Los familiares también sufren las consecuencias de las enfermedades hematológicas

Los familiares también sufren las consecuencias de las enfermedades hematológicas
Las familias de los pacientes con hemopatías malignas, forman parte de su recuperación por el importante apoyo que necesitan los enfermos, que pasan como mínimo un mes en el hospital. Los familiares y amigos sufren también esta enfermedad, pero no están solos, Ascol les facilita mucho las cosas para que puedan convivir con las hemopatías de sus hermanos, padres, hijos o amigos

A lo largo de tantos años, la asociación Ascol ha comprobado que en la primera fase de la enfermedad, el entorno familiar y social son muy numerosos, pero que después disminuyen, ya que el tiempo va desde un mes hasta varios años, largos periodos de hospitalización que afecta mucho a los familiares de los pacientes. Este esfuerzo, recae en una o dos personas en muchos casos, por los que se acumula el estrés, cansancio e incluso problemas psicológicos que hacen que algunos familiares lleguen a situaciones límite que puede acarrearles problemas en todos los ámbitos.

Desde que se diagnostica una enfermedad en la sangre, la familia comienza a plantearse nuevas estrategias de resolución de problemas, y esto llega a provocar cambios en el entorno familiar, social, laboral y económico. En este entorno, es en el que aparece la figura del cuidador primario, que desempeña un papel fundamental a lo largo de la enfermedad. Normalmente, este papel lo asume un familiar cercano, que permanece durante todo el proceso al lado del paciente.

Desde la Asociación contra la leucemia y las enfermedades de la sangre, ayudan a estos familiares desde distintos puntos. La nueva situación que conlleva el diagnóstico de una enfermedad en la sangre, hace que surjan cuestiones familiares, laborales, económicas… Es en este punto en el que el Servicio de información y orientación media para que la situación pueda normalizarse.

Dado que el Hospital Universitario de Salamanca es un referente en trasplante de médula ósea en Castilla y León, muchos pacientes hematológicos llegan a Salamanca para pasar estancias de una media de un mes. Para apoyar a estos familiares, Ascol dispone actualmente de un piso para que los familiares puedan descansar, ducharse o hacer la comida con la tranquilidad que no da un hospital.

El apoyo psicosocial también es muy importante, ya que ayuda a aliviar el impacto por agobio, estrés que pueda convertirse en situaciones conflictivas para pacientes y familiares. En ocasiones, las necesidades emocionales requieren atenciones específicas que también son facilitadas por la asociación. Los familiares pueden además visitar la Unidad que tiene en la planta de Hematología en el Hospital Universitario de Salamanca, un lugar con aspecto de hogar, apacible, en el que pueden tomar un café, charlar o leer tranquilamente la prensa y evadirse de los problemas por unos instantes.

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