​Condenado por propinar dos puñetazos al alcalde de Aldeadávila de la Ribera y decirle: “te tengo que matar, maricón de mierda. No tengo pistola pero tengo un kilo de goma dos para matarte, ya te pillaré a solas”

​Condenado por propinar dos puñetazos al alcalde de Aldeadávila de la Ribera y decirle: “te tengo que matar, maricón de mierda. No tengo pistola pero tengo un kilo de goma dos para matarte, ya te pillaré a solas”
​Condenado por propinar dos puñetazos al alcalde de Aldeadávila de la Ribera y decirle: “te tengo que matar, maricón de mierda. No tengo pistola pero tengo un kilo de goma dos para matarte, ya te pillaré a solas”

El acusado persiguió al alcalde de Aldeadávila, Santiago Hernández, por las dependencias municipales gritándole insultos y amenazas 

La Audiencia Provincial ha hecho pública la sentencia que condena a un vecino de Aldeadávila de la Ribera a un año de prisión por agredir al alcalde de la localidad.

Según recoge la sentencia, el agresor acudió al Ayuntamiento de Aldeadávila contrariado porque sus reiteradas solicitudes para conseguir un empleo no eran atendidas y, una vez allí, accedió al despacho del alcalde, donde le espero en una silla con los pies encima de la mesa.

Cuando el alcalde accedió a su despacho y advirtió la provocadora actitud del acusado, invitó a éste a abandonarlo, momento en que el acusado increpó al alcalde diciéndole: “no tienes huevos, no sirves para nada, eres un cobarde”. Ante esta situación el alcalde salió de su despacho siendo seguido por el acusado por las dependencias municipales, al tiempo que le profería insultos y continuas amenazas, tales como “eres un mierda, ya te pillaré en la calle, esto no se va a quedar así”

A pesar de los requerimientos para que cesara en su actitud, el acusado no solo no depuso la misma, sino que ante la atónita mirada de otros empleados municipales y con ánimo de menoscabar la integridad física del alcalde, le propinó a este dos puñetazos en el rostro, siendo reducido seguidamente.

Hasta el lugar se personó la Guardia Civil, momento en el que el acusado continuó diciendo al alcalde: “te tengo que matar, maricón de mierda, no tengo pistola pero tengo un kilo de goma dos para matarte, ya te pillaré tú y yo a solas”, al tiempo que hacía el gesto de cortarle el cuello.

En el momento de los hechos, el acusado tenía sus capacidades volitivas disminuidas por déficit de control de impulsos, motivado por un consumo de alcohol precedente, y tras ser detenido fue ingresado en la planta de Psiquiatría del Hospital Clínico Universitario de Salamanca.

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