Aumenta el acogimiento familiar

Aumenta el acogimiento familiar
El acogimiento familiar es una medida del Sistema de Protección a la Infancia orientada a niños y niñas que necesitan una atención familiar complementaria o sustitutiva de la de sus propios padres durante un tiempo determinado, bien porque los padres no pueden atenderlos adecuadamente, bien porque la familia de origen está atravesando una situación de crisis, o porque no es posible tramitar una adopción. Castilla y León fue una de las comunidades autónomas pioneras a la hora de implantar el programa de acogimientos familiares, una medida de aplicación preferente, en especial para los niños de 0 a 6 años, eso sí, con la certeza de que siempre será de carácter temporal.
 
La finalidad del programa es procurar al menor separado de su familia la atención en un medio o contexto familiar de convivencia, teniendo en cuenta que el objetivo debe ser el retorno con su familia biológica. En caso de que este acogimiento no sea posible, se buscan otras alternativas como pisos tutelados, acogimientos permanentes o centros de protección de menores.
 
El acogimiento familiar puede ser de dos tipos: en familia ajena o en familia extensa. Con carácter preferente, se intenta que los menores protegidos sean acogidos por personas de su propio entorno familiar, ya sea por tíos, abuelos, hermanos o personas sin una relación de parentesco con el menor pero sí con una relación previa y con una vinculación positiva; es lo que se denomina acogimiento con familia extensa. Pero cuando esto no es posible, se recurre a familias que voluntariamente se ofrecen para acoger a menores con los que no les une una relación previa; es el denominado acogimiento con familia ajena.

Desde 1989

 
Para los acogimientos con familias ajenas, la Junta de Castilla y León lleva a cabo este programa desde 1989 en colaboración con Cruz Roja, mientras que para los acogimientos con familia extensa, son las propias gerencias territoriales las que se encargan directamente de trabajar con la familia este recurso. Las personas interesadas en ofrecerse para acoger podrán dirigirse a la Asamblea Provincial de Cruz Roja. La coordinadora del programa se pondrá en contacto con ellos y les facilitará toda la información que necesiten a través de una entrevista informativa.
 
Para que el acogimiento resulte exitoso es imprescindible que antes de integrar a algún niño o niña a su hogar, las familias que van a acoger reciban una formación adecuada. Durante el pasado año, 68 familias participaron en los 25 cursos que se impartieron, mientras que en el primer semestre de 2013 se impartieron 24 cursos, con 57 familias participantes. El curso de formación es obligatorio para todas las personas que vayan a convertirse en acogedores -la pareja en caso de ser una familia-.
 
Compensación económica y financiación
 
Todas las familias ajenas que acogen a niños desprotegidos reciben una compensación económica por el mantenimiento y la atención de los niños. Esas compensaciones se ven incrementadas cuando el menor presenta condiciones, circunstancias o necesidades que precisan una atención específica, ya sea esta de especial dedicación, para supuestos en que aquel esté afectado por graves problemas de salud o discapacidad, ya sea de especial preparación, cuando hay que dispensarle cuidados terapéuticos o rehabilitadores por presentar graves trastornos psiquiátricos, emocionales o de conducta, toxicomanías u otros problemas de similar naturaleza, o se encuentra cumpliendo medidas acordadas en aplicación de la legislación reguladora de la responsabilidad penal de los menores. Dichas compensaciones están exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
 
La Junta de Castilla y León destina a este programa más de 3,5 millones de euros, más de un 10% con respecto al pasado año. De esa cantidad, más del 77 % se destina a compensar económicamente a las familias acogedoras y las familias de origen, mientras que el resto va a financiar la colaboración con Cruz Roja y los grupos de apoyo y autoayuda a las familias acogedoras. Además, las familias acogedoras reciben también apoyo técnico, servicio telefónico de emergencia 24 horas los 365 días, bajas por maternidad en acogimientos permanentes, puntos de encuentro para el desarrollo de las visitas y recursos de respiro y descanso temporal.
 
El acogimiento familiar en datos
 
Las familias ajenas acogedoras en Castilla y León son matrimonios, en un 67% de los casos. Las edades de los matrimonios son de 40 a 50 años, en un 44 % de acogimientos, y de 30 a 40 años, en el 35 % de los expedientes tramitados. Del total de las familias que acogen, un 65 % de ellas tiene hijos propios; el 26 % del total de las familias participantes tiene dos hijos.
 
En relación con el primer semestre del pasado año, se ha producido un incremento en el número de acogimientos, ya que de los 667 acogimientos que había en junio de 2012 se ha pasado a los 746 de junio de este año.
 
Además, hay 38 casos en los que se desarrollan actuaciones complementarias para favorecer la vida independiente y la emancipación de los jóvenes, con la prolongación de acciones de apoyo, tras la mayoría de edad, es decir, jóvenes con expediente de protección cerrado que continúan de forma voluntaria y remunerada en el hogar de los acogedores.
 
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