Zamora, preparada para una situación más grave de sequía

Zamora, preparada para una situación más grave de sequía
La Confederación Hidrográfica del Duero aprobaba en el mes de junio el Plan Contra la Sequía propuesto pro el Ayuntamiento. Actualmente, la situación es estable, aunque se prevén situaciones de prealerta, alerta y emergencia. Desde el año 2010, el Ayuntamiento ha dado pasos para ahorrar agua

Francisco Guarido presentaba este lunes el Plan Contra la Sequía que la Confederación Hidrográfica del Duero aprobaba el pasado mes de junio tras ser presentado por el propio Consistorio. Se trata de un plan en el que se explica la situación actual en el Ayuntamiento con respecto al consumo de agua en la ciudad, las posibles medidas a tomar para ahorrar ese consumo y las actuaciones que deben desarrollarse en situaciones de prealerta, alerta y emergencia.

El alcalde de la capital explicaba este lunes que la ciudad vive en una situación estable, “gracias a los pasos correctos dados por el anterior Equipo de Gobierno y el actual”. En este sentido, enumeraba algunos datos para corroborar esa afirmación. Así, exponía que el ahorro de agua en el último lustro se ha reducido un diez por ciento. Un descenso que va hasta el 15 por ciento en el caso del consumo público “a pesar del aumento de las zonas verdes”.

Igualmente, añadía que actualmente el consumo por persona ha bajado en este tiempo de los 237 a los 219 litros, por los 242 de la media nacional; “unos datos que hay que valorar en su justa medida porque es verdad que desafortunadamente aquí no tenemos tantas empresas que también elevan esas media”.

Para reducir el consumo, el Ayuntamiento ha tomado dos medidas en lo relativo al riego de los más de un millón y medio de metros de zonas verdes en la ciudad: la aplicación de un producto que ayuda a la planta a retener el agua disminuyendo a la mitad la cantidad de riegos semanales (se baja de seis a tres días de riego en verano) y un producto que retarda el crecimiento de la hierba, para que así necesite menos agua. En total, un ahorro de casi un sesenta por ciento en el agua. 

Otra de las medidas tomadas es que las fuentes ornamentales no se vacían cada dos semanas, sino que mantengan el agua todo el verano, pese a que eso pueda suponer una imagen poco atractiva y quizás algo pestilente de la zona.

Al final, y estando todavía en una situación estable, lo que se pretende con este tipo de planes es regir las medidas a tomar en función de las necesidades con el objetivo de que nunca falte el agua para consumo humano.

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