Incertidumbre por falta de recursos en las asociaciones salmantinas de discapacitados

Incertidumbre por falta de recursos en las asociaciones salmantinas de discapacitados

Diferentes agrupaciones de atención a personas con discapacidad en Salamanca coinciden en destacar que la merma de recursos está creando en muchos casos preocupación por su futuro. Así, desde Insolamis (Integración sociolaboral de minusválidos psíquicos) aseguran que está cambiando la ley de subvenciones, y que si continúan los recortes habrá entidades grandes que puedan asumirlo pero otras no.  En el mismo sentido se pronuncian en Ariadna (Asociación de padres y terapeutas de personas con autismo y/o trastornos profundos del desarrollo de Salamanca) “la asociación en la actualidad, como todas, se ha resentido por los recortes que este año ha sido de 20.000 euros y que en una asociación como la nuestra se acusa mucho”.

Sin embargo, las agrupaciones apuestan por mantener la calidad de sus servicios, “aunque algunas veces suponga un sacrificio mayor para las familias”, afirman desde Ariadna. En la Fundación Afim (Ayuda, formación e integración del discapacitado) apenas cuentan con financiación pública –sólo una pequeña ayuda anual del Ayuntamiento- y sus principales recursos proceden de colaboraciones privadas. Pero cuentan con la misma problemática “la petición de atención se ha incrementado en los últimos años”, afirma la delegada provincial Mila Benavente, a lo que añade que tienen lista de espera para atender a personas discapacitadas, pero “no se puede tener a más gente y no ofrecer calidad”. Sus instalaciones no pueden acoger ya a más personas y aunque afirman que es muy duro tener que decir que no a las familias, lo es aún más “no poder derivarlos a otras agrupaciones porque todas estamos igual”.

Aquellas asociaciones que tienen plazas concertadas también han visto reducida su capacidad, como es el caso de Ariadna, así María del Carmen Calvo, del equipo directivo asegura que “también se ha notado la crisis en el concierto de plazas para adultos, lo que supone un esfuerzo importante para las familias, que en algunos casos no lo pueden asumir”. La plaza en el centro de día de Ariadna cuesta 900 euros y las familias tienen que adelantar entre 4 y  6 meses, “que en ocasiones es inasumible”.

Desaparición de las obras sociales

A la reducción de ayudas públicas también se suman otros factores como por ejemplo la desaparición de obras sociales. Así, desde Insolamis afirman que la de Caja Duero “era vital para nosotros, y ahora no está”, y por ello tienen que recurrir más a los donativos o venta de productos para poder continuar con su atención a las personas que atienden en su sede.

Comentarios
Lo más