto, el técnico de intervención en autoempleo, Raúl Bermúdez, se plantea si la escuela acoge a todos: “no, no está preparada para las minorías étnicas ni para el mundo rural. Es una materia pendiente del Estado, no de la comunidad gitana”. Detalla que no está preparada para asumir a la comunidad gitana, y que si hay gitanos que pasan por la Universidad, “no es fruto del bien hacer del Estado, es fruto de la familia, de entidades públicas o privadas y del interés personal de alguien”.

Esta falta de representatividad en la educación también se plasma en el asunto religioso, ya que a pesar de que gran parte de la población gitana es evangelista, “muchas de las cosas que se imparten allí chocan con lo que nosotros creemos y a pesar de eso tienes que tragarlo”. “Si yo no me siento identificado con lo que tú me ofreces, seguramente no triunfe. La escuela no deja de ser algo que te ofrecen externamente, no te sientes identificado”, afirma Bermúdez.

Problema del fracaso escolar entre la comunidad gitana

Raúl Bermúdez explica que empieza a haber más concienciación entre la comunidad gitana sobre la importancia de la educación. Sin embargo, el absentismo escolar continúa teniendo altas tasas, lo que explica así: “¿Qué consideración tiene el gitano de la educación? La que la educación tiene del gitano, que es algo secundario”.

Subraya que la obligatoriedad de estudiar hasta los 16 años no implica una concienciación: “Cuando haces algo obligado, lo haces, pero ya está. Háblame de lo importante que es la educación, de lo que yo puedo conseguir”. Añadía que el hecho de que no haya éxito escolar no depende solo de la familia, también debe de haber una implicación de la familia, del centro y del profesorado.

Respecto a las críticas sobre las prestaciones recibidas para incrementar la asistencia al colegio de los niños gitanos, Raúl Bermúdez considera que “es un mal chiste, además es falso”. Tal y como explica, el ingreso mínimo de la Renta Garantizada de Ciudadanía -accesible para todo el mundo-, se divide en dos: en coyunturales y en estructurales.

Dentro del primer grupo de incluyen aquellos que pierden su trabajo por la crisis y se espera que se reincorporen al mercado laboral. En cambio, dentro de los estructurales se incluyen aquellos por otras causas. “Casualmente, los gitanos, por mucha experiencia laboral que tengan, siempre entran en estructurales. Y casi todos los payos, por poca experiencia laboral que tengan o nula, entran en coyunturales. La consideración es diferente y las contraprestaciones son diferentes”, detalla el técnico de FSG.

La crítica se basa en que a los hijos de las personas incluidas como estructurales para esta prestación se les exige que vayan al colegio como parte de su itinerario individualizado. “Ahí se extrae que van por la paga, pero los niños van a ir haya paga o no, porque lo marca la ley. Se tergiversa la verdad”, concluye Bermúdez.

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