Empate a poco entre el Guijuelo y el Mutilvera

Empate a poco entre el Guijuelo y el Mutilvera
Los chacineros no pudieron frente a un aguerrido Mutilvera, que sacó un punto de su visita al Municipal. Los locales no aprovecharon las  pocas ocasiones con las que contaron y sigue sin ganar en el Municipal desde la victoria ante el Valladolid B (0-0)

Se antojaba una fiesta y todo se acabó quedando en un frío casi gélido. El Guijuelo llegaba de estreno al Municipal con un Fabregat que debutaba ante una afición que respondió a la gratuidad de la entrada antes del partido de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid. Lo que se encontraron, sin embargo, fue un Guijuelo incapaz de crear fútbol contra un Mutilvera que hizo su partido y que tampoco aspiró a la victoria. Los chacineros contaron, aun con todo, con alguna clara ocasión para romper el empate pero no acertaron.

La primera parte fue fría, como el día. La lluvia arreciaba en el Municipal en los primeros minutos y el agua pareció empapar las ideas de ambos equipos, especialmente las del Guijuelo, que no podía llevar la manija del encuentro. El balón, es cierto,  parecía más suyo que navarro pero los visitantes se mantenían cómodos cuando los chacineros intentaban jugar desde abajo.

De hecho, las primeras ocasiones llegaron tras robo del Guijuelo. En la primera, Jonathan Martín lo hizo en su propio campo ante una de las pocas veces que el Mutilvera avanzó líneas. Su pase fue a la contra de Antonio Pino y Manu Dimas, de lo mejor de los locales cuando conseguía aparecer pero que no estuvo acertado de cara a puerta. En esta ocasión, por ejemplo, su último pase fue rechazado por la defensa y el balón golpeó en el palo antes de salir a córner.

La oportunidad, sin embargo, fue un espejismo entre un partido feo para el espectador. Apenas había juego ni ocasiones y el balón largo prodigaba con poca eficacia. El Mutilvera parecía cómodo en este juego, con las líneas muy juntas y una presión alta, sobre todo a Raúl Ruiz y Ángel Sánchez, que dificultaba el juego local. Sus ocasiones, de hecho, llegaban así, a través de los riesgos que cometía el Guijuelo. En una de ellas, en el ecuador, Carles Marc tuvo que ir al suelo dentro del área cuando se cantaba el gol de Eztieder.

La verdad, eso sí, es que no hubo mucho más de los visitantes, en el que su jugador más destacado fue Cisneros, incombustible en el centro del campo y dando un equilibrio que a veces se rompía por otros sitios. Solo en una vez lo pudo aprovechar el Guijuelo con una buena jugada que empezó en Kike Royo y finalizó en Néstor Gordillo pero su toque sutil lo pudo sacar sobre la línea Contreras. Antes, Manu Dimas pudo hacer el primero en otro robo en la salida del Mutilvera, pero no acertó con la portería en las dos ocasiones más claras de la primera parte.

En la segunda parte siguió sin carburar el partido, que seguía frío. El Guijuelo parecía querer echar la pelota al suelo pero la baja precisión en los pases no les permitía crear peligro. Sí se notaba cómodo en defensa. Las ayudas eran constantes y el Mutilvera, las pocas veces que se hacía con el balón, no podía crear peligro. Solo en un despiste pudieron hacerlo cuando su delantero recibió solo en el área pero su control no fue bueno y Jonathan Martín pudo llegar.

El problema estaba en la creación. Los chacineros eran incapaces de quebrar la segunda línea de presión visitante y el ambiente, si cabe, se fue enfriando más. El público respondió a la gratuidad de la entrada en lo que el frío también permitió pero el partido tampoco les dejaba apoyar al equipo todo lo que hubieran querido. Las jugadas de ataque eran escasas y solo Manu Dimas parecía poder tener la última palabra. El delantero canario, una vez más, tuvo la más clara de los primeros quince minutos con un remate al larguero tras una buena jugada por banda derecha.

Fue una de las pocas ocasiones en las que el Guijuelo pudo construir con apoyos por detrás de balón. En la mayoría de las ocasiones, los desmarques eran de ruptura y eso parecía tenerlo dominado el conjunto navarro. Aparecieron en el partido Carmona y Luque buscando algo más de claridad pero tampoco lo consiguieron y fue entonces cuando Fabregat, a falta de diez minutos, pensó en Piojo para buscar velocidad arriba.

Nada resultó a pesar de que Carmona lo intentó. Lo buscó con intensidad, en velocidad, de cabeza y con disparos desde fuera del área pero el cancerbero rival respondió a la perfección. No hubo mucho más en los últimos minutos pese a que el partido requería algo más de calor pero el alma no apareció y el Guijuelo sigue sin encontrar la victoria en casa y agranda su racha de empates.

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