​Izaskun Álvarez, vicerrectora de Docencia de la USAL: “Aprovechemos para perfilar la docencia virtual y que se generalice como una herramienta de trabajo complementaria y muy útil”

​Izaskun Álvarez, vicerrectora de Docencia de la USAL: “Aprovechemos para perfilar la docencia virtual y que se generalice como una herramienta de trabajo complementaria y muy útil”
​Izaskun Álvarez, vicerrectora de Docencia de la USAL: “Aprovechemos para perfilar la docencia virtual y que se generalice como una herramienta de trabajo complementaria y muy útil”

La vicerrectora señala que no se deben anticipar escenarios sobre un posible retorno a las aulas y que siempre se trabajará junto a las autoridades sanitarias para lograr una solución. Por el momento, tampoco quiere aventurar si el curso próximo retrasará sus fechas de inicio, ya que la prioridad es resolver este

Puede que esté siendo el año académico más difícil y extraño de los últimos 80 o 90 años.

Vivimos una situación extraordinaria y única en nuestra historia reciente. Como protagonistas de la misma, sentimos conmoción e incertidumbre ante algo tan complejo. Como historiadora sé que las etapas de crisis se interpretan de manera muy diferente en el presente vital que en la exégesis histórica. Lo que ahora es lo “más difícil” también lo sería para quienes fueron testigos de las situaciones críticas de la guerra y la posguerra, que imagino es la etapa universitaria a la que usted se refiere.

Al equipo rectoral le está tocando tomar decisiones valientes y arriesgadas.

Toda la comunidad universitaria está haciendo un gran esfuerzo para afrontar esta situación excepcional y el equipo de gobierno tiene que acompañar a su comunidad y, desde luego, que tomar decisiones que favorezcan el desarrollo de la actividad docente.

¿Cómo se afrontan estas situaciones?

El equipo rectoral trabaja denodadamente para reorganizar la actividad académica. Estamos en comunicación permanente con los órganos de gestión de la comunidad (Consejería de Educación, ACSUCYL) o con el Ministerio de Universidades y su secretario general. Y trabajamos estrechamente con las facultades, escuelas universitarias y centros adscritos para conocer las necesidades de nuestros centros, recabar opiniones, transmitirles las instrucciones que recibimos y debemos aplicar. Pretendemos hacer valer el diálogo y el consenso.

La docencia ha tenido que adaptarse a una situación nunca antes vivida.

Sí, desde luego. Nos estamos adaptando, no solo a nivel local o nacional. En todo el mundo las universidades presenciales se están adaptando la docencia a la no presencialidad.

¿Estaba preparada la USAL para implantar tan rápidamente la teledocencia?

Contamos desde hace tiempo con una herramienta fundamental, Studium, cuando previmos que tendríamos que dar el salto a lo virtual se incrementó su potencialidad.

Lo que parecía una situación de unas semanas se ha convertido en la obligatoriedad para el curso presente.

Así es.

Sí que se habla de que algunas clases, debido a su necesidad de presencialidad, podrían llegar a impartirse en las aulas. ¿Cómo se estudiarán los casos y se decidirá?

En el ‘Documento para la adaptación de la docencia de Grado a la situación excepcional provocada por la Covid-19 durante el curso académico 2019-2020’, que se puede consultar en la web de la USAL, se indica lo siguiente para estos casos:

“Los responsables de los centros, junto con los coordinadores de los grados, elaborarán antes del 23 de abril, un catálogo de asignaturas, por titulaciones, en las cuales existan actividades docentes cuya presencialidad sea imprescindible. Se justificará esta excepcionalidad y se propondrán las soluciones para llevar a cabo la docencia y la evaluación, cumpliendo en todo caso con las recomendaciones sanitarias del estado de alarma. Las fechas de realización de estas actividades se fijarán a la vista de la evolución de las circunstancias de la pandemia y de las medidas de distanciamiento social.”

En el caso de que no fuera posible, ¿esas asignaturas se impartirían nuevamente para todos los estudiantes el curso que viene o habría que buscar una solución no presencial?

No debemos anticipar escenarios. Las decisiones sobre estas cuestiones estarán perfectamente coordinadas con las indicaciones de las autoridades sanitarias.

¿Qué pasa con todos aquellos alumnos que tengan prácticas obligatorias y no estén pudiendo realizarlas?

