Las cinco reglas de oro a tener en cuenta antes de contratar un plan de pensiones

Las cinco reglas de oro a tener en cuenta antes de contratar un plan de pensiones
La aparente inviabilidad del sistema de pensiones públicas en nuestro país tiene a los españoles preocupados. De hecho, muchos están optando por productos de ahorro como un plan de pensiones para asegurarse unos ingresos en el futuro. Si bien es cierto que mientras antes comencemos a ahorrar para este fin, menos esfuerzo económico  supondrá llegar a nuestra meta de ahorro, elegir un plan de pensiones adecuado será vital para poder alcanzar nuestros objetivos. Por ello, saber qué mirar antes de contratar este tipo de productos marcará la diferencia.

Un plan de pensiones es un producto particular. Es una mezcla entre una forma de invertir, ahorrar y ahorrar en impuestos cuyo objetivo principal es ayudarnos a atesorar una parte de nuestro capital hasta el momento de nuestra jubilación. Aunque parezcan muy similares entre sí, es imprescindible conocer las reglas de oro para elegir.

Iliquidez: antes de decidirnos a contratar un plan de pensiones o no lo primero que debemos saber es que estos productos no nos permitirán disponer de nuestro dinero hasta el momento de nuestra jubilación. Es cierto que en ciertos casos, como enfermedad grave o riesgo de desahucio, sí que podremos rescatar el dinero, pero lo normal es que una vez aportado al plan, ya no lo toquemos hasta jubilarnos. Igualmente una nueva ley permitirá a partir del 2025 rescatar el dinero de los planes que tengan 10 años de antigüedad o más.

Tipo de inversión: muchas personas no lo saben, pero el dinero que aportamos a un plan de pensiones estará invertido en un fondo de pensiones similar a un fondo de inversión. Así, deberemos escoger el fondo del plan de pensiones acorde con nuestro perfil de inversores, nuestro objetivo de rentabilidad y el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir. De esta manera escogeremos el porcentaje de capital invertido en renta fija y variable, si se trata de inversiones nacionales, europeas, americanas o mundiales, el sector en el que se centra, etc.

Comisiones: los planes de pensiones tienen comisiones por gestión y por depósito y por ley están limitadas a un máximo del 1,75 % anual entre las dos. De todas maneras, existen muchas entidades que cobran comisiones mucho menores. Además, según la rentabilidad, el cobro de comisiones podrá hacernos perder dinero.

Rentabilidad pasada: es importante saber que la rentabilidad pasada no influirá nunca en la rentabilidad futura de un plan de pensiones, por lo que no debemos basar nuestra elección simplemente en este dato. Igualmente, conocer la rentabilidad pasada sí que nos podrá dar una mejor percepción del comportamiento de los activos donde estamos invirtiendo.

Ofertas de traspaso: se trata de premios y bonificaciones que ofrecen las entidades por cambiar nuestro banco actual, además sin perder nuestras ventajas fiscales acumuladas. Estas ofertas pueden ser un punto a nuestro favor al escoger un plan de pensiones u otro, pero también es importante contar con que a cambio nos pedirán un mínimo de permanencia obligatoria, por lo que dichos traspasos (por muy atrativa que sea la bonificación ofrecida) no valdrán la pena.

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