El acusado del crimen del paseo de la Estación niega los hechos entre incongruencias

El acusado del crimen del paseo de la Estación niega los hechos entre incongruencias
La Audiencia Provincial acoge un juicio con jurado popular y que se prolongará durante toda la semana. El acusado es Roldán Armando Oyela Licona, al que le piden hasta 25 años de prisión por parte de la defensa, que el Ministerio Fiscal reduce en cinco, por el presunto delito de asesinato. El acusado fue detenido horas después de que su expareja sentimental fuera hallada degollada y con una treintena de puñaladas en el sexto piso del número 60 del paseo de la Estación de la capital en abril de 2016

Este lunes 26 de junio ha dado comienzo el juicio contra Roldán Armando Oyuela Licona, de 36 años, acusado del crimen del paseo de la Estación. El Ministerio Fiscal solicita para él una pena de 20 años de prisión, así como una indemnización de 250.000 euros. La acusación, en cambio, lo hace en cinco años más de cárcel y en hasta 450.000 euros por lo que consideran un asesinato con el agravante de parentesco. La defensa, en cambio, pide la libre absolución y, subsidiariamente, no un agravante, sino atenuantes por el estado en el que por entonces se encontraba, "deambulando por la calle", según comentó el propio acusado.

De hecho, el juicio, después de las lecturas de los informes de las partes al jurado popular, conformado por diez personas, comenzó con su declaración, cargada de incongruencias y respuestas ajenas a las preguntas que se formulaban. Poco se pudo sacar en claro de su declaración, aunque afirmó que él no había realizado los hechos que se juzgan y que no había pasado por el domicilio en tiempo, aunque a otras preguntas afirmó desconocer el día en el que podría haber visto en la vivienda a su expareja ya que por aquel entonces se encontraba mal de ánimo y deambulaba por las calles "sin comer ni dormir" desde hacía más de dos semanas.

Sobre los propios hechos, sí aseguró que había tenido una relación con la víctima, aunque le habían roto antes y él se fue a vivir con otra mujer, con el que habría tenido un hijo, y a la que conoció después de ser condenado a una orden de alejamiento por malos tratos a la ahora fallecida. Sin embargo, el acusado sí habría vuelto a vivir con su expareja durante unos pocos meses, sin que respondiera concretamente cuántos, poco antes del fatal suceso y después de que también hubiera perdido la relación con la otra pareja, que para la defensa es válido para esclarecer que no tenía parentesco con la víctima, un agravante en este caso. 

El día del suceso

El acusado mantuvo en todo momento su inocencia y aseguró que no había estado en el lugar de los hechos el día en el que ocurrió el suceso. De hecho, ante las preguntas del Ministerio Fiscal, que tuvo que realizar en varias ocasiones ante las incongruencias del acusado, llegó a afirmar que a veces la visitaba pero solo cuando le llamaba por teléfono y que esto ocurrió hasta un mes antes. 

Sin embargo, y dado que en en el momento de la detención habría declarado otra cosa, el Ministerio Fiscal pidió que se incluyeran en actuaciones estas ante lo que el acusado se desdijo y aseguró no recordarlo por su estado mental en aquel momento, aunque mantuvo que ese fin de semana no se encontraba en el lugar. 

A pesar de ello, sí reconoció haber violentado la puerta después de que, encontrándose el dentro sin llaves, el arrendador candara la cerradura, en una contradicción importante, aunque sin especificar el día. Lo que sí aseguró es que, deambulando, se encontró en el lugar de los hechos y le llamó la atención la cantidad de Policía que se encontraba allí, no permitiéndole entrar en el edificio, aunque los propios agentes han negado que el acusado acudiera esa tarde noche en su presencia. 

Ropa ensangrentada, documentación y detención

Es otro de los puntos clave en la investigación y el juicio. Y es que en la habitación de los hechos encontraron ropa del presunto asesino llena de sangre y su documentación en una chaqueta de la víctima a pesar de que, según comentó, no residía con ella desde que un día le sacó las maletas fuera, aunque sí declaró que se dejó parte de la ropa y la documentación en un maletín meses atrás. El acusado alegó que era normal que la ropa estuviera ensangrentada a debida cuenta que estaba allí siempre, sin dar más detalle. 

En el momento de la detención, en el término municipal de Terradillos, él aseguró que no se resistió, algo contrario a lo que comentan los agentes que procedieron a la misma y que está recogida en la noticia aledaña a las declaraciones del acusado. Alegó que, en ese momento, iba a ver a su otra expareja e hijo, que residen por esa zona. 

Informes y otras condenas

Se da la circunstancia de que anteriormente ya había sido condenado por lesiones por agredir a otro hombre durante una noche de borrachera y posteriormente, en la cárcel de Dueñas, en Palencia, agredió a un funcionario de prisiones con un peine, además de las dos denuncias interpuestas por la víctima, aunque una fue retirada posteriormente, según se recoge en el informe del Ministerio Fiscal. 

Los hechos se remontan al 17 de abril de 2016 en el sexto piso del número 60 del paseo de la Estación. La víctima era Yolanda Jiménez, de 48 años, quien fue degollada horas antes de encontrar el cuerpo, según determinó el forense.

Para las acusaciones, el acusado fue quien cometió el delito sobre las 14 horas cuando estando ambos solos en la vivienda, cogió un cuchillo de unos 20 centímetros y le asestó hasta 51 puñaladas en la zona del tórax, llegando a alcanzar el pulmón y el corazón, así como en el cuello, llegando a cortar la carótida y la yugular. La violencia imprimida, de hecho, hizo que se rompiera el cuchillo y la hoja quedara incrustada en el cuello de la víctima. 

En el informe se recoge que habría cogido la fregona, que posteriormente el arrendador no encontraba, se habría cambiado la ropa y limpiado la habitación, aunque la sangre seguía brotando por lo que resultó imposible.  

El acusado fue detenido en la localidad de Terradillos al mediodía siguiente. Caminaba por la carretera cuando fue visto por agentes de la Policía Local de Alba de Tormes-Terradillos, sospechando que pudiera tratarse del presunto asesino a tenor de su físico, algo que después confirmaron.

JOTA0354

 

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