POLÉMICA EN PROSPERIDAD

Manuel Muiños: "En Proyecto Hombre no está el monstruo del Lago Ness. Somos seres humanos que tratamos de vivir de una manera adecuada dentro de la sociedad"

Manuel Muiños: "En Proyecto Hombre no está el monstruo del Lago Ness. Somos seres humanos que tratamos de vivir de una manera adecuada dentro de la sociedad"
FOTOS: LAURA CARRACEDO
Manuel Muiños: "En Proyecto Hombre no está el monstruo del Lago Ness. Somos seres humanos que tratamos de vivir de una manera adecuada dentro de la sociedad"

El sacerdote y presidente de Proyecto Hombre Salamanca charla de manera extendida con SALAMANCA24HORAS sobre la polémica generada con la futura ubicación de la entidad en el convento de Las Bernardas, en el barrio de Prosperidad

De sobra es conocido Manuel Muiños en la provincia. El sacerdote es además patrono fundador y presidente de Proyecto Hombre Salamanca, siendo el director gerente de la Fundación Alcándara. Por su solidaridad y labor social fue premiado por la Cruz Roja y tiene en posesión la Cruz del Mérito Policial con Distintivo Blanco. Al grano.

¿Cuándo surgió la idea de instalar una sede de Proyecto Hombre en el Convento de Las Bernardas, en el barrio de Prosperidad?

Surgió de casualidad, como surgen a veces los grandes proyectos. Este fue durante una comida con don Carlos, con nuestro obispo; en la que, charlando los dos amigablemente, me preguntó: "¿cómo van las cosas por Proyecto Hombre?". Él fue presidente de la Fundación Santa Bárbara en Extremadura, que es la fundación de Proyecto Hombre allí y conoce de sobra lo que somos y cómo trabajamos. Y le dije que bien, como siempre, con dificultades económicas, a pesar de que la gente diga que nos llueven ingresos por todos los lados. Pero por lo demás bien, le indiqué. "Lo único es que si tuviéramos un espacio donde optimizar los recursos y mejorar lo que tenemos pues estaría genial. Porque si colocamos todas las líneas de trabajo en un mismo espacio tendríamos al equipo más unido y todo es mucho más fácil", le comenté. Don Carlos contestó que había un sitio que estaba vacío desde hace unos años y que se iba a caer, que es el Convento de las Bernardas. "Puedes hablar con ellas y lo mismo te lo ceden", me dijo. Y así surgió.

Y fueron a ver el convento...

Efectivamente, fuimos con el patronato de la fundación y nos pareció un sitio espectacular por muchas cosas. Primero, por su situación, que es inmejorable. ¿Por qué ahí y no en otros sitios? pues porque ahí estás en la ciudad pero no lo estás. Es muy facilitador no sólo para los chicos internos, también para los voluntarios, porque es muy accesible para poder llegar y trabajar. Y cuando estás trabajando en la inserción, en la integración de las personas, necesitas cercanía y distancia relativa del núcleo urbano principal. Visto terapéuticamente, no puede ser un sitio mejor. 

¿Cuándo fue esa conversación con el señor obispo?

Hace tres años.

¿Y entonces?

Pues es extraña esta situación. A mí me llama la atención e incluso me lo decían las hermanas, porque la cesión se realizó hace dos años. Vamos, que hemos estado entrando y saliendo de allí. Hemos organizado una celebración de la Pascua allí con voluntarios y gente del barrio... y no ha pasado nada. Y ahora de repente surge un movimiento en contra por parte de algunos. Porque creo que son algunos, no la mayoría. Estoy seguro de que habrá un momento en que nos entenderán y nos acogerán. Cuando sean conscientes de quiénes somos y de cómo trabajamos, todos esos miedos se disiparán. Porque llevamos muchos años trabajando y donde trabajamos el entorno se purifica. Porque nadie que consume drogas quiere estar al lado de un centro donde se está trabajando para dejar las drogas. Eso que dicen de que les vamos a meter droga... creo que es el desconocimiento más puro, que no achaco a otra cosa. Ese desconocimiento genera una desconfianza y unos miedos. ¿Que hay alguien que pueda estar interesado en generar esos miedos? no lo sé ni me importa. La guerra de Proyecto Hombre no es esa. Es la de que personas que lo están pasando mal dejen de pasarlo mal. Tanto ellos como sus familias.

¿Cuándo se puso en contacto Proyecto Hombre con el Ayuntamiento para comenzar a pensar en el traslado?

