​La verdad sobre la carta viral de la madre salmantina que ha entrado en prisión por incumplir el régimen de visitas

​La verdad sobre la carta viral de la madre salmantina que ha entrado en prisión por incumplir el régimen de visitas
​La verdad sobre la carta viral de la madre salmantina que ha entrado en prisión por incumplir el régimen de visitas

Ni había denuncias por maltrato, ni indicios de que la hija de la mujer, que ha entrado en prisión por desobediencia, fuera agredida por su padre, según la Justicia salmantina 

Alicia Espinosa Martín es madre de tres niñas. Una carta -en forma de vídeo- que escribía a su hija de 9 años se hizo viral la semana pasada. En ella, anunciaba que este lunes entraría en prisión durante seis meses, a pesar de no tener antecedentes, y por negarse a facilitar que su expareja viera a una de las niñas, calificándolo de maltratador: “Espero que muy pronto la Justicia sea Justicia y en vez de ver en mí una madre nefasta por no obligar a su hija a estar con mi maltratador, vean a un maltratador que sigue maltratando”.

Sin embargo, la Justicia salmantina ha sacado a la luz la realidad de esta situación, dejando en evidencia la veracidad de la carta de Alicia, a quien el Gobierno ha negado el indulto que solicitaba y que entrará en prisión, no por no tener antecedentes, sino por cometer otro delito de desobediencia después de que la jueza le advirtiera que si era autora de otro hecho ilícito, se le revocaría la suspensión del ingreso en prisión, que ella misma había aceptado en el juicio.

Según informan fuentes del Juzgado de Familia de Salamanca, la madre incumplió de manera reiterada con los distintos regímenes de visitas que se fueron fijando desde el 2012, obstaculizando la relación que tenía el padre y la menor. La mujer, según esa misma información, hacía imposible los encuentros entre ambos en el punto de encuentro familiar que estaba fijado en los términos acordados en distintas resoluciones judiciales.

Precisamente, esa actitud de Alicia, fue reflejada en los informes de los profesionales de ese punto de encuentro familiar, así como del equipo psicosocial adscrito de los Juzgados. Dada esta decisión de rechazo para que la niña pudiera mantener un encuentro con su padre, la madre fue multada en varias ocasiones “requerida para que obedeciera las resoluciones judiciales, y advertida de que, de persistir en su comportamiento, podría estar incurriendo en un delito de desobediencia”

Sin embargo, a pesar de las advertencias, la madre incumplió el régimen de visitas que, según el Juzgado de Familia, “se ha desarrollado siempre bajo la supervisión de los profesionales del punto de encuentro familiar y que ha ido evolucionando a lo largo de los años en función de la edad de la niña y de las recomendaciones de los profesionales, velando siempre por el interés superior del menor”.

Uno de los múltiples procedimientos por delito de desobediencia llegó a juicio

Desde 2015 a 2019 se establecen entre los dos progenitores diferentes medidas para seguir cumpliendo el régimen de visitas, pero, y por las situaciones que se habían repetido entre ambos, la jueza estima que se sigan realizando en el punto de encuentro familiar bajo la supervisión de los profesionales.

Sin embargo, varios incumplimientos del régimen de visitas motivaron que a la madre se le abrieran distintos procedimientos en los juzgados de lo Penal por delito de desobediencia. Uno de ellos llegó a juicio.

En la vista oral, las partes llegaron a un acuerdo y la mujer reconoció los hechos y “se benefició de una rebaja en la petición de pena”, según informan fuentes del TSJ de Castilla y León. Fue condenada a seis meses de prisión y en el mismo acto del juicio, la jueza, ante la ausencia de antecedentes penales, aceptó suspender su ingreso en la cárcel. Sin embargo, en ese momento fue apercibida de que "si cometía cualquier delito o volvía a incumplir el régimen de visitas, se revocaría la suspensión del ingreso en prisión y tendría que ir a la cárcel para cumplir la condena de seis meses".

La madre siguió sin respetar la resolución judicial y le fue revocada la suspensión de la pena

A pesar de las advertencias, la madre continuó sin respetar la resolución judicial pactada, por lo que, tal y como le había advertido la jueza, la suspensión de la pena fue revocada y se ordenó su ingreso en presión, una decisión que fue recurrida y desestimada por la Audiencia Provincial de Salamanca.

Después de la decisión de la Audiencia Provincial, la condenada solicitó el indulto al Gobierno y, mientras este emitía una resolución, a su vez, solicitó que se suspendiera su ingreso en prisión, algo que concedió el Juzgado de lo Penal. Sin embargo, el indulto del Gobierno fue rechazado y la mujer ha entrado en prisión este lunes.

Ni denuncias por maltrato, ni agresión a la niña por parte del padre

El Juzgado de Familia de Salamanca ha querido salir al paso ante las declaraciones de la mujer llamando maltratador a su expareja, asegurando que no consta ninguna denuncia por maltrato.

Del mismo modo, advierten que los expertos del equipo psicosocial han valorado a la menor tras entrevistarse con ella y con el resto de los miembros del núcleo familiar, “no creen que la niña haya sido agredida por su padre”.

Así mismo, notifican que cuando el propio Juzgado de Familia “ha tenido conocimiento del ingreso en prisión de la madre, ha oficiado a los servicios sociales para que velen por la niña.

Por último, destacan que la madre tiene al menos otro juicio pendiente por otro delito de desobediencia.

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