​El Beatriz Galindo, el colegio con más nacionalidades de Salamanca que ha eliminado el racismo de sus aulas pero al que le han “dado la espalda”

​El Beatriz Galindo, el colegio con más nacionalidades de Salamanca que ha eliminado el racismo de sus aulas pero al que le han “dado la espalda”
​El Beatriz Galindo, el colegio con más nacionalidades de Salamanca que ha eliminado el racismo de sus aulas pero al que le han “dado la espalda”

Pese a tener un gran nivel académico, tal y como se puede comprobar en los controles académicos periódicos, la matrícula de alumnos ha bajado en los últimos años de manera importante. Temen que sea por el prejuicio de muchas familias españolas a que sus hijos compartan clase con hijos de emigrantes

El CEIP Beatriz Galindo es uno de los colegios más inclusivos de la ciudad, de la provincia y, probablemente, de toda Castilla y León. Lo demuestra no sólo su voluntad por impartir la clase de Religión Islámica -aunque, por tercer año consecutivo, estén a la espera de que la Comisión Islámica de España mande a un profesor-, sino por ser el centro de Salamanca que, con casi total seguridad, reúna a escolares de más nacionalidades.

En total, jóvenes procedentes de 23 países -si bien muchos son nacidos en Salamanca al ser sus padres los emigrantes-. Una multiculturalidad que, para la Dirección del Beatriz Galindo, es “lo más grande que tiene nuestro cole”, porque así desde bien pequeños aprenden que “todas las personas, independientemente de donde nazcamos, de cuál sea nuestra religión o sexo, somos iguales”.

Esa pluralidad hace que los escolares del colegio, en el futuro, no tengan prejuicios, porque están siendo educados para tal.  De hecho, desde la Dirección apuntan que los niños también aprenden que, cuando alguien sale de su país natal, “es buscando lo mejor para la familia”, tal y como sucedió a los españoles en los años 60 cuando emigraron a Europa. “¿Quién no tiene algún familiar o conocido en Holanda, Suiza, Francia, Alemania o Argentina, que nos acogieron bastante bien. Eso sirve para que no se nos olvide que tenemos que ayudar a las personas que llegan”, remarcan.

Beatriz Galindo (11)

Sin embargo, el colegio, que fue de los primeros en eliminar cualquier tipo de racismo en sus aulas, sí está sufriendo los prejuicios por, creen, tener precisamente un número mayor de “emigrantes” que de “nativos salmantinos”. Y es que el número de alumnos matriculados viene descendiendo, en los últimos años, de manera “importante”.

“Nos han dado la espalda, y no entendemos por qué. Mucha gente tiene el prejuicio de que un colegio con diversidad va a ser malo para sus hijos, pero todo lo contrario. No es verdad”, señalan, explicando que los controles académicos que se hacen en Castilla y León para valorar el nivel del colegio -“mismo examen el mismo día”- han demostrado que “en competencia lingüística y matemática, estamos en notable alto y sobresaliente”, lo que demuestra que ese nivel académico es bueno.

Ejemplo de multiculturalidad para la Universidad de Salamanca

Ese descenso de matrícula, que esperan que no se trate por la circunstancia de la multiculturalidad pero sospechan que sí, está provocando que, indirectamente, el centro “se esté segregando”, algo que “es muy triste” porque “no hay motivo para que nos den la espalda a todos los que estamos aquí, escolares incluidos”.

“No hay nada negativo, sino todo lo contrario” continúan, reflejando que fueron puestos como ejemplo por la Universidad de Salamanca en un congreso sobre la multiculturalidad, especialmente hablando de cómo funcionaba dicha multiculturalidad desde abajo.

Pero el número de matrículas baja año tras año “y eso nos entristece, porque estamos bien situados, no en el extrarradio. Estamos al lado de la avenida de Portugal” recuerdan, explicando además que las familias españolas “nativas” que están en el centro no sólo mantienen a sus hijos, sino que están “encantadas, no es un hándicap para ellos”.

Pese a todo, en el Beatriz Galindo se sienten más que orgullosos de todos y cada uno de sus escolares. “Este año han llegado refugiados de Venezuela y de Nicaragua. Todo el mundo que emigra lo hace buscando lo mejor para sus hijos, porque están en situaciones complejas. Muchos no tienen ni el idioma, pero se van de su casa para buscar un futuro para su familia. Y que haya personas que les tachen de traer problemas… todo lo contrario. Como haríamos todos, están aquí por un futuro para sus hijos”. 

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