Primer día de la fase 0 de desescalada: ¿Cómo lo han vivido los negocios de Salamanca?

Primer día de la fase 0 de desescalada: ¿Cómo lo han vivido los negocios de Salamanca?
Primer día de la fase 0 de desescalada: ¿Cómo lo han vivido los negocios de Salamanca?

¿Cómo han vivido este primer día los negocios de Salamanca? SALAMANCA24HORAS ha hablado con algunos dueños y trabajadores para saber cómo han pasado este lunes de fase 0 y, por tanto, de vuelta al trabajo con las mayores protecciones posibles. Algunos ya han regresado, otros están preparándose para garantizar la seguridad de sus clientes y de los propios trabajadores

Con la excepción de las islas de Formentera (Baleares), La Gomera, La Graciosa y El Hierro (Canarias) que entraron directamente en la fase 1, toda España comenzó este lunes, 4 de mayo, la fase 0 del programa de desescalada anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El arranque de la fase 0 solo es el inicio del proceso de desescalada que se prolongará hasta la Fase 3, que representa el gran objetivo de la archirrepetida "nueva normalidad". El Gobierno a través del Comité técnico para la desescalada irá estudiando cada dos semanas si se cumplen los marcadores propuestos para avanzar hacia el siguiente paso con una duración máxima de mes y medio. 

Esta semana, por tanto, se han abierto resquicios de actividad económica en Salamanca. Es el caso de los comercios pequeños, así como restaurantes sin consumo en local y sólo reparto a domicilio. Asimismo, se preparará todo para el salto al siguiente paso, que en muchos lugares llegará el próximo lunes, 11 de mayo.

El cambio principal, entonces, es la reapertura de pequeños comercios como peluquerías o librerías que ya pueden atender clientes, uno a uno y con cita previa siempre que se garantice la seguridad con mamparas, mostradores o, en su defecto, mediante el uso de guantes y mascarillas (que serán obligatorias cuando la atención suponga el contacto con el cliente). Además, para las personas mayores de 65 años se dispondrá un horario preferente para minimizar riesgos. 

¿Cómo han vivido este primer día los negocios de Salamanca? SALAMANCA24HORAS ha hablado con algunos dueños y trabajadores para saber cómo han pasado este lunes de fase 0 y, por tanto, de vuelta al trabajo con las mayores protecciones posibles. Algunos ya han regresado, otros están preparándose para garantizar la seguridad de sus clientes y de los propios trabajadores.

Libros entre mascarillas y gel desinfectante de manos

Rafael Arias, librero de Letras Corsarias, ha vuelto al trabajo este lunes después de permanecer prácticamente en el dique seco todas estas semanas de confinamiento, aunque claro, según dice, permanecía muy atento a todo lo que estaba ocurriendo en su sector. El pasado lunes, 27 de abril, la librería pudo volver a realizar el reparto a domicilio de libros, pero el negocio seguía cerrado a cal y canto. El regreso genera un poco de optimismo, aunque tanto él como el resto de trabajadores de la tienda se han tenido que preparar a conciencia para volver a abrir, principalmente en cuanto a las medidas de seguridad para evitar la propagación del Covid-19.

"La semana pasada se limpió la librería profundamente a través de una empresa profesional de limpieza", indica Rafael. El librero explica a SALAMANCA24HORAS que, a través de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), los negocios de este sector han ido recibiendo recomendaciones, han podido permanecer actualizados con lo que sobre las librerías se publicaba en el BOE y han obtenido asesoría legal. Ahora, desde este día 4 y hasta el 11 podrán abrir pero sólo con cita previa. "En nuestro caso, los clientes tienen permitido venir a recoger libros previamente solicitados vía Internet o a través del teléfono", dice. Hay que ir con el libro ya pensado de casa, porque no pueden demorarse mucho tiempo ni tocar nada. Eso de permanecer en la tienda ojeando títulos y portadas —algo habitual en las librerías en condiciones normales— no está permitido. Al final, los clienes están un par de minutos en la tienda ahora mismo.

Letras Corsarias tiene dos puertas de acceso y dos ordenadores para efectuar el cobro, por lo que sólo pueden estar dentro de la tienda a la vez dos clientes, bien separados uno del otro. "Entra uno por cada puerta, es el máximo que podemos atender a la vez", explica Rafael. Los trabajadores de la tienda están pertrechados con guantes y mascarillas, y si los clientes no los traen de casa, se les proporcionan. Además, tras efectuar el cobro —siempre mediante tarjeta— clientes y trabajadores utilizan un gel desinfectante de manos. La distancia de seguridad, por descontado, es obligatoria en al tienda. Luego, al acabar el trabajo a mediodía, o por la noche, toca de nuevo desinfectar la tienda mediante una mezcla de agua y lejía. "Se pasa a las superficies, pomos, mostrador...", asegura. 

Letras Corsarias 1

Si todo va bien, en la fase 1 Letras Corsarias volverá a tener entre un 30% y un 50% de su aforo normal. Sin embargo, si por algo se caracteriza la librería es por la innumerable cantidad de actividades y encuentros que realizan con autores al cabo del año. Por el momento, estas actividades complementarias no podrán realizarse. "Es algo a lo que le he dado muchas vueltas porque esas actividades son el alma de la tienda. Salvo que me equivoque, como muy pronto hasta otoño no podremos retomarlas. Y aunque dejaran pronto, creemos que no es seguro ni nos sentiríamos cómodos", explica el librero. Es posible que, hasta Navidad, Letras Corsarias no vuelva totalmente a la normalidad.

