Las empresas del transporte escolar y discrecional de Salamanca lanzan un mensaje de ayuda: "Un sector como el nuestro se ve abocado al cierre total, ya que en el momento de ir recuperando la nueva normalidad no se harán grupos para poder viajar"

Las empresas del transporte escolar y discrecional de Salamanca lanzan un mensaje de ayuda: "Un sector como el nuestro se ve abocado al cierre total, ya que en el momento de ir recuperando la nueva normalidad no se harán grupos para poder viajar"
Las empresas del transporte escolar y discrecional de Salamanca lanzan un mensaje de ayuda: "Un sector como el nuestro se ve abocado al cierre total, ya que en el momento de ir recuperando la nueva normalidad no se harán grupos para poder viajar"

El transporte discrecional en autocar está formado en España por unas 2.500 empresas que generan 40.000 puestos de trabajos directos. Empresas de diferentes tamaños y con una gran raíz familiar. La crisis del Covid-19 ha supuesto el cierre inmediato del turismo, colegios, fábricas, congresos, excursiones… es decir, de toda su actividad. Los empresarios discrecionales de autocar consideran que no van a volver a la normalidad hasta bien entrado el 2021

En el caso de Salamanca, son alredededor de treinta empresas familiares de transporte de autocares con aproximadamente 320 autocares rodando diariamente que se dedican únicamente al turismo y a los escolares: asociaciones de jubilados, excursiones de colegios, transporte escolar, transporte de competiciones deportivas, congresos, bodas, circuitos de extranjeros en nuestro país, excursiones de Erasmus y un largo etcétera. Por lo tanto, una actividad que se ha visto totalmente reducida durante este tiempo de pandemia y confinamiento.


Dada su situación, el 100% de estas empresas se han acogido a ERTEs, pero pasadas las semanas, y ya más de dos meses sin que lleguen ayudas, y con los pagos continuos a los que tienen que hacer frente, la situación se ha agravado de tal forma que ya se han producido cierres definitivos.

Por ello, este sector ha querido lanzar un SOS debido a la "situación de verdadera vulnerabilidad" en la que se encuentran, y a que no tienen medidas para poder afrontar esta crisis a nivel mundial. "No debemos quedarnos impasibles ante la espera de una muerte totalmente anunciada, la desaparición de miles de empresas está por llegar si no nos ayudan y sobre todo si no dedican tiempo a escucharnos; y hasta ahora nadie lo ha hecho", cuentan a SALAMANCA24HORAS.

"Un sector como el nuestro se ve abocado al cierre total, puesto que en el momento de ir recuperando la nueva normalidad no se harán grupos para poder viajar, en el mejor de los casos eso no llegará hasta el 2021", aseguran. "Los contratos públicos con la junta para el transporte escolar se han paralizado, y no vamos a cobrar lo esperado y firmado".

Por eso, las empresas del transporte discrecional han creado la asociación de transportes DIREBUS a nivel nacional con más de 300 empresas ya asociadas. "Intentamos movernos cómo podemos para llegar lo más arriba posible y que está situación le interese a alguien", dicen.

"Necesitamos medidas específicas para poder sobrevivir, como son las moratorias de leasings puesto que cada autocar con el que trabajamos nos ha costado una media de 250.000-300.000 euros y no podemos pagar. Somos más de 3.000 empresas paradas, con prácticamente el 100% de personal en ERTE, que tampoco podremos rescatar hasta que no tengamos trabajo", aseguran a este diario.

 "Seguimos pagando seguros, debemos de pagar próximamente impuestos de circulación, alquileres de naves y no sabemos qué inventar para poder recolectar el dinero. Algunos compañeros ya han tenido que cerrar y no podrán volver a abrir", afirman.

En este barco, dicen, no solo están ellos, los transportistas. "También lo están nuestros proveedores, casi 70.000 puestos de trabajo directos y otros miles de trabajos indirectos: carroceros, fabricantes, ITVs, neumáticos, talleres, parkings, empresas de limpieza, mantenimiento, gasolineras y un largo etcétera".

"La gran mayoría de las empresas como es mi caso, llevamos treinta años al frente del sector. Soy la cuarta generación de mi familia que con 31 años siento miedo de perder todo por lo que ellos tanto han luchado. Ya no solo me mata a nivel empresarial, puesto que a nivel personal es donde he crecido y tras muchos esfuerzos mi familia ha creado una forma de vida. Pero igual que yo, hay miles de familiar de “autocaristas” que tras muchas décadas han luchado por seguir en el sector, trabajando muy duro, conduciendo, abriendo garajes para salir a cualquier hora puesto que nos debemos a la demanda del cliente y cerrando a la última hora cuando ya hemos cuadrado el día siguiente de trabajo. Necesitamos ayuda", finaliza un empresario del sector consultado por este diario.

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