Ahí me pillas, porque realmente en contacto, lo que se dice contacto... fue más bien una conversación informal de decir: "andamos planteándonos esto". Yo al Ayuntamiento de una manera formal no puedo ir porque el Patronato de Proyecto Hombre no tiene cerrado el proyecto. Es decir, tenemos un proyecto prácticamente terminado de lo que hay que hacer en el convento y de la reforma que conlleva, pero todavía no tenemos ni siquiera el coste final de lo que eso supone. Entonces, no puedo ir a hablar o a pedir algo porque no lo tenemos cerrado. Mientras tanto, se han sacado que nos han dado un pastizal para hacer la obra... y es que no tenemos nada de nada.

¿Cómo se encuentra el Convento? ¿Qué obras llevarían a cabo para adecuarlo como sede de Proyecto Hombre?

El convento se encuentra, para lo que es y de dónde viene, que son los años cincuenta, bastante bien. Para nosotros estaría para vivir. ¿Pero cuál es el problema? que hay que cumplir con una normativa y hay que adaptarlo a esa normativa. Y esa normativa nos puede suponer una obra de reforma que tardaríamos un año como mínimo en hacerlo. La estructura está bien, la cubierta también y la parte interior estupenda. Pero hay que hacer una modificación de las habitaciones, porque eran las celdas de las hermanas. Claro, hay que aprovechar esas celdas, y de ahí vamos a sacar 25 habitaciones. Punto. 25 habitaciones dobles. Es decir, 50 personas. Nada de que van a entrar allí 500 ni 500.000. Nada de que van a ir allí los de Santiago 1, que es una cosa que no me entra en la cabeza quién se lo ha podido inventar. Proyecto Hombre no trabaja con menores.

¿Y lo de los MENAs (Menores Extranjeros No Acompañados)?

Por favor... ¿quién dice eso y por qué? eso es lo que me pregunto. ¿Dónde han visto un MENA en Proyecto Hombre? los que dicen eso no saben nada de lo que es la terapia ni de cómo se trabaja en Proyecto Hombre. Aunque yo quisiera hacer eso, que no es verdad, sería absolutamente inviable mezclar a los MENAs con las personas con las que estamos trabajando. No tienen nada que ver. ¿Alguien se ha parado a pensar lo que supone trabajar con menores de edad? claro, si quisiéramos trabajar de una forma represiva pues sería una cosa, pero yo no estoy en ese ámbito de trabajo de actuación y Proyecto Hombre Salamanca tampoco. Bastante tenemos con lo de ahora como para embarcarnos en otras aventuras. Dicen que vamos a traer reclusos de Topas que son asesinos, violadores y adictos al sexo... una auténtica locura.

¿Cómo se sufragarían las obras?

Buena pregunta. Si sabes la respuesta te ruego que me la digas. Pues como lo hemos hecho siempre. Como buenamente hemos podido. Ha habido empresas colaboradoras, socios colaboradores, gente anónima que nos tiende la mano... y si las instituciones aportan algo, pues bendito sea Dios. El 100% del montante del presupuesto de Proyecto Hombre no lo aportan las instituciones, lo aportamos como buenamente podemos entre todos. Socios, empresas, instituciones religiosas y gente que nos apoya, pero lo hacen libre y voluntariamente.

Proyecto hombre, entrevista a Manuel Muiños6


Entonces, ¿qué instalaría Proyecto Hombre en Las Bernardas? ¿Cuántos internos y trabajadores del centro se instalarían allí?

Pues máximo 50 residentes, porque hay otros espacios como el de la carretera de Alba, el de Los Capuchinos o el de las Huertas junto al Tormes que vamos a mantener. Porque esa es otra, Dicen que nos vamos a Las Bernardas porque nos han ofrecido dinero para marcharnos de donde ya estamos, pero eso también es mentira. No sólo no nos vamos, sino que quienes son los propietarios, que son las distintas congregaciones, nos piden que no nos vayamos. Dicen que es un capricho del cura el venirse a Prosperidad y no lo es. En nuestra sede principal actual estamos en unas habitaciones dobles donde sólo caben literas. Y aquí hay gente de todas las edades. De 27 años, de 50 y de 60, porque hay gente con problemas de alcoholismo con edades muy altas. Dime, ¿quién se sube y se baja de la litera tres veces cada noche porque el tratamiento te obliga a orinar tres veces? a ciertas edades ya no se pueden hacer estas cosas. Pues si podemos mejorar y poner dos camas bajas, créeme, habremos ganado mucho. Si yo ahora tengo que turnar al equipo para poder aprovechar los espacios y en Las Bernardas podré trabajar en paralelo, con todo el equipo trabajando, será mejor. Si en Prosperidad hay una finca con la que puedo interactuar en temas formativos y de integración con el barrio, pues mucho mejor. Es que esto se trata de hacer equipo, no de competir. En Proyecto Hombre no está el monstruo del Lago Ness. Somos seres humanos que tratamos de vivir de una manera adecuada dentro de la sociedad. 

