Campo de trabajo de Historia y Arqueología en San Jerónimo 

Campo de trabajo de Historia y Arqueología en San Jerónimo 
Profesores y alumnos universitarios comparten estos días la tarea de clasificación de piezas, restauración y catalogación en el Fondo del Museo y la Sala de Estudio

El Museo Arqueológico Padre Belda, situado en el Colegio y Seminario San Jerónimo de Alba de Tormes, es el escenario elegido estos días para realizar un campo de trabajo de Arqueología e Historia. Un grupo de seis alumnos y profesores están clasificando piezas que se encontraban en las sedes del Museo en Venta de Baños (Palencia) y Puente la Reina (Navarra). 

Desde los orígenes del Museo, el Padre Belda quiso que los otros colegios de la Congregación en España pudieran disfrutar de una parte de su colección. Las piezas, reagrupadas antes de verano, están siendo clasificadas, catalogadas y, en algún caso, restauradas para su almacenaje en el Fondo y la Sala de Estudio, lugares sólo disponibles para el estudio especializado.

El grupo, coordinado por la arqueóloga albense profesora de la Universidad de Salamanca, Verónica Pérez de Dios, está desarrollando la tarea de recolocación de las piezas que conformaban el Fondo del Museo en nuevas cajas, reetiquetando algunas de ellas y acondicionando las piezas más sensibles y frágiles para evitar su deterioro por el tiempo.

Más de 3000 piezas

El Fondo del Museo Arqueológico cuenta, gracias a la reagrupación actual, con más de 3.000 piezas actualmente, de las cuales se muestra en la exposición temporal un 20%. El resto de piezas, desde el Paleolítico al siglo XVII, están reservadas para el estudio especializado ocultas al público. 

Junto a estas más de 3.000 piezas se encuentra una colección extraordinaria de fósiles y minerales que el Padre Belda consideraba una herramienta para sus clases de Historia y Biología. Según el padre Ángel Alindado, miembro de la comunidad, “llama la atención el interés que siempre manifestó Belda por mostrar cómo el hombre y la Tierra habían evolucionado”. 

“Belda se situó, en este aspecto, en la vanguardia de la Iglesia de la época, compaginando su profunda fe con sus convicciones científicas como hicieron otros grandes científicos religiosos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX y demostrando así que Fe y Razón pueden ir, deben ir, de la mano. Son perfectamente compatibles”, asegura el religioso.

Piezas de yacimientos europeos y africanos

La arqueóloga Verónica Pérez subraya la importancia del Fondo del Museo, no sólo por el número de piezas, sino también por el abanico temporal que se puede encontrar en él: “Sería deseable una exposición temporal para mostrar las piezas más interesantes del Fondo. No todo se puede mostrar en el Museo. Pero es necesario acercar al público general mucho de lo que Belda hizo y estudió”.

La arqueóloga se refiere a colecciones de piezas singulares ligadas a yacimientos muy importantes tanto de España como de Europa y África y que, actualmente, sólo son visibles a ojos de los especialistas, así como la colección de fósiles y minerales.

Un Campo de trabajo con futuro

El Campo de trabajo que se está llevando a cabo estos días y que terminará el próximo lunes 7 de agosto ha mostrado el potencial del Museo como herramienta complementaria para el estudio especializado. La mayor parte de la semana los arqueólogos y profesores se han dedicado a la tarea de las piezas líticas y están empezando a tratar las piezas de cerámica y los metales de la colección. Junto a esta labor, algunas tardes completan su formación con la visita a yacimientos de la comarca.

“No podremos hacer toda la tarea este año”, manifiesta Verónica Pérez, por lo que es posible que tenga su continuidad durante el próximo verano, con un Campo de trabajo similar que pueda poner al día el Museo. El Museo se convirtió en el eje central de la visita al antiguo Monasterio jerónimo de San Leonardo tras la restauración de la Iglesia antigua del monasterio jerónimo y su inauguración en 2008.

 

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