La Junta incrementa el control sobre el absentismo laboral de sus trabajadores

La Junta incrementa el control sobre el absentismo laboral de sus trabajadores
Las medidas puestas en marcha por la Junta de Castilla y León y por el Gobierno central para luchar contra el absentismo laboral en la administración han dado sus frutos. Bien por el miedo a un recorte del sueldo, pues desde agosto del pasado año los tres primeros días de baja el salario se reduce a la mitad, mientras que desde el cuarto día hasta al vigésimo, no superará el 75 por ciento, por una mayor responsabilidad o por las campañas de prevención, lo cierto es que el número de bajas laborales por contingencias comunes y profesionales en el personal de la Junta descendió en 2012 un 21 por ciento de media.
 
Por provincias, la mayor reducción se registró en Palencia (-22,02 por ciento), al pasar de 23.342 días a 18.202, mientras que en el resto de las provincias fue superior al 21 por ciento. Ávila, donde en 2012 se perdieron 15.342 días, ocupa la segunda posición con una caída del 21,9 por ciento, por delante de Zamora con un 21,7 por ciento (17.116 días); de Burgos, con un retroceso del 21,6 por ciento (26.934 días); y de Soria, con un 21,3 por ciento (16.188). En el lado opuesto se encuentran Segovia, donde las bajas se redujeron un 21,03 por ciento (16.188); Valladolid y León, donde bajaron un 21,1 por ciento (27.172 y 32.527, respectivamente) y Salamanca, con una caída del 21,3 por ciento (24.488).
 

La tasa de absentismo laboral en Castilla y León se situó en 2012 en el 4,6 por ciento, dos décimas por encima de la media del conjunto de España, y lejos de comunidades como Baleares (3,1 por ciento), Canarias (3,3 por cineto), Andalucía (3,6 por ciento) y Madrid (3,6 por ciento), que figuran a la cabeza, según se recoge en segundo Informe Adecco sobre Absentismo. Por encima de Castilla y Léon sólo aparecen Asturias (5,2 por ciento), Galicia (4,8 por ciento) y País Vasco (4,7 por ciento), mientras que la tasa de Navarra y Cantabria también alcanza el 4,6 por ciento.
 
La tasa de absentismo se define como el porcentaje de las horas no trabajadas (sin contar vacaciones, festivos ni horas perdidas debido a ERTE) respecto a la jornada pactada efectiva. Del informe -realizado en colaboración con el IESE, Garrigues, Fremap y la Universidad Carlos III de Madrid- se desprende que el absentismo es más alto en empresas con mayor número de trabajadores. Así, la tasa fue del 2,5 por ciento en las empresas más pequeñas y del 5,3 por ciento en las más grandes.
 
Por sectores, la tasa de absentismo es del 5,1 por ciento en industria, del 3,7 por ciento en construcción y del 3,7 por ciento en servicios. Además, también se asegura que la crisis económica ha provocado una mayor presencia de los empleados en su puesto de trabajo, tanto porque se reducen las bajas por incapacidad temporal como porque disminuyen las horas de vacaciones y festivos, siendo esto último lo que más ha pesado en el cómputo global. Sin embargo, en el contexto internacional, España sigue liderando los países con mayor nivel de absentismo, con una media de 11,4 días perdidos por trabajador y año.
Comentarios
Lo más