El uso del ozono como desinfectante frente al Covid-19 que ha generado un conflicto en Salamanca

El uso del ozono como desinfectante frente al Covid-19 que ha generado un conflicto en Salamanca
Máquinas de ozono que utilizan los Bomberos de Salamanca para las desinfecciones de espacios públicos

Fruto de esta necesidad de higiene que ha generado la pandemia, se han incrementado los aparatos y máquinas de desinfección que se encuentran en el mercado. Ante el aumento del uso de estos productos, en concreto de los biocidas, el Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos han lanzado una serie de recomendaciones en los últimos meses, porque no todos los productos utilizados para desinfectar actúan igual, y menos si se trata de combatir al Covid-19.

Entre los biocidas muy en boga últimamente, destaca uno, el ozono, que está generando mucho debate y cierto conflicto, debido a su uso cada vez más popularizado como desinfectante frente al virus. ¿Qué es el ozono? El ozono (O3) es una molécula formada por tres átomos de oxígeno, de los cuales dos forman la molécula básica de oxígeno, el que es esencial para la vida. El tercer átomo puede desprenderse de la molécula y volver a unirse a las moléculas de otras sustancias, alterando su composición química. Esta particularidad de reaccionar con otras sustancias es precisamente la que se usa para describir esta sustancia con términos como "aire puro" u "oxígeno energizado"; sin embargo, el ozono es un gas con propiedades muy distintas al oxígeno.

Tal y como recoge el informe Uso potencial de ozono en SARS-CoV-2, como gas puede penetrar en todas las áreas de una habitación. Una máquina de ozono, o un generador de ozono, está pensado para producir ozono gaseoso y su uso está considerado como muy efectivo en la purificación del agua. El ozono tiene un gran poder oxidante, y es precisamente ese poder lo que le convierte en una solución eficaz para acabar con todo tipo de microorganismo, como aseguran las empresas que se dedican a comercializar máquinas que producen ozono, citando incluso a la OMS.

El problema viene cuando el ozono no ha sido verificado aún por la Unión Europea como eficaz contra el Covid-19, según denuncian los profesionales y empresas que utilizan desinfectantes tradicionales y recoge el Ministerio de Sanidad. Las autoridades no lo prohíben expresamente, pero recogen una serie de recomendaciones para que el uso de las máquinas que lo generan, que cuestan cerca de 1.000 euros, no conlleve un problema.

El uso del ozono como desinfectante en residencias de ancianos y estudiantes de Salamanca

Cinco de esas máquinas productoras de ozono se encuentran en poder del Ayuntamiento de Salamanca, que ha ido adquiriéndolas con el correr de los meses de pandemia. El Consistorio viene utilizándolas, a través del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, para desinfectar edificios públicos, residencias de ancianos y de estudiantes. Los bomberos utilizan estos “cañones” equipados con las pertinentes medidas de seguridad. Salamanca no es la única localidad que viene usándolas, ni mucho menos, pero hace unos días se ha conocido que la Xunta de Galicia ha propuesto para sanción a la localidad de Sarria, en Lugo, por realizar estas labores sin estar en el registro de servicios biocidas. En el registro oficial de 2020 de la Junta de Castilla y León no aparece el Ayuntamiento de Salamanca, como sí figuran el de Valladolid o el de Burgos, o la propia Diputación de Salamanca, todo esto pese a que el ozono no está reconocido aún como biocida.

Sin embargo, las empresas salmantinas dedicadas a servicios de desinfección ponen en duda el trabajo que vienen realizando los bomberos —que además le están quitando una sustancial porción de trabajo— basándose en dos cuestiones: la primera, que como la UE aún no ha dictaminado que el ozono sea eficaz contra el Covid-19, y tampoco se conocen las dosis necesarias para garantizar su eficacia virucida, puede que todo el trabajo realizado por los bomberos no esté sirviendo, básicamente, para nada.

O incluso peor, la desinfección llevada a cabo por los Bomberos de Salamanca esté generando “una falsa sensación de seguridad, que puede constituir el mejor de los caldos de cultivo para que se dispare el número de contagios precisamente en un momento tan crucial como el actual”, en palabras de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad Ambiental (ANECPLA).

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En segundo lugar, estas empresas que forman parte de ANECPLA y realizan su trabajo en Salamanca denuncian que los bomberos no cuentan con la formación ni la capacitación necesaria, valorada por la Agencia Europea de Sustancia y Mezclas Químicas (ECHA), como sí tienen esas empresas.

“Es un tema controvertido el uso del ozono. Se trata de un producto que se diseñó para la desinfección de aguas residuales, pero no cuenta con los estudios como biocida para desinfección aérea. Entonces, al carecer de este tipo de licencia en España, realmente no debería utilizarse ahora mismo”, explica a SALAMANCA24HORAS Javier García Palomo, bioquímico y asesor en gestión de riesgo biológico. “Entonces, al encontrarse en evaluación por la UE, existe una vía legal para poder utilizar los equipos que generan ozono, cumpliendo siempre, eso sí, las pautas marcadas por los fabricantes de las máquinas”, indica el experto.

