ALIMENTACIÓN

​La forma más segura de introducir frutos secos en la alimentación de los más pequeños

​La forma más segura de introducir frutos secos en la alimentación de los más pequeños
​La forma más segura de introducir frutos secos en la alimentación de los más pequeños

Cuando se respetan las indicaciones, los frutos secos son altamente beneficiosos para los pequeños de la casa

¿Hay algo que preocupe más a los padres que la alimentación de sus hijos, sobre todo cuando no han cumplido los 5 años? Para que los más pequeños crezcan sanos y fuertes deben tener una dieta sana, completa y equilibrada. Sin pasar por alto que deben ir introduciendo en su día a día, alimentos en base a las recomendaciones médicas y a su edad.

Aunque los frutos secos están muy presentes en nuestro día a día, como snacks o ingredientes de platos dulces y salados, muchos padres tienen dudas sobre el momento adecuado de introducir estos alimentos en la dieta de sus hijos.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda empezar a incorporar los frutos secos enteros a partir de los 3 años, con especial vigilancia de los padres por su riesgo de atragantamiento, ya que los menores de 5 años no cuentan con unas piezas dentales que les permitan triturarlos como es debido.

Los frutos secos son uno de los alimentos clásicos en la lista de alérgenos, tanto de pequeños como adultos. De todos modos, según el estudio ‘Don’t Delay, ¡Feed Today!’, de la Universidad de McMaster en Canadá, junto a la Allergy Genes and Environment Network, los pequeños que consumen frutos secos antes de cumplir el año de edad tienen menos probabilidades de desarrollar alergias que aquellos que los consumen más tarde. Se ha demostrado que el riesgo de alergias disminuye cuando la introducción de frutos secos es temprana.

Desde nut&me, marca especializada en frutos secos y cremas, recomiendan la introducción de frutos secos en sencillas elaboraciones:

– Bebidas vegetales: a base de frutos secos naturales o tostados, para que los menores puedan beneficiarse de sus propiedades de forma segura.

– Enriquecer las papillas: añadir una cucharadita de almendras, nueces, avellanas o anacardos, naturales o tostados, bien molidos en la papilla o en un yogur.

– Cremas de frutos secos: la mejor solución para cuando el bebé ya mastique, a partir de los 6 meses, especialmente en desayunos y meriendas. Hay muchas opciones y todas beneficiosas para la salud de los pequeños. Desde tostadas untadas con crema y decoradas con fruta, a topping en fruta fresca o como ingrediente en batidos caseros y yogures. Sin duda, la alternativa saludable al clásico vaso de leche con cacao soluble, cargado de azúcares.

– Toque de sabor y fuente de nutrientes: espolvoreando una cucharada de cualquier fruto seco, natural o tostado, molido sobre platos de pasta, arroz o verduras. O en elaboraciones de repostería.

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