Parece muy duro tenerse que justificar.

Lo es. Que por circunstancias algunos residentes de Proyecto Hombre han caído en una mala situación y viven de una manera poco adecuada, es cierto. Pero esos también los tenemos en la calle continuamente. Es una suerte que algunos de ellos estén en un lugar como es Proyecto Hombre, porque eso supone una paz para ellos, para sus familias y para el entorno de su comunidad de vecinos y del barrio. Porque en cualquier barrio hay drogas. No hay que estigmatizar a sólo dos barrios de Salamanca. No hace falta irse muy lejos de Las Bernardas para encontrarse con este tema. Es posible que, de instalarse allí Proyecto Hombre, algunos puntos de venta se desplacen a otros sitios. 

¿Cuándo se llevaría a cabo la mudanza?

Yo, por mí, mañana mismo. Pero hay una obra que hacer y no tenemos una fecha prevista. Por eso me sorprende todo este lío que se ha montado por parte de algunos, aunque creo que se trata de una minoría que hacen mucho ruido. Esos vecinos no son conocedores de lo que se hace en Proyecto Hombre y han confundido todo. Hay muchos mensajes en las redes que no tienen ni pies ni cabeza e incluso nos confunden con otras entidades. Creo que hay personas que no han entendido, que dicen que no tienen información pero que, curiosamente, están vertiendo informaciones que no son reales. 

¿Alguna otra información que para usted no es real?

Dicen que estamos recibiendo 1.400 euros de subvención por persona. Que me digan dónde, porque ni de broma es así. Hay gente que está aquí gritas y se le financian sus cuestiones personales; y hay otra gente que aporta lo que puede. Ese es el precio de Proyecto Hombre en Salamanca. Una aportación solidaria de lo que puedas, pero por dinero nunca se ha quedado nadie sin entrar en Proyecto Hombre en Salamanca, y mientras yo sea presidente seguirá siendo así. 

También comentan que no ha habido información por parte del Ayuntamiento ni de los vecinos.

Claro, es que el Ayuntamiento de Salamanca no puede informar porque no tiene ni idea del asunto. Eso lo primero. Nosotros hemos informado cuando se nos ha pedido la información, y nosotros se la hemos dado al igual que te la estoy dando a ti. Cuando se nos ha pedido se la hemos dado porque no tenemos nada que ocultar ni tengo miedo a expresar lo que hacemos, porque no somos peligrosos ni el enemigo público número 1. Y los vecinos, cuando se nos convocó por parte de Fevesa y de Prodesi allí estuvimos. Y allí fue quien fue. También hicimos unas jornadas de puertas abiertas y vinieron vecinos de Prosperidad, pero muy poquitos. Volveremos a hacer más jornadas de puertas abiertas en junio. Estamos tendiendo el guante para hacer una mesa de diálogo para sentarnos cuando quieran, pero creo que no tienen interés en hablar ni aclarar nada. Saben que no hay argumentos para decir que Proyecto Hombre es nocivo y peligroso, ni para Prosperidad ni para ningún otro barrio.

Pero entonces, ¿qué problema tienen los salmantinos con que en alguna parte de su ciudad instalen a unos menores inmigrantes? ¿No tenemos memoria?

Ese es el tema. A mí me preocupa esto pero no sólo por Proyecto Hombre. Nosotros tenemos acreditada nuestra labor, nuestra tarea, y en conciencia seguiremos trabajando. Pero ojo con lo que esto significa a nivel social. Estamos hablando de seres humanos. ¿Qué pasa? que porque se ahogan en el Mediterráneo, ¿ya no cuentan? son hijos de alguien, o esposas de alguien, o padres o madres de alguien. Para alguien importan y a nosotros nos deberían importar. Nosotros hemos nacido aquí y ellos allí, pero no lo hemos elegido. Creo que hay que ser más serios en el análisis, más honestos y profundos. No podemos caminar hacia apartar y alejar, sino hacia integrar y situar. Siempre y cuando cumplamos con lo que hay que cumplir, y Proyecto Hombre cumple. Si hablamos de MENAs como personas peligrosas, si hablamos de violadores o de asesinos estamos metiendo miedo. Estamos generando una conciencia de miedo. ¿Por qué y para qué? lo sabrán ellos. Esa no es mi guerra.

