Un molino enfrenta a dos pueblos por seis metros de terreno

Un molino enfrenta a dos pueblos por seis metros de terreno
La propiedad de un molino mantiene enfrentados a dos pueblos de Ávila: Balbarda y Valdecasa, ambos convencidos de que les pertenece e implacables a la hora de establecer la linde que atraviesa el aerogenerador

Los ayuntamientos de Balbarda y Valdecasa se encuentran inmersos en un procedimiento legal desde 2013, con el fin de que la Junta de Castilla y León, autoridad competente, fije definitivamente los márgenes de cada municipio y resuelva así la pregunta que llevan formulándose cuatro años: “¿de quién es el molino?”.

“Nuestro”, afirma el alcalde Arturo Martín, al frente de la localidad menor Balbarda y su medio centenar de habitantes. “Si es suyo, que se lo queden”, concede el alcalde, “pero si es nuestro lo queremos”.

De los 19 aerogeneradores desplegados en los cerros adyacentes a Balbarda, Valdecasa, San Juan del Olmo y Narrillos del Rebollar, tres pertenecen al término del primero; de ganar la contienda, sumarían cuatro. Por su parte, el  municipio de Valdecasa contiene más, lo que no impide que reclamen otro.

A la cabeza del Ayuntamiento de Valdecasa, Raquel López ha preferido no hacer declaraciones por continuar el periodo de alegaciones. “No puedo explicar nada”, ha sostenido.

Enfrentados por el aerogenerador y por las siglas políticas, Raquel López (Partido Popular) y Arturo Martín (PSOE), conviven en sus municipios con unos 70 y 50 habitantes respectivamente, y a una distancia una del otro que ronda los 10 kilómetros. Por azares de la casualidad, un camino cruza de parte a parte el punto exacto entre los dos pueblos: la misma línea sobre la que descansan los aerogeneradores.

El terreno en el que se asientan los molinos comprende dos parques eólicos: ‘El Rincón’, con 4 aerogeneradores, y ‘Cabeza Mesá’, con 15 aerogeneradores, ambos pertenecientes a la empresa Eólica Sierra de Ávila, S.L. Dicha empresa, “en torno a 4 o 5 años atrás”, ha dicho el alcalde de Balbarda, decidió paralizar los pagos anuales al municipio que acogía uno de sus aerogeneradores, en aquél momento, Balbarda.

Fue entonces cuando por mediación del Ayuntamiento de La Torre (del que depende Balbarda) se iniciaron las diligencias para fijar la frontera y que, al dictaminarse a qué territorio pertenecía el molino, se reanudaran los pagos.

Éstos ascienden a una media de entre 5.000 y 6.000 euros al año, que una vez retribuidos se dividen entre los dos centenares de propietarios de la comunidad que ostenta la titularidad del molino en discordia. Por lo tanto, desde que se paralizaran los pagos, existe un cúmulo de entre 20.000 y 30.000 euros. La cifra permanecerá en suspenso hasta la resolución de la disputa.

En el momento en que se implantaron los molinos, “se firmó un contrato con la empresa por 30 años”, ha explicado Arturo Martín, alcalde de la localidad menor. De hacerse efectivo el contrato para los años pactados, supondría un monto de 150.000euros, en juego desde 2013 por el conflicto de las lindes.

La competencia para establecer las lindes corresponde a la Junta de Castilla y León, pero no así la potestad de adjudicar la pertenencia del molino a uno u otro municipio. Por el momento, se ha establecido la línea que separa Balbarda y Valdecasa, lo que no compromete la titularidad final del aerogenerador.

Las coordenadas que establece la Junta, una vez aplicadas al terreno por un topógrafo, indican que los 6,60 metros de frontera en disputa, no llegan a alcanzar el punto exacto en el que se construyó el molino, que quedaría incluido en el término de Balbarda por pocos metros.

Conscientes de la delicada situación que atraviesa la propiedad del molino, los lugareños se permiten quitarle hierro al asunto con pícaras bromas: no faltan guasas por las líneas fronterizas, pues “puede que el molino corresponda a un pueblo pero las aspas seguro que se meten en la linde del otro” así como alusiones a un reparto menos práctico, aunque justo: “para unos las aspas y para otros la torre”;

Antecedentes

La contienda legal comenzó el 18 de noviembre de 2013, cuando se hizo partícipe a la Junta de Castilla y León de los problemas para delimitar las lindes entre La Torre y Valdecasa. Fue el Ayuntamiento del primer municipio, en nombre de la localidad menor de Balbarda, con el que está fusionado, el que interpuso una solicitud a la administración regional, con el propósito de que se estableciera una frontera entre ambos.

Un mes después, Valdecasa respondía, por trámite administrativo, que no procedía el deslindamiento porque ya estaba “fijada la línea límite jurisdiccional”.

Desde entonces, y hace 4 años de estos hechos, ambos municipios han reafirmado sus posturas: Balbarda, por boca de su alcalde, quiere lo que es suyo, si es que es suyo. Valdecasa confía en que el molino se encuentra en su territorio y considera que las disposiciones de modificación de márgenes territoriales son innecesarias.

Para defender sus reclamaciones, cada municipio se basa en una fecha de deslindamiento previa: Valdecasa, al acta de deslinde de 1905; por su parte, el Ayuntamiento de La Torre fundamenta su propuesta de línea límite jurisdiccional en la delimitación de la cartografía catastral de 1933. Es éste acta de 1933 el que presenta un margen máximo de error de 6,60 metros.

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