HOAC entrega 2.000 euros a las empleadas de limpieza de la Junta

HOAC entrega 2.000 euros a las empleadas de limpieza de la Junta
Los participantes en el curso de verano de la HOAC han hecho entrega de 2.000 euros a las seis trabajadoras de la limpieza de la Junta que llevan sin cobrar desde marzo.

Varios militantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica acudieron a la concentración que las empleadas realizaron ante su centro de trabajo, el edificio de Los Paúles, y les donaron esta cantidad económica.

“Les hemos dado voz a las trabajadoras de la limpieza que llevan 5 meses sin cobrar su salario, solidarizándonos con su lucha y con la entrega de 2.000 euros recogidos entre los participantes, como expresión de nuestra comunión de bienes”, han expresado desde la organización católica.

A modo de conclusiones del curso de verano celebrado en Ávila bajo el lema ‘Otra manera de ser, trabajar y vivir en el mundo obrero’ llaman a conocer la economía actual: “nos afecta a todos y a todas de una manera determinante, especialmente a los más pobres, ya que está basada en el logro del beneficio sin medida y no tiene en cuenta a las personas, mercantilizándolas y utilizándolas en su propio beneficio”.

Y citan al papa Francisco, “esta economía mata” y que “es necesario una economía que cree comunión”, que “no es posible sin la promoción de la justicia”.

“Economía y comunión deben estar una al lado de la otra, y cuando van unidas nos lleva a compartir lo que somos y tenemos”, expresan en las conclusiones del encuentro que ha reunido en Ávila a más de 300 militantes de la HOAC.

Bien común

“La economía debe estar al servicio del bien común y por eso afirmamos que es urgente recuperar la centralidad del trabajo, tan devaluado en los últimos años, por la escasez de éste y por la precariedad que se ha instalado en la vida de las personas con la consecuente pérdida de derechos sociales y laborales”, han señalado.

Los “instrumentos” que proponen para lograrlo es “la economía de comunión como camino, proponiendo y viviendo un estilo de trabajo y de vida alternativos a los dominantes en la actualidad; la economía social como base del trabajo decente y del bien común; una renta ciudadana (o salario social) que garantice que, mientras no tengan trabajo que lo permita, todas y cada una de las personas alcancen unos mínimos vitales necesarios para llevar una vida digna; finanzas éticas, utilizando el dinero en coherencia con nuestros valores; y experiencias de fondo de solidaridad, como expresión de comunión de bienes con las personas empobrecidas”.

Según han indicado, las experiencias compartidas “muestran el camino que estamos llamados a recorrer como expresión certera que otra forma de ser, pensar y vivir es posible”.

“Como creyentes en Jesús, el Dios de las personas y de la vida, quien nos anima a construir reino de hermanos y hermanas, os animamos y convocamos a seguir siendo semilla de ese Reino en nuestro”, señalan en las conclusiones del curso de verano.

Los cursos, celebrados durante una semana como “espacio de oración, reflexión y diálogo”, han contado con reflexiones, ponencias y experiencias sobre “el acompañamiento de la fe que hemos de prestar a militantes cristianos” y sobre la economía necesaria “para construir una vida digna desde el trabajo decente, iluminado por distintas experiencias de personas y colectivos para militantes, familiares, simpatizantes y amigos”.

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