La provincia vive con fervor la Semana Santa

La provincia vive con fervor la Semana Santa
Candelario, Lumbrales, Béjar, Serradilla del Arroyo, Peñaranda o Ciudad Rodrigo, entre otras localidades viven intensamente los días que conmemoran la pasión, muerte y resurección de Jesucristo

A partir de la llegada del Domingo de Ramos, la Semana Santa salmantina vive su época más intensa. Así sucede en la capital, donde se concentra el mayor número de desfiles procesionales y actos litúrgicos, y en la provincia, donde las manifestaciones de fervor son también protagonistas. Algunas de ellas, convertidas en referencia, logran implicar a todo un pueblo en las celebraciones. 

Candelario: El Vía Crucis Viviente que concentra a miles de personas

Candelario y abril van de la mano. El pueblo, siempre la gente del pueblo, que arropada en el silencio sale a representar su Viacrucis, su Pasión. La Cuesta de la Romana se convierte en Vía Dolorosa por la que transitan los principales personajes: Jesús irremediablemente unido a su Cruz. Su madre dolorosa, Poncio Pilatos, el distraído romano…

La representación de la Pasión de Cristo, por medio del Vía Crucis viviente es uno de los actos que más público atrae de la Semana Santa salmantina. La Cuesta de la Romana vuelve a ser el escenario en el que los vecinos de Candelario representan la pasión y muerte de Jesús. Decenas de voluntarios participan en esta singular puesta en escena que también lleva a cabo la asociación cultural cuesta de la Romana y el Ayuntamiento de la villa de Candelario.

La escenificación viviente tiene lugar el Viernes Santo, que lleva consigo momentos sorprendentes, como las caídas del Jesucristo, o el proceso simulado, por el cual el Nazareno es clavado en la cruz, con espectacular realismo.

El papel de Nazareno

Son muchos los candelarienses que han pasado por el papel de Nazareno, siendo uno de los mas codiciados y a la vez de los más sufridos, dado que el actor tiene que soportar, en ocasiones, el frío intenso. Se trata de otras de las tradiciones instituidas por las hermanas Vallejera en cuya memoria actúan los vecinos de la villa.

La pasión comienza con la salida desde el Consistorio de un Jesús amarrado, que es puesto en manos de Pilatos que le lanza a los pies de la Cuesta de la Romana para dar comienzo al espectacular Vía Crucis.

La belleza de los actos, llenos de autenticidad, y el esfuerzo de los improvisados actores atraen a miles de visitantes

Miróbriga, fervor y recogimiento cristiano

Para hablar de la Semana Santa de Ciudad Rodrigo, quizás bastaría decir que se caracteriza por el gran fervor y el profundo recogimiento cristiano con que sus gentes viven los actos propios de estos días, o también sería suficiente ensalzar el valor artístico de las imágenes que desfilan en sus procesiones.

Pero estos datos, si bien son ciertos, no servirían para diferenciarla de otras muchas. La Semana Santa Mirobrigense tiene algo que la diferencia de las demás, algo que le imprime carácter y que la dota de personalidad. Algo que es muy difícil de encontrar en otros lugares; el embrujo, el encanto y el misticismo que aporta a la Semana Santa el incomparable marco monumental por el que van a procesionar las cofradías.

La milenaria ciudad medieval rodeada de murallas, la Catedral, el castillo, las múltiples casas nobiliarias con sus escudos y blasones en las fachadas, sus iglesias, sus recoletas plazas y sus angostas y serpenteantes calles, hacen de esta ciudad salmantina, declarada Monumento Histórico Artístico en 1944, el escenario idóneo para que un pueblo de forma sencilla y austera, manifieste públicamente sus sentimientos, sus creencias y su fe cristiana, escenificando en las procesiones la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Coordinadas por la junta Mayor de Semana Santa, siete Cofradías que aglutinan a 2.200 cofrades, organizan durante una semana once procesiones. Los desfiles se inician el Domingo de Ramos con la Procesión de la Borriquilla y dura hasta el Encuentro. La procesión de la Resurrección, pone fin a la Semana Santa Mirobrigense

Serradilla del Arroyo: La Pasión de Jesucristo más realista

Serradilla del Arroyo vive con gran intensidad la jornada del Viernes Santo con la Pasión de Cristo que encarnan los propios vecinos desde hace casi 30 años, imprimiéndole todo el realismo y la fuerza que transmite recrear cada momento de este Misterio en las calles y plazas del pueblo.

El denominado Teso Santo de Serradilla del Arroyo fue el escenario perfecto para llevar a cabo la Crucifixión durante una jornada donde este municipio se transformó por unas horas en Jerusalén.

Los cerca de 60 vecinos que participan activamente en este drama dejan a un lado sus ocupaciones cotidianas y se transforman por unas horas en los personajes que marcan los últimos días de la vida de Jesús.

Son muchos los que cada año acuden a este municipio, que hace un cuarto de siglo comenzó a representar la Pasión y cerca de 2.000 personas siguen esta singular representación cada Viernes Santo. El Vía Crucis que abre esta escenificación se inicia en la zona conocida como La Fábrica, donde Jesús, hace la entrada triunfal en Jerusalén montado en un burro, mientras los vecinos le corearon y agitaron ramos a su paso.

El pórtico de la iglesia se transforma en cenáculo, desarrollándose los capítulos más trascendentales como la Última Cena y el lavatorio de pies a los discípulos, para continuar con la oración del huerto de los olivos, el prendimiento, el juicio, la Pasión y luego la crucifixión en el Teso Santo.

Peñaranda, del arte más antiguo a la modernidad 

El origen de los desfiles y actos de la Pasión peñarandina se pierden en la historia. Hay costumbres que permanecen desde el S. XVI otras han cambiado con los tiempos.

Siete son las cofradías que constituyen la Hermandad fundada en 1958. Existen imágenes de mucha antigüedad y devoción como el Cristo de San Luis, el Cristo del Humilladero, la Virgen de la Soledad o el popular Cristo de la Cama, se unen otras más modernas como La Virgen de la Esperanza, la Vera Cruz, Jesús de Medinaceli, la Virgen de las Lágrimas. Cada desfile procesional es seguido con devoción por numerosos fieles, siempre con el espíritu de recogimiento propio de Castilla y León. La Hermandad desarrolla además un apartado cultural, desde hace XIII años convoca un Premio Nacional de Poesía y un Pregón.

Vitigudino: espiritualidad y devoción en un acontecimiento solemne

En Vitigudino, la Semana Santa es uno de los acontecimientos más solemnes con su ambiente de espiritualidad y devoción. Se celebran procesiones que comienzan el Domingo de Ramos y finalizan el Domingo de Resurrección, cuando se conmemora la Resurrección de Cristo. En esta villa, se viven con gran devoción todos los actos que conforman estas fechas religiosas. Para ello, cuenta con una sola cofradía, San Nicolás de Bari, pero que aglutina a unas 300 personas y que lleva funcionando más de 50 años. Estos cofrades dan vida y emoción a las procesiones desfilando 10 pasos: El Huerto de los Olivos, El Amarrao, El Nazareno, El Cristo de la Agonía, El Cristo de los Faroles, Las Angustias, La Cruz vacía, La Urna y La Dolorosa.

Los actos religiosos comienzanel Domingo de Ramos, tras la bendición del laurel y las palmeras en la Plaza del Convento, fieles y cofrades procesionan hasta la Iglesia para conmemorar a través de la