​Paradojas, contradicciones y el “comodín de la terraza” en la fase 1

​Paradojas, contradicciones y el “comodín de la terraza” en la fase 1
Los salmantinos comenzaron a acudir a las terrazas este lunes.
​Paradojas, contradicciones y el “comodín de la terraza” en la fase 1

Los salmantinos pueden hacer muchas más cosas desde este lunes, pero algunas de ellas chocan con las normas del estado de alarma

Salamanca amaneció este lunes dando la bienvenida a la fase 1 de la desescalada en la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. No fueron pocos los vecinos que, desde primera hora de la mañana, comenzaron a disfrutar de una de las medidas “estrella” de esta recién estrenada etapa, camino de la “nueva normalidad”: las terrazas de los establecimientos de hostelería. Pero, en teoría, la movilidad sigue teniendo restricciones y se mantienen las horas reservadas para caminar y hacer deporte, según recoge la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad. En teoría.


Restricciones a la movilidad

Las principales contradicciones entre las normas que rigen la fase 1 del desconfinamiento tienen que ver con los desplazamientos de las personas, las actividades cuya práctica está restringida a ciertas franjas horarias y las que no cuentan con limitaciones. Porque alguien que resida en una provincia en fase 1 no puede salir a pasear o a hacer deporte fuera de los horarios establecidos por el Gobierno dependiendo de su edad y debe permanecer dentro de los límites del municipio (siempre que tenga más de 10.000 habitantes. En los casos en los que la población no llega a esta cifra, la norma no es tan estricta). Sin embargo, puede ir cuando quiera a comprar. Al teatro. Al museo. A una biblioteca. A misa. A pescar. A casa de un amigo o de un familiar. O a tomarse algo en una terraza. Es suficiente con que el lugar al que se dirija esté en su provincia de residencia. Incluso están permitidas las actividades de turismo rural, por lo que una marcha por el monte o una ruta en bicicleta también pueden hacerse rebasando los límites municipales.


Segundas residencias

De este modo, cualquier persona y prácticamente a cualquier hora va a poder moverse por su provincia de residencia más allá de los desplazamientos que deba hacer por motivos laborales -permitidos desde el inicio del estado de alarma-. Los trayectos hasta las segundas residencias ubicadas en la misma provincia que la vivienda principal también dan lugar a una paradoja: Según la norma, los paseos deben limitarse a un radio de un kilómetro a la redonda partiendo desde el lugar de domicilio habitual. ¿Significa esto, entonces, que salir a la calle desde una segunda residencia es incumplir el estado de alarma? El estado de alarma así lo establece.


Uso de mascarillas

Desde la pasada semana, cuando Salamanca aún estaba en fase 0, el uso de las mascarillas comenzó a ser obligatorio, tanto al aire libre como en espacios cerrados, siempre que no sea posible mantener una distancia de dos metros con el resto de personas presentes. La medida choca, de nuevo, con el cambio protagonista de la fase 1: la apertura de las terrazas, cuyas mesas deben contar con una separación de dos metros entre ellas pero esa distancia no va a existir entre los consumidores. ¿Los clientes deben, por tanto, permanecer con las mascarillas puestas mientras están en una terraza? No. La norma sobre su uso establece que no hay que llevarlas durante el “desarrollo de actividades en las que, por la propia naturaleza de estas, resulte incompatible el uso de la mascarilla”. Por lo tanto, el “comodín” de las terrazas también es aplicable en este punto, además de en el de la movilidad, ya que comer y beber son dos acciones que no pueden realizarse con una mascarilla puesta.


Responsabilidad individual

Con todo lo expuesto, parece improbable que, en esta fase, algún ciudadano vaya a ser sancionado en un control policial al ser cuestionado acerca del lugar del que viene o al que se dirige. Puede volver de cenar con unos amigos, ir a un bar, acudir a un pueblo de la provincia a visitar a un familiar… Parece entendible, entonces, que las normas y las acotaciones recogidas en la Orden del Ministerio de Sanidad para la fase 1 y sucesivas de la desescalada van dirigidas al sentido común y a la responsabilidad de cada persona para continuar avanzando y dejar atrás los estragos de la pandemia.




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