Expertos en optoelectrónica debaten en Salamanca los últimos avances

Expertos en optoelectrónica debaten en Salamanca los últimos avances

El vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado, ha inaugurado en la Universidad de Salamanca la novena Reunión Española de Optoelectrónica (OPTOEL 2015), que tiene lugar en la Hospedería Fonseca. El acto inaugural contó con la asistencia del director del Centro de Láseres Pulsados de la Usal y responsable de la organización del encuentro, Luis Roso; el presidente de Sedóptica, Santiago Vallmitjana; y la presidenta del Comité de Optoelectrónica, María Teresa Flores Arias.

A lo largo de las sesiones, que se prolongarán hasta el próximo 15 de julio, profesionales, estudiantes y empresas del sector discutirán e intercambiarán los últimos avances científico-tecnológicos en los ámbitos de la Fotónica y la Optoelectrónica. Se trata del nexo de unión entre los sistemas ópticos y los sistemas electrónicos. Los componentes optoelectrónicos son aquellos cuyo funcionamiento está relacionado directamente con la luz.

Estos sistemas están cada vez más de moda. Hoy en día parece imposible mirar cualquier aparato eléctrico y no ver un panel lleno de luces o de dígitos más o menos espectaculares. Por ejemplo, la mayoría de los reproductores de música disponen de un piloto rojo (LED) que nos avisa de que las pilas se han agotado y que deben cambiarse. Los dispositivos optoelectrónicos se denominan opto aisladores o dispositivos de acoplamiento óptico. La optoelectrónica simplemente se dedica a todo objeto o cosa que esté relacionado con la luz, como por ejemplo los teléfonos móviles, aparatos electrónicos, etcétera.

Los expertos han explicado que la optoeléctronica se sitúa a caballo entre la electrónica y la óptica. Si la electrónica se basa en el comportamiento de los electrones y la óptica y la fotónica se centran en el estudio de los fotones, la optoelectrónica abarca estos dos tipos de partículas con un enfoque muy aplicado. El gran desarrollo que está viviendo esta disciplina en los últimos años está haciendo posible que aparezcan destacados avances tecnológicos.

“Debajo de algunos puentes de autopistas hay fibra óptica que sirve para monitorizar sus vibraciones”, pone como ejemplo Luis Roso, director del CLPU y responsable de la organización de este encuentro, en declaraciones recogidas por DiCYT. “De esta forma, se puede realizar un mantenimiento preventivo del puente y saber con antelación si existe algún deterioro”, señala.

El campo de aplicaciones de la optoelectrónica es muy diverso, abarcando desde esta monitorización de construcciones hasta sensores biomédicos. En concreto, este congreso servirá para presentar “todo tipo de dispositivos que combinan la electrónica y la óptica”, señala Mauricio Rico, científico del CLPU, como sensores de temperatura o sistemas que combinan aspectos biológicos y tecnológicos que pueden realizar análisis de sangre en tiempo real.

En el conjunto de España, el CLPU es un actor más dentro los expertos que investigan en optoelectrónica. La especialidad del centro ubicado en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca son los láseres intensos y, aunque existen aplicaciones para este campo, por el momento son secundarias, según admiten sus responsables. No obstante, “somos un centro de usuarios”, destaca Mauricio Rico, de manera que en muchas ocasiones el CLPU asesora y realiza trabajos concretos para otros grupos de investigación.

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