El esfuerzo constante a favor de la divulgación científica de DiCYT, una inversión para nuestro futuro

El esfuerzo constante a favor de la divulgación científica de DiCYT, una inversión para nuestro futuro

El trabajo científico, como es bien sabido, está financiado en la mayor parte de los casos por organismos públicos de distinta naturaleza. La financiación privada no llega a todas las disciplinas y se focaliza, como es lógico, en ciencia aplicada. Así, gran parte de la ciencia aplicada y la casi totalidad de la denominada ciencia básica (aquella que no tiene aplicación inmediata pero que permite el desarrollo del conocimiento y genera la base para la ciencia aplicada del futuro) está financiada como ya se ha dicho mediante fondos públicos. En los últimos tiempos esta financiación, como consecuencia de la situación económica, se ha visto drásticamente recortada siendo numerosos los grupos de investigación que no perciben fondos. Con respecto al capital humano las consecuencias de la crisis económica son dramáticas ya que no se pueden incorporar nuevos investigadores a los centros de investigación y las plantillas se van reduciendo progresivamente. Esta situación está siendo denunciada sistemáticamente por los responsables de organismos de investigación, universidades y sociedades científicas intentando concienciar a los responsables políticos y a la sociedad en general de la necesidad de invertir en ciencia para poder mantener y mejorar nuestro modo de vida.

Quienes trabajamos en ciencia olvidamos fácilmente que nuestro trabajo se debe a la sociedad que lo financia y no solo como receptora de los resultados. Tenemos la obligación de decirle al ciudadano en qué se gasta ese dinero público recibido, aumentando de este modo la cultura científica de la sociedad. Hacer divulgación científica no sólo no es fácil, es para muchos investigadores una distracción de sus tareas y se considera, incluso, una pérdida de tiempo. Nada más lejos de la realidad. Mostrando nuestro trabajo de una manera comprensible conseguiremos una sociedad interesada por la ciencia y sus consecuencias. Esforzándonos por transmitir la relación directa entre nuestro trabajo y la vida cotidiana conseguiremos que los ciudadanos, y entre ellos los políticos que toman las decisiones, sean conscientes de la necesidad de invertir en ciencia.

Lo anteriormente dicho es aplicable a cualquier disciplina científica, pero muy especialmente a la Geología, esa gran desconocida entre las ciencias básicas. Es fácil hablar de la incidencia en nuestras vidas de las grandes catástrofes geológicas, o de la exploración y explotación de recursos minerales, sin embargo no lo es tanto cuando hablamos de conocer y comprender procesos geológicos. Distintos miembros del Departamento de Geología de la USAL vienen realizando tareas de divulgación en los últimos años focalizadas en ese objetivo último y común que es explicar nuestro trabajo a la sociedad. En ese esfuerzo hemos encontrado la ayuda y el acicate de DiCYT.

Basta abrir la página web de DiCYT para comprobar la abundancia y variedad de las noticias, que abarcan todos los campos de la ciencia. Su trabajo, ofreciendo noticias que luego son publicadas en otros medios de comunicación de distinta índole hacen que nuestro trabajo sea conocido en el entorno geográfico más próximo, pero también más allá de nuestras fronteras. Estas palabras quieren ser, en primer lugar, un mensaje de reconocimiento a DiCYT por el trabajo bien hecho de estos últimos años, pero también una llamada de atención a los investigadores. Hacer divulgación es invertir parte de nuestro tiempo en conseguir mejores condiciones para el trabajo científico del futuro.

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