Un ternero muerto, el balance del último ataque del lobo, en Santibáñez de Béjar

Un ternero muerto, el balance del último ataque del lobo, en Santibáñez de Béjar
Imagen de archivo de un ternero muerto en un ataque del lobo en la provincia
Un ternero muerto, el balance del último ataque del lobo, en Santibáñez de Béjar

UPA lamenta el destrozo que padecen las ganaderías de vacuno y ovino y pide a la Junta que actúe "de inmediato, con un serio trabajo de controles poblaciones y de indemnizaciones ajustadas al valor real de las pérdidas"

Los ganaderos salmantinos siguen perdiendo cabezas de ovino y bovino por los reiterados ataques a la cabaña. El último, en Santibáñez de Béjar, tal como denuncia la organización agraria UPA, donde los cánidos "han provocado la muerte de un ternero de un mes y medio de vida.

L a OPA denuncia las enormes pérdidas económicas que les genera a los ganaderos cada `lobada´ que se produce, puesto que las indemnizaciones de la Junta en muchos casos no llegan ni al 50 % del valor real que tendría en el mercado el animal muerto.

Asimismo, hace referencia a la desesperación del sector ganadero extensivo dado que a día de hoy resulta prácticamente inviable mantener una explotación, con cargas económicas muy elevadas, que deben asumir sin el valor de unos terneros que son atacados por los lobos cada vez con más frecuencia.

UPA recuerda que la provincia "ocupa uno de los primeros puestos del ranking de lobadas y animales muertos, no solo a nivel regional sino a nivel nacional, siendo víctimas la mayor parte de ganaderos de extensivo de la provincia como consecuencia de la expansión absolutamente descontrolada de lobos en nuestro territorio".

De ahí que realice un llamamiento a la Junta de Castilla y León para que se haga cargo de la situación que sufren los ganaderos. "El destrozo que padecen las ganaderías de vacuno y ovino no puede convertirse en algo habitual, sin que se tomen medidas urgentes desde la administración competente. Los dramas y desastres que sufren muchos profesionales titulares de explotaciones familiares de nuestra provincia no deberían caer en saco roto, y tendrían que ser motivo suficiente para que el Gobierno regional actuara de inmediato con un serio trabajo de controles poblaciones y de indemnizaciones ajustadas al valor real de las pérdidas que se acumulan cada vez que hay un ataque".

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