“Utilizar el ozono en una pandemia como la que vivimos supone asumir un riesgo”

Sobre la utilización de ozono por parte de una entidad pública, como es el Ayuntamiento de Salamanca, Sergio Monge, presidente de la ANECPLA es muy directo. “Desde ANECPLA consideramos que apostar por las desinfecciones con un producto pendiente de evaluación como es el ozono, en una situación tan grave de pandemia mundial como la que estamos sufriendo, supone asumir un riesgo innecesario que no tenemos por qué afrontar cuando existen otros muchos tratamientos de eficacia probada y que cuentan con el respaldo de los organismos competentes oficiales”, afirma con rotundidad Sergio Monge, presidente de ANECPLA.

En este sentido, y ante los estudios sobre su eficacia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a los que apelan sus defensores, Monge, explica que estos estudios efectivamente existen y demuestran la eficacia del ozono contra determinados coronavirus pero en un medio como el agua. “El comportamiento de un biocida como es el ozono puede variar muchísimo si hablamos de otro medio como el aire, como es el caso. Por otra parte, son ya varias las administraciones sanitarias autonómicas que se muestran contrarias al empleo del ozono en tratamientos de desinfección contra el SARS-CoV-2 y el mismo sentido se ha manifestado la Sociedad Española de Sanidad Ambiental”.

“Ante la imagen de panacea que se está dando en los últimos días del ozono como el mejor desinfectante contra el coronavirus, en ANECPLA no podemos quedarnos impasibles y nos vemos con la responsabilidad de recordar que este producto no puede aplicarse en presencia de personas, los aplicadores han de contar con los equipos de protección adecuados, ha de ventilarse previamente el lugar a desinfectar antes de su uso, además de que puede reaccionar con sustancias inflamables y producir reacciones peligrosas al contacto con otros productos químicos», advierte el presidente de la asociación.

Por último, Monge asegura que “no podemos dejar pasar por alto los posibles efectos adversos que el uso del ozono para desinfección puede provocar: lesiones sobre el aparato respiratorio, irritación de la piel y daño ocular”.

¿Están corriendo un riesgo innecesario los bomberos de Salamanca?

Luis Damián Ramos, jefe del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Salamanca, defiende el papel que están jugando en cuanto a la desinfección de edificios públicos. Además, asegura que están perfectamente capacitados para usar el ozono. “Nosotros venimos utilizando el ozono desde finales del año 2017, cuando montamos nuestro sistema de descontaminación y desinfección para tratar los equipos que utilizamos en la extinción de incendios”, cuenta a SALAMANCA24HORAS, citando el armario de grandes dimensiones en el que limpian con casi 100 gramos de ozono sus trajes contraincendios. Primero pasan por el armario, y luego van directos a la lavadora.

Ramos afirma que, por supuesto, el ozono es nocivo en un ambiente cerrado a partir de un nivel de exposición, “porque ozono hay en el ambiente”, pero asegura que “a partir de un nivel y de un tiempo de exposición, claro que es peligroso”, dice. Por lo tanto, lo que hacen los bomberos, en palabras de su responsable, es dejar la máquina funcionando con un temporizador en un espacio en el que no haya nadie y esperar posteriormente el tiempo prudencial previamente establecido a partir del estudio del plano del edificio en cuestión.

“Lo llevamos a más de diez gramos por metro cúbico de concentración, con lo cual, a partir de esas concentraciones es efectivo para matar a cualquier bicho viviente que haya ahí dentro”, dice. “Nosotros establecemos una estrategia. Si yo pongo la máquina a funcionar diez minutos, todos los estudios que existen sobre el uso del ozono en espacios cerrados indican que inmediatamente después hay que doblar el tiempo de espera hasta que se descompone totalmente y ya se puede volver a entrar. En el caso de que haya ventanas, es obligatoria proceder a realizar una ventilación inmediata”, explica el experto.

“Entiendo que las empresas de sanidad ambiental se metan con el uso del ozono. De hecho, yo he tenido veladas amenazas, pese a que hemos acudido a desinfectar allí donde nos ha mandado el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) de la Junta de Castilla y León”, dice Damián Ramos. “En lo público hay que buscar la eficiencia, y el ozono es un apoyo muy importante. ¿Para qué voy a comprar nebulizadores si tengo evidencias de que el ozono funciona?”, asegura. “Sé que por ahora no está autorizado, pero te aseguro que existe evidencia científica. El problema es que se están vendiendo máquinas como churros, pero hay que saber cómo utilizarlo, pese a que tiene un muy fácil uso, y nosotros sabemos y estamos formados desde 2017. El ozono se aplica a través de una máquina y para su funcionamiento sólo hay que seguir las instrucciones del fabricante”, finaliza el jefe de los Bomberos. 

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