Proyecto Hombre lleva años ubicado en otra zona de la ciudad. ¿Ha aumentado la delincuencia en esa zona por estar allí situado uno de sus centros?

Esa pregunta se la tienes que hacer a los vecinos y ellos te dirán que no. Porque te aseguro que la delincuencia que hay es menor que la que había. La delincuencia que puede haber no tiene que ver con Proyecto Hombre, porque el que viene aquí viene a dejar de delinquir para dejar de consumir. No tiene necesidad ya de robar. Además, ocurre el efecto contrario. En el Fluvial antes de llegar nosotros había coches reventados, había botellones... llegamos nosotros y llegó la calma. ¿Por qué? pues porque somos los más interesados en proteger nuestro entorno. Si hay un botellón a la puerta y nosotros estamos dentro para dejar el alcohol y las drogas, los primeros que decimos que esto no puede ser somos nosotros. No queremos que pasen un mal rato y le pongan los dientes largos a los que están dentro. Es evidente.

¿Se encuentran jeringuillas en la zona del Parque Fluvial?

Yo siempre me río con eso porque digo que aquí el único que se pincha soy yo, que tengo diabetes. Lo de las jeringuillas es del año catapún. Es un poco antiguo. Es como aquellos que tomaron la comunión y luego no volvieron a pisar la iglesia. Pues aquí lo mismo. Hay gente que se quedó en los setenta con los drogadictos de entonces y siguen con eso. Y si yo te hablo del drogadicto de los setenta pues te entra un miedo que te mueres, pero hoy el mundo de las adicciones no tiene nada que ver con aquello. Yo no te discuto que en ciertos espacios de Salamanca haya gente que se esté drogando de aquella forma, pero en Proyecto Hombre no. Eso que dicen de que están en los bancos del Fluvial tirados, con la metadona... en este momento no hay una sola persona en tratamiento con metadona en Proyecto Hombre Salamanca. Los hemos tenido y podemos dispensarla como un proceso de salud normalizado, pero aquí hay unos profesionales, médico, psiquiatras, enfermeras... que ofrecen un tratamiento serio y profesionalizado, con seguimientos normales. En estos momentos estamos haciendo analíticas a todo el mundo porque tenemos que hacerlo, pero este no es un centro represivo, es educativo-terapéutico y trabajamos en estos parámetros con las personas que se prestan a ello. ¿Lleva su tiempo motivarles? pues sí, pero no más. 

Proyecto hombre, entrevista a Manuel Muiños5


¿Supone algún riesgo para las familias de la zona, entonces, la instalación de Proyecto Hombre?

No. No rotundo. Hablo con conocimiento de causa. El riesgo que pueda llevar Proyecto Hombre es el que tiene el barrio en este momento. ¿El barrio de Prosperidad puede vivir en un riesgo? pues como cualquier otro barrio. Proyecto Hombre ni quita ni pone. Creo que pone a favor de la seguridad ciudadana, porque al ser educativo-terapéutico vamos a transmitir algo a ese barrio. Algo a todo el entorno. Y mira que hay gente dispuesta en el barrio para hacer cosas buenas, hombre. Empezando desde la propia cofradía que transmite el Perdón, que ha hecho cosas impresionantes con los presos, con el indulto...

Tiene gracia sobre este tema, reconózcalo, que cada Domingo de Ramos por allí procesione El Perdón.

Y la gente sale a recibirlo. Que esa es otra. Dicen que se van a llevar el Cristo de allí porque llegamos nosotros. Y es que nosotros estamos encantados de que esté el Cristo allí, de poder sentir el apoyo y de apoyar a la hermandad y a la cofradía del Perdón.

A propósito, ¿qué dicen desde la hermandad del barrio?

Ellos se han puesto en contacto con nosotros y nos apoya y está a nuestro lado en este sentido. Es que no cabe otra. No puedes estar predicando el perdón, la misericordia y la hermandad entre las personas para luego estar en casa, teniendo la oportunidad de vivir el encuentro con el resucitado. Porque, en el fondo, lo que hace Proyecto Hombre es "resucitar" personas. Estar ahí para que ellos resuciten, que son los verdaderos protagonistas de esta historia.

¿Cree que hay algún interés político en mantener la polémica a pocos días de las elecciones?

No lo sé. Sinceramente, hay gente que me lo dice y yo no me paro a pensarlo, porque los usuarios de Proyecto Hombre necesitan que gastemos las energías en ellos. Creo que este problema no es político, es social. Y si los políticos están intentando algo pues allá ellos, a mí me da igual. Ellos sabrán en conciencia si están a servicio del pueblo o para servirse del pueblo. 

