Las cabañuelas auguran un 2018 con un verano tormentoso

Las cabañuelas auguran un 2018 con un verano tormentoso
Manuel Briz es un cabañuelista con más de 50 años de estudio de las condiciones atmosféricas. Él augura unos pronósticos normales con lluvias abundantes en febrero, marzo y octubre. La nieve escaseará y existe posibilidad de heladas en mayo. Las tormentas también serán protagonistas en verano

"Esperamos que las condiciones atmosféricas se estabilicen y los pronósticos sean más normales". Es la estimación que hace Manuel Briz, uno de los pocos cabañuelistas que dedican el mes de agosto a estudiar las condiciones atmosféricas para dilucidar el tiempo que hará durante el año que viene. Este método se realiza durante los primeros 24 días del mes, de manera que el primero sirve para hacer una valoración global y después, del 2 al 13, para cada mes que, a la inversa, también sirve en los siguientes días. 

De esta manera, el salmantino habla, en líneas generales, de un año normal después de que el fenómeno climatológico El Niño ya frene su fuerza, con lluvias abundantes en febrero, marzo y octubre y la posibilidad de que hiele a primeros de mayo. La lluvia volverá a ser protagonista con varias tormentas en verano, mientras que no habrá nieve. 

Mes a mes, así, enero será un mes seco con nieblas y lluvias en la semana entre el 17 y 24, aunque sin nieve. En febrero, por su parte, habrá cielos con cirros y lluvias entre el 10 y 20 con posibilidad de que caiga algún copo de nieve sobre el 25. Marzo será uno de los meses más lluviosos y borrascosos en el que, además, aparecerá el viento en la segunda quincena.

En el segundo trimestre, en abril no se seguirá el típico refrán y se espera muy poca agua. Si habrá viento en los últimos días. En mayo, los primeros días serán frescos hasta el punto de la posibilidad de que haya alguna helada. El calor irá llegando en la segunda quincena y aparecerán las tormentas, que también se podrían ver en un junio fresco en los primeros días, con vientos cierzos para pasar a días de calor. 

Para julio, los primeros días será algo desapacibles pasa pasar luego al calor y a un clima tormentoso, que se repetirá en la segunda quincena de agosto, que contará con unos primeros días despejados, que pasarán a nubosos y variables. En septiembre, por su parte, se comenzará con unos buenos primeros días para pasar, a partir del 10, a las tormentas de nuevo y el ambiente desagradable.

Ya en el último trimestre, comenzará con un octubre soleado y con viento de poniente para pasar a otros cierzos fríos. El Día del Pilar, además, se espera borrascoso y lluvioso. Noviembre tendrá unos primeros días tranquilos hasta que los vientos de poniente traigan el agua. A pesar de ello, no será un mes frío. En diciembre, por último, aparecerá la niebla en unos primeros días tranquilos. Por la Inmaculada Concepción, viento solano con más frío. En el mes habrá agua pero no nieve. 

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