La Plataforma en Defensa del Ferrocarril reclama un servicio público verdadero que cohesione el territorio

La Plataforma en Defensa del Ferrocarril reclama un servicio público verdadero que cohesione el territorio
Se quejan de que no se ha aprovechado la oportunidad de un cambio de modelo ferroviario. Salamanca solo cuenta con cinco conexiones directas y a muchas zonas geográficas no se podría llegar con solo un transbordo. Piden más facilidades para los usuarios y precios acordes al servicio público, así como un mayor porcentaje de trenes de mercancías, que apenas llega al 3%

La Plataforma en Defensa del Ferrocarril ha criticado la política llevada a cabo en el ámbito creando un modelo que supone "un grave error". Esta, según han comentado, se basa en un relanzamiento de la alta velocidad y, además, "a cualquier precio" pese a que comparativamente los pasajeros son mucho menos que en el resto de trenes. "Falta un análisis del territorio nacional. Las políticas se olvidan de la cohesión. Se les olvida que en la patria hay personas", han asegurado. 

De hecho, han aseverado estar preocupados por el modelo de gestión ferroviaria con dos empresas públicas cuyo modelo "cada vez se parece más a uno privado" frente a lo que consideran que debía ser un modelo centrado en garantizar la facilidad de desplazamiento a las personas, con precios justos que no oscilen según varios criterios. 

El ejemplo paradigmático de ello se encuentra en Salamanca, donde han criticado que por el hecho de adquirir los billetes en la taquilla haya un 5% más de valor que por internet y, además, no se puedan beneficiar del "mercadeo de tarifas promo". Estas taquillas se encuentran ya solo en dos puntos de la provincia como la capital y Peñaranda, que se ha conseguido paralizar su cierre aunque afirmaron no creer que permanezca abierta durante mucho más tiempo.

La vertebración y cohesión social a través del tren tampoco es algo que estén cumpliendo, se han quejado, ya que conexión directa tan solo hay con Valladolid, Ávila, Segovia, Palencia y Madrid, mientras que con un transbordo se puede llegar a otras ciudades del País Vasco o a Zaragoza y Barcelona. En este sentido, denunciaron el no poder llegar de una manera sencilla a zonas como el Levante, Andalucía, Galicia o, incluso, Extremadura, con el objetivo de "echar a la gente del tren". 

Además, afirmaron sentirse preocupados por la posible pérdida de algunos de estos trayectos como el que conecta a Salamanca con Ávila, donde los tiempos de viaje han ido a peor, junto con la conexión entre Salamanca y Madrid por Alvia, al que, dicen, se favorece con estas políticas. "La línea Salamanca-Ávila lleva bastantes años herida de muerte", han asegurado. 

Otro de los temas que preocupan es el poco porcentaje de trenes de mercancías que se utilizan en España, en torno al 3%, un sistema "mucho más eficaz y sostenible" que el transporte por carretera. Se debe, dice, a la "desidia y mala gestión" y a una plantilla cada vez menor que perjudica a las pocas empresas que siguen las recomendaciones del libro blanco publicado por la Unión Europea hace ya 25 años. 

Por otro lado, las quejas también se centran en lo que no se ha hecho pese a las promesas como la recuperación de la conexión directa con Barcelona, algo posible, dicen, desde que se electrificó la vía hasta Medina del Campo, o las obras en Puerto Seco, que no acaban de empezar. "Es un importante foco económico. Es vital para la provincia". 

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