¿Qué le parece que una parte de los vecinos se vayan a manifestar este jueves?

Están en su derecho, porque si a mí me dicen lo que están diciendo en el barrio soy el primero en agarrar la pancarta y ponerme a la cabeza. Pero me da mucha pena que se organice una manifestación en contra de una entidad como Proyecto Hombre, cuando lo único que queremos es tender la mano y mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Cómo lo vive a nivel personal? ¿Ha pasado por el barrio? ¿Le han dicho arropado algunos vecinos?

Sí. Ha habido vecinos que me han arropado y me han dado su apoyo y su ánimo. Me han dicho: "Manolo, este no es el sentir del barrio. El barrio es otra cosa. Este es un grupo que está ahí y está haciendo mucho ruido. Pero sabemos quiénes sois, quién eres tú y estamos con vosotros, más allá de los comentarios que se están diciendo en las redes sociales". Lo que no acabo de entender es el no diálogo. El negarse a sentarse a la mesa y recibir información. Fui el primero que acudió cuando nos llamaron Fevesa y Prodesi, y allí estuvimos para quien nos quiso escuchar. Eso sí que me llama la atención. 

Esto traspasa los límites del barrio porque Salamanca es cada vez una ciudad más pequeña. ¿Cree que los salmantinos somos solidarios? ¿Cree que estamos en contra de Proyecto Hombre?

Yo no tengo más que palabras de agradecimiento hacia los salmantinos. Gracias a su solidaridad estamos aquí. Salamanca es tremendamente solidaria y hay muchas entidades sociales en ella para la provincia que somos. Hay necesidades y hay respuesta solidaria. Yo estoy encantado, porque llevo aquí 30 años y me siento salmantino. Pero sí que ha trascendido del barrio. Porque si tienen que conseguir firmas, y en el barrio no las tienen, se ponen a la puerta de los Hospitales a recoger firmas, a la puerta de colegios, incluso en La Fontana, que eso ya es Santa Marta... puestos a buscar firmas podemos incluso encontrarlas debajo de las piedras. Pero es un mal, el del mundo de las adicciones, que nos toca a todos, ya sea directa o indirectamente. Esto no es Manolo Muiños como algunos quieren vender. Esto es Salamanca, que tiene una problemática de adicciones como la del resto del país. 

¿Se están replanteando la instalación de la sede en Las Bernardas por la presión?

No, en absoluto, porque tenemos el apoyo decidido de las hermanas, que son las dueñas del espacio. Eso está cedido y ya está. La presión la tengo en terminar el proyecto y conseguir los fondos para ponerlo en marcha. Porque estoy convencido de que en un tiempo nos reiremos de esta situación. Creo que tenemos que seguir adelante con un diálogo y un respeto de lo que somos realmente. Y esto hablando así, si nos ponemos en un plan egoísta y económico entonces ya no hay lugar para nada, porque el ahorro que supone Proyecto Hombre para Salamanca no se lo imaginan los que están en contra nuestra. 

¿En qué sentido?

En el sentido en que Proyecto Hombre tiene un presupuesto de gastos de 620.000 euros anuales y lo que pueden consumir 50 o 100 personas adictas a las drogas y al alcohol a lo largo del año da mucho de sí. Te aseguro que hay gente que ha llegado a consumir casi 1.000 euros diarios de droga, que no sé tú, pero yo al día no los gano.

Hace unos días, el alcalde Carbayo envió una carta a los vecinos afirmando que "no permitirá que se instale allí nada que altere la tranquilidad". ¿De qué tranquilidad habla? ¿A qué se está refiriendo?

(Ríe). Yo tampoco voy a permitir que se instale nada en Las Bernardas que altere la tranquilidad. Primero, porque mi tranquilidad vale mucho. Proyecto Hombre no va buscando montar bulla ni circos. Entiendo que el alcalde tiene que hacer una declaración debido al momento en el que estamos. No voy a entrar en más opiniones hasta que pasen las elecciones, pero creo que todos los partidos políticos que concurren este domingo a las urnas están en disposición de decir lo que hay que decir o de actuar según lo políticamente correcto. 

¿Y lo que han comentado sobre esta polémica el resto de candidatos?

No he considerado que sus aportaciones hayan tenido ninguna trascendencia. Te puedo decir que me han llamado todos menos dos candidatos para dar ánimos y decirme que están a favor de lo que hace Proyecto Hombre. Trata de imaginar quiénes son esos dos. 

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