Le remito también al documento citado. Por un lado, se dan por superadas las prácticas curriculares externas siempre que se hayan realizado presencialmente el porcentaje de créditos recomendado; los créditos restantes se desarrollarán mediante seminarios u otras actividades. Podría haber excepciones y, en tal caso, las prácticas serían reprogramadas y se retrasarán hasta que cese la suspensión de las actividades presenciales en la Universidad.

¿Y aquellos alumnos que estén en su último año de Grado y ya tuviesen otros planes académicos para el curso que viene? ¿Podrán realizar actividades que sustituyan esas prácticas o tendrán que esperar a septiembre?

Todos los estudiantes tienen que ponerse en contacto con sus profesores y los responsables de los centros para que les indiquen el plan de contingencia que tienen diseñado. Tenemos titulaciones muy dispares con peculiaridades docentes específicas.

También se me ocurren muchos casos de estudiantes de Farmacia, Medicina, Enfermería y otras carreras de Ciencias de la Salud que no están realizando sus prácticas y que para ellos sí son necesarias. ¿Podrían realizarlas el curso que viene sin ningún problema de solapamiento?

Dependemos de la evaluación del estado de alarma e indicaciones del Ministerio.

¿Y aquellos que estaban en su último año o última rotación? Aunque no las hayan terminado, ¿las tendrán aprobadas?

La Facultad de Medicina tiene trazado un plan docente para este período.

¿Puede ser esta crisis una oportunidad para desarrollar esa docencia virtual e implantarla como norma?

Creo que aprenderemos mucho de estos momentos, Quiero ser positiva y pensar que este proceso tan dramático, tan único, nos ayudará a mejorar en numerosos aspectos. Pero el hecho de desarrollar la docencia virtual no implica que se vaya a sustituir la presencialidad, aprovechemos ahora para perfilarla y que se generalice como una herramienta de trabajo complementaria y muy útil.

Sí que hay profesores que se han adaptado mejor y otros que les está costando un poco más esto de dar clase de manera online.

Nuestra prioridad es conseguir que el estudiantado pueda continuar con sus estudios, para ello algunos profesores han asumido la teledocencia con absoluta normalidad. Yo, por ejemplo, doy clase cada mañana y, le aseguro, que se ha convertido en una gran experiencia, la cercanía que se tiene con el alumno es formidable y su respuesta, sus reacciones, son inmediatas. Otros utilizan la plataforma Studium para interactuar con ellos.

¿Cómo vigila la USAL que se cumplan los parámetros de calidad en estas clases?

Como vicerrectora de Docencia estoy en continua comunicación con los Decanos y directores de las facultades y escuelas, que reciben las peticiones y necesidades de los profesores para adaptarse a la no presencialidad. Nuestro objetivo es que los estudiantes reciban la formación para adquirir las competencias recogidas en casa asignatura.

Creo que sí que hay varios alumnos que ya han interpuesto quejas.

Las quejas de los alumnos se canalizan a través del Vicerrectorado de Estudiantes, tendría que consultárselo a la vicerrectora (Ana Belén Rios).

Centrándonos en el curso que viene, ¿cómo lo prevé la USAL? ¿Se podrán impartir clases presenciales ya en septiembre o se deberán comenzar con la formación virtual?

Creo que es pronto para responder a esta duda. Nadie sabe aún cuándo y cómo podremos retomar nuestras agendas. Las soluciones son dinámicas y dependen siempre de las medidas sanitarias.

¿Cómo va a afectar esta crisis a la hora de captar estudiantes de nuevo ingreso?

Todos esperamos que está crisis finalice lo antes posible y que las calles de Salamanca vuelvan a llenarse de estudiantes.

Ya la EBAU se va a realizar muy tarde. ¿Se reducirán los tiempos de matrícula o se adaptarán a las nuevas fechas?

Como sabrá, se ha retrasado la convocatoria ordinaria y la extraordinaria se ha trasladado a septiembre. Se está trabajando para adaptar las pruebas a la situación actual. La preinscripción de nuevos estudiantes como es obvio se tendrá que adaptar.

¿La Universidad podría llegar a estar operativa en agosto para resolver todos los trámites administrativos?

Esa pregunta se debería trasladar al vicerrector de Economía y al gerente.

¿Las fechas del curso que viene se mantienen o pueden aplazarse unas semanas o meses?

Vamos paso a paso. Todavía estamos intentado dar solución al curso 2019-2020. Es pronto para despejar su duda.

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