Ese tiempo que empleaban en organizar esas actividades será invertido en realizar una mejora en la página web de la librería. Por el momento, Letras Corsarias mantiene un servicio a domicilio de reparto de libros absolutamente gratuito. Ellos mismos efectúan el reparto en bicicleta. Los libros están pagados previamente por lo que el contacto es mínimo. La cuarentena ha coincidido con la época en la que el mercado editorial está en su punto álgido del año, ya que se celebra la Feria del Libro y los editores juegan sus mejores bazas. Todo eso se ha ido al traste, toca ponerle buena cara al mal tiempo.

Tatuadores acostumbrados a tener mucha higiene en el trabajo

Orlando es uno de los socios de Salamanca Classic Tattoo. Además de ser una tienda de tatuajes, también tienen su parte de barbería. Después de su primer día de trabajo, Orlando explica sus sensaciones en SALAMANCA24HORAS: “La situación es bastante rara. Entre la gente del estudio se genera casi hasta desconfianza de no quitarse la mascarilla. En la barbería no hay problema porque solo tenemos una persona. La gente está trabajando con miedo. Nosotros nos dedicamos a los tatuajes y tenemos siempre mucha higiene. Y eso da cierta tranquilidad”.

Lo más importante son las medidas de seguridad y los clientes también deben cumplirlas. “Los clientes también se sorprenden de las medidas. Hemos puesto un protocolo en el que obligamos a venir con mascarilla. Según entran les damos gel para desinfectar las manos y después ya pueden sentarse. En la barbería, lo que se tardaba media hora, ahora es una. Así podemos desinfectar. No hay sala de espera para que no haya nadie. Por la mañana y por la noche también desinfectamos en la apertura y el cierre. Estamos esperando también unos termómetros digitales para tomar la temperatura a la gente cuando entre”, continúa.

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Por último, en la sala de tatuajes son todavía más incisivos con las medidas: “En el estudio de tatuajes somos mucho más estrictos. Hemos limitado las citas mucho más. Tenemos para desinfectar el calzado de los clientes, además del gel. No pueden venir con mochilas ni maletas. Según entran, van a la cabina. No hay sala de espera. Hemos quitado del medio todos los elementos susceptibles de tocar y mantenemos la distancia con el cliente en el mostrador. En la cabina, los tatuadores utilizan las pantallas o bien gafas homologadas. Además de mascarilla FFP2 y, en cuanto lleguen los termómetros, le tomamos la temperatura”.

Largas listas de espera en las peluquerías

Las peluquerías han tenido una de las vueltas a la actividad más aclamadas después de casi dos meses sin poder  teñir o cortarse el pelo. Muchas de ellas aún no han abierto este lunes a la espera de ultimar todos los detalles de seguridad. Es el caso de la Peluquería Álvaro y Sara, que espera tener todo listo para la seguridad de los empleados y los clientes, aunque mantiene la incertidumbre: “No sabes qué es lo más correcto, si abres, mal, y si no  abres, también”.

Lo que sí tienen, según cuenta su dueño Álvaro Morata, es una lista de espera “que no sé cuándo sacaremos”, cuenta entre risas, ya que la gente empezó a llamar desde mucho antes para poder reservar turno. Entre las medidas que han habilitado se incluyen la obligación para los clientes de asistir con guantes y mascarilla, proporcionan gel hidroalchólico y mantienen una distancia mayor entre los tocadores para evitar el contacto muy directo.

Peluqueria desescalada (3)


Otras, como la Peluquería del Oeste, han instalado un amplio repertorio de medidas: equipos de protección para empleados y clientes, un metacrilato en recepción, vinilos separadores de tocadores, un perchero para que la gente se cuelgue la ropa, un recipiente con producto desinfectante para manos y pies y un kimono individual desechable. Y aunque avisan a los clientes para que en la medida de lo posible acudan con mascarilla, en los casos que no sea posible se la proporcionan.

Peluqueria desescalada (2)


La propietaria de este negocio, María José Pérez, explica a este periódico que está “muy contenta por empezar a trabajar, con los medios apropiados y teniendo cuidado no tenemos ningún problema”. Y es que, desde hace más de un mes María empezó a recibir peticiones de servicios a domicilio, aunque no las llegó a hacer por la situación. Lo que sí hizo fue facilitar la venta a domicilio de los productos que utilizan en el salón, ya que en el caso de los productos veganos o los tintes sin amoníaco son más difíciles de conseguir.

Los trabajadores de la peluquería han vivido esta primera jornada de trabajo “con mucho estrés”, ya que todo el mundo llamaba y hacía peticiones a través de las redes sociales: “Ha sido estresante pero ha sido agradable, ¡bendito estrés!”. Por eso, los trabajadores, que también se han mostrado muy emocionados por esta apertura, han hecho turnos y ampliado el horario para que los clientes tengan más facilidad de acercarse.

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