CÁNCER DE MAMA

​El tratamiento personalizado del Hospital de Salamanca para las pacientes con cáncer de mama ha mejorado la curación y reducido los efectos

​El tratamiento personalizado del Hospital de Salamanca para las pacientes con cáncer de mama ha mejorado la curación y reducido los efectos
​El tratamiento personalizado del Hospital de Salamanca para las pacientes con cáncer de mama ha mejorado la curación y reducido los efectos

Este es posible gracias al Comité de Tumores, un equipo multidisciplinar que analiza cada caso personalmente para saber cómo afrontarlo

El tratamiento del cáncer de mama en el Complejo Asistencial Universitario, a priori, puede resultar complejo, pero es todo lo contrario. Un ‘Comité de Tumores’ formado por especialistas de diversos servicios que entran en juego a la hora de afrontar la enfermedad (como Cirugía Plástica, Oncología, Radioterapia, Anatomía Patológica y otros muchos) evalúan los diferentes casos y deciden dar un tratamiento personalizado a cada paciente que llega.

Con esto se ha logrado ofrecer un mejor tratamiento, con mayor efectividad y menor toxicidad y efectos secundarios. Así lo explica uno de los miembros de ese comité, César Rodríguez, quien pertenece al Servicio de Oncología.

Una oncología que “va mucho más allá de lo que la gente piensa”, explica. Y es que no se resume sólo en la quimioterapia, ni mucho menos, sino que son los encargados de ofrecer un tratamiento sistémico “que puede ser quimio pero también terapia hormonal o las nuevas terapias dirigidas”, matiza.

Por ello, desde el Servicio de Oncología ‘huyen’ de decir que dan quimioterapia, “porque no todas las pacientes la reciben”. De hecho, hay muchas que no, ya que se ofrece una medicina “de precisión y personalizada”, y puede suceder que haya pacientes operadas que no reciben quimio o que sí y viceversa, o incluso pacientes que no se pueden operar nunca debido a lo avanzado de la enfermedad.

Esto se debe gracias al concepto de “medicina personalizada”, que se aplica porque, como refleja César Rodríguez, “el cáncer de mama no es una enfermedad como tal, sino que es un conjunto de enfermedades muy diferentes entre sí”, matizando que desde el punto de vista biológico “son entidades que no se parecen unas con otras”.

Así pues, a la hora de administrar un tratamiento, se hace “un traje a medida” a la paciente, a la que se realiza un análisis detallado y así puede recibir “el tratamiento que realmente le beneficia” además de evitar aquellos que no le aportan nada, dando lugar a “mejores resultados con menor toxicidad”.

En definitiva, se ha alcanzado “una mayor eficacia con menores efectos, y hemos asistido a una tasa de más curaciones cuando el diagnóstico es precoz y a una supervivencia más prolongada cuando la enfermedad está más avanzada”.

“Un trabajo en equipo. Sin el Comité, esto no funciona”

Dicho tratamiento personalizado es posible gracias al Comité de Tumores, por el que pasan todas las pacientes. Al ser un comité multidisciplinar, las puertas de entradas son varias -cualquier servicio del Hospital- y, una vez se tiene el caso, se discute el tratamiento que se aplicará a cada paciente “una por una”.

De hecho, este oncólogo resalta que se trata de “un trabajo en equipo” y que sin el Comité de Tumores “esto no funcionaría”, ya que hay pacientes que necesitan lo primero pasar por quirófano, mientras que otras necesitan un tratamiento sistémico, otras radioterapia…

Entre los miembros de ese comité, una psicóloga, Isabel, que está a punto de jubilarse. Pero la verdadera figura clave es la enfermera gestora de casos. “Es como si pusieras todo en un círculo y ella es el eje, la que pone de acuerdo. Hace que el flujo de pacientes sea fluido y que las pruebas se hagan cuando se tienen que hacer y el tiempo adecuado”, apunta. Ella es la que pone orden y deriva a las pacientes, que la tienen como referencia a la hora de moverse entre los especialistas.

Una curación de más del 80%

La jefa de la Unidad de Mama del Complejo Asistencial Universitario es quien coordina dicho Comité. Además, la unidad que dirige es una de las principales puertas de entrada de las pacientes. Está formada por cuatro cirujanos que tienen, salvo las guardias correspondientes, dedicación exclusiva a las patologías mamarias.

La Unidad de Mama, además, es la encargada de realizar la mayoría de cirugías inmediatas y, para el resto, colaboran estrechamente con la Unidad de Cirugía Plástica, también presente en el Comité.

Pero, sobre todo, son las encargadas de dar el diagnóstico, una de las tareas más difíciles de esta unidad. Eso sí, Marta Eguia deja claro que es el Comité el que decide qué tratamiento aplicar a cada paciente y, si toca operar, se organiza desde sus consultas pero, si toca aplicar primero otro tratamiento, como quimioterapia, se deriva al especialista correspondiente.

La cirujana destaca que, actualmente, se mueven en más del 80% de casos de éxito en el tratamiento del cáncer de mama, además de haber muchas pacientes crónicas y con metástasis que si bien no pueden curarse definitivamente, si han logrado una supervivencia muy larga gracias a tratamientos complementarios.

Sobre las listas de espera, la Unidad de Mama y, en general, todo lo referente al cáncer de mama no se ve muy afectado. De hecho, la cirugía se le programa de forma preferente y tiene un tiempo máximo de mes o mes y medio. En lo que a la biopsia se refiere, una vez se detecta que el nódulo es sospechoso, en menos de una semana se realiza. Y, respecto a la quimioterapia, se comienza a dar muy rápido “tras la decisión”, si bien a veces puede demorarse por vacaciones o porque se tenga que seguir un procedimiento muy específico.

Mayor investigación académica independiente de la industria farmacéutica

Sobre qué se necesita en el futuro para afrontar la lucha del cáncer de mama, César Rodríguez cree que aunque ya se están haciendo muchas cosas bien, se debe tener “el mejor acceso posible” a los ensayos clínicos y se han de incorporar rápidamente las nuevas terapias que demuestren efectividad. Para ello, valora que muchas de las barreras administrativas que ‘taponan’ la inclusión de estas terapias tienen que caer y así acortarse los tiempos que, en ocasiones, son demasiado largos.

Igualmente, considera vital fomentar “la investigación académica independiente, que no dependa de los intereses de la industria farmacéutica” tal y como sucede hoy en día. Pide, por tanto, que las administraciones y las instituciones “se conciencien sobre la investigación académica independiente, la fomenten y la primen”.

Por su parte, Marta Eguía pide, además, un mayor tiempo de quirófanos en el Complejo Asistencial. Eso “desde el punto de vista egoísta”, ya que eso permitiría mejorar la calidad de la cirugía que se hace y, además, se ayudaría a cumplir el tiempo de mes y medio máximo que se marca a cada paciente diagnosticada antes de ser operada.

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