Una investigación averiguará los cambios que sufrió la muralla

Una investigación averiguará los cambios que sufrió la muralla
Un estudio del grupo de investigación Tidop de la Escuela Politécnica Superior de Ávila permitirá saber detalles de cómo ha sido la muralla a lo largo de su historia y los cambios sufridos de la mano del hombre y por el paso del tiempo

Para ello, los investigadores que dirige el catedrático Diego González Aguilera modelizan en tres dimensiones el recinto amurallado en el proyecto de varias universidades CulturalHeritageThrough Time, que incluye otros monumentos como el muro de Adriano o la ciudad fortificada de Cracovia y que impulsa el Instituto Politécnico de Milán pero cuyo desarrollo tecnológico es de la Universidad de Salamanca.

El responsable del Tidop (Grupo de Investigación sobre Tecnologías de la Información para la Digitalización 3D de Objetos Complejos) señala cómo la puerta del Alcázar, como representativa de la muralla, servirá para “trazar su evaluación en el tiempo” dado que existen “numerosos registros documentales que constatan que ha sido objeto de múltiples transformaciones a lo largo del tiempo”, y que reflejan “los diferentes estados de conservación con el discurrir de los siglos: desde alarmantes estados de deterioro hasta su reciente periodo de recuperación a partir del siglo XX”.

El grupo de la Politécnica abulense es el responsable de la metodología de análisis y lidera el desarrollo de la tecnología que cada uno de los otros tres socios participantes junto con la USAL en el proyecto replica en sus respectivos casos de estudio: la Universidad de Newcastle para el análisis del Muro de Adriano, la Asociación Científica StanislawStaszicen su intervención en la ciudad fortificada de Cracovia (Polonia) y el Instituto Politécnico de Milán en el centro histórico de Milán.

Seguimiento

El proyecto, que se desarrolla hasta febrero de 2018, figura, además de la modelización en 3D, el desarrollo de una plataforma integral y coordinada en red que permita monitorizarlos y analizarlos con el fin último de preservarlos. Para ello se establecerá un seguimiento de su evolución en el tiempo que determinará los parámetros, tanto de la conservación estructural y arquitectónica como de las alteraciones que pudiera sufrir el entorno por causas naturales o intervenciones urbanísticas y que pudieran repercutir en su deterioro o estado de conservación.

González Aguilera destaca el uso de “tecnologías no destructivas” que “en ningún caso llegan a tocar el objeto, por lo que la conservación del bien cultural siempre está exenta de riesgo”. Las tecnologías “proporcionan reconstrucciones tridimensionales con propiedades métricas, y van desde las que trabajan en torno al espectro visible hasta el invisible, lo que el ojo no alcanza a ver”.

El grupo de la Politécnica cuenta ya con datos recogidos en anteriores investigaciones tomados con sistemas láser escáner o con drones. De hecho, ya tienen gran parte de la muralla digitalizada desde diferentes puntos de vista y en diferentes períodos cronológicos, que permite tener “un punto de partida fiable desde el que iniciar una evaluación de su estado, evolución y estado de conservación actual”, y que se unen fuentes analógicas, como las que cuentan el Ayuntamiento de Ávila y el Archivo Histórico Provincial.

Reto

El director del Máster de Geotecnologías Cartográficas en Ingeniería y en Arquitectura y miembro del grupo, Ángel Luis Muños, considera que el trabajo investigador supone “un reto” al tener que diseñar una metodología que integre un conjunto de informaciones muy heterogéneas (tanto gráficas, infográficas, como literales) para modelizar en 3D la evolución del patrimonio en torno a “una nueva variable que nunca antes se había considerado, como es el tiempo”, dado que es “un factor completamente innovador en este tipo de estudios”.

Las fuentes documentales clásicas y digitales crearán “un producto final dinámico, una plataforma integral y coordinada en red que impulsará el  avance de los expertos en el estudio de bienes patrimoniales y, en este caso, aportará una visión clara del pasado, del presente y ofrecerá una predicción fiable del futuro más inmediato de la puerta del Alcázar de acuerdo a los actuales parámetros que la condicionan”.

Esta plataforma podrá ser exportada a otros casos de estudio y “servirá para aportar nuevos valores para el diseño de acciones de difusión del patrimonio, sin olvidar su enorme potencial como herramienta de utilidad para las planificaciones urbanísticas de las ciudades”, según González Aguilera.

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