Vigilia y procesión por el 125 aniversario de la Adoración Nocturna

Vigilia y procesión por el 125 aniversario de la Adoración Nocturna
Vigilia y procesión por el 125 aniversario de la Adoración Nocturna

Los actos comenzaron a las 20 horas en la Clerecía. La procesión de banderas tuvo lugar a las 21:30 horas hacia la Catedral Vieja

La Adoración Nocturna cumple 125 años y este sábado se ha organizado una vigilia y una procesión que comenzó a las 20 horas. Esta tuvo lugar en la iglesia de la Clerecía, empezando con la recepción de banderas y la acogida y palabras de su director espiritual, Matías Prieto. 

Tras ello se inició la procesión de banderas hasta la Catedral Vieja a las 21:30 horas para que a las 22 horas, tuviese lugar la eucaristía presidida por el obispo de Salamanca, Carlos López. A las 23 horas, por su parte, se llevó a cabo el rezo del rosario y los turnos de vela ante el Santísimo. En la misma jornada se celebró la procesión y la bendición de campos en la plaza de Anaya.

JOTA0595

Tres adoradores superan las 1.000 vigilias

José Luis Lavado González encabeza la lista de adoradores de la Adoración Nocturna de Salamanca por el número de vigilias desde que el 19 de marzo de 1946 realizase la primera de ellas, hace 73 años. En la actualidad, solo tres adoradores de los 80 que quedan en el movimiento superan las 1.000 vigilias. 

El actual presidente de la Adoración Nocturna, Francisco Vicente Ramos, habla de los orígenes de este movimiento, que se fundó en Salamanca un 18 de marzo de 1894, hace 125 años, en tiempos del obispo Padre Cámara.

“Se fundó en el Palacio Episcopal y fue de las primeras que se crearon en España”, argumenta. Según se recoge en el acta fundacional, el primer director espiritual fue D. Federico Liñán y el presidente, D. Juan Lamamié de Clairac, con 95 asociados reunidos en la sala de juntas del Palacio Episcopal.

Y en el momento actual, Vicente Ramos cree que para conseguir un mayor número de adoradores es necesario un acercamiento a la persona, y que conozca de primera mano lo que hacemos. “Nuestra idea fundamental es ir a orar por toda la Iglesia, por todo el mundo, y, sobre todo, lo presento como un momento de silencio y reflexión personal, porque en el silencio no hay que dialogar con Dios sino escucharlo, de parada personal en tu vida, en tu día, y en este caso por la noche, para escuchar al Señor”. El responsable de la Adoración Nocturna cree que hoy en día no se toca mucho esa cuestión, “nos ponemos a rezar, pero no escuchamos”.

La dinámica actual de este movimiento es realizar una media de 7 vigilias, algunas de ellas en su capilla, en la calle Crespo Rascón, así como en los turnos parroquiales en San Pablo y Santa Teresa, a las que se suman las denominadas extraordinarias, el Jueves Santo, el sábado de Corpus y el día de los Difuntos. La duración actual de cada vigilia suele ser entre las diez de la noche y la una y media de la madrugada, salvo en las parroquias que comienzan tras la eucaristía de la tarde.

En verano realizan la denominada ‘Vigilia de Espigas’, que se hace cada vez en un municipio diferente, “y se centra en la bendición del trabajo en general, aunque se denomina de espigas porque en otros tiempos el trabajo más habitual era en el campo”, precisa el presidente.

En la actualidad, además de la sección de la Adoración Nocturna de la capital, se encuentran en activo la de Alba de Tormes, Peñaranda de Bracamonte, Macotera, Vitigudino y Ledesma. Pero hace años existían muchos más por la provincia salmantina, “en casi todos los pueblos grandes”, aseguran.

Comentarios
Lo más