La premiada ganadería de charolés de Ángel Santiago no estará en Salamaq por primera vez en 30 años por los últimos rebrotes de coronavirus

La premiada ganadería de charolés de Ángel Santiago no estará en Salamaq por primera vez en 30 años por los últimos rebrotes de coronavirus
La premiada ganadería de charolés de Ángel Santiago no estará en Salamaq por primera vez en 30 años por los últimos rebrotes de coronavirus

"Hemos decidido quedamos en casa y no exponernos para un certamen que va a estar desvirtuado, sin público, con la ausencia de mucha gente de fuera", argumenta el ganadero de Boadilla, en una decisión que considera "personal, muy meditada y nada fácil" 

'Bigorre', 'Sevillana', 'Gemela', 'Davidoff', 'Dalton', 'Faraud' o 'Germana' son algunos de los ejemplares campeones de la raza charolesa en diferentes ediciones de Salamaq, propiedad del ganadero salmantino Ángel Santiago García, de Boadilla.

Angel con faraud

Una ganadería histórica y reconocida en el certamen ganadero salmantino que, edición tras edición, consigue grandes premios en el concurso nacional de la raza charolesa y coloca con los precios más elevados los ejemplares que saca a subasta. 

Premio

Así ha sido hasta el pasado año, porque la edición de 2020 -que la Diputación tiene previsto celebrar del 4 al 6 de septiembre- no contará con esta ganadería de charolés. Y será la primera vez que falte en 30 años de certamen. Primando la seguridad sanitaria por encima de otros intereses, no participará en la Exposición Internacional de Ganado Puro con los 12-14 animales que presentaba cada certamen.

Bigorre


"Me ha dolido mucho, nos ha costado decidirlo después de participar desde hace 30 años". Ángel Santiago explica que la decisión, personal, ha sido muy meditada después de los últimos rebrotes de covid-19 producidos por toda España. Con la intención inicial de acudir, una vez que la Diputación anunció el pasado mes de junio que este año el certamen sería exclusivamente para los ganaderos y sin público, la evolución de la pandemia ha llevado a este ganadero de charolés a descartar definitivamente su presencia.

"Por responsabilidad nos quedamos en casa"

Una participación que incluye el concurso nacional de la raza charolesa y la subasta nacional que los ganaderos comienzan a preparar desde enero con la selección de animales. "Al inicio de la pandemia pensábamos que no iba a ver feria, luego ya se decidió que sí y decidimos participar" manifiesta el ganadero de Boadilla. 

Angel


Sin embargo, los rebrotes de coronavirus en buena parte de España han sido determinantes para que este productor de charolés, cuya ganadería se encuentra en la zona de La Fuente de San Esteban, decida no acudir a la feria. "Mi obligación era decir que no por responsabilidad, mi padre es mayor, en esta zona ha sido dura la pandemia y era exponernos para algo que va a estar desvirtuado, un concurso sin público, con la ausencia de muchos ganaderos de fuera, por eso hemos decidido quedarnos en casa".

"Salamaq es un escaparate, pero no vamos a correr un riesgo que no es necesario"

Ángel Santiago considera que este concurso nacional se ha ganado a pulso el prestigio que tiene por la calidad de los ejemplares que participan, lamentando que este año muchos productores de otras comunidades no puedan venir por lo que, considera que ya está desvirtuado.

Gemela campeona adulta


No asistir a la feria de Salamanca es para este ganadero de charolés "un palo y una decisión muy dura y muy triste" porque, además de las transacciones, "es el trabajo de mucho tiempo".

Para este productor de Boadilla, Salamaq es un escaparate y una gran promoción, por lo que remarca que no se trata de una decisión fácil no asistir, aunque los últimos repuntes de covid-19 han sido decisivos para no estar presentes en la cita de septiembre. "No vamos a correr un riesgo que no es necesario, volveremos el próximo año con más fuerza".

El vacuno de carne, uno de los sectores más perjudicados por el estado de alarma

Sin certámenes ganaderos, no está siendo un año fácil para los productores de vacuno de carne. Como indica Ángel Santiago, la reducción del consumo de carne se suma a tres meses en los que los ganaderos han tenido paralizadas las explotaciones, repercutiendo de manera directa en la venta de sementales.

"Hemos estado casi 90 días sin vender un animal", asegura este productor, que teme que los nuevos repuntes de coronavirus puedan paralizar de nuevo las ventas de uno de los sectores más perjudicados por la pandemia, con un consumo de piezas nobles -chuletero, solomillo- destinado fundamentalmente a la restauración que está casi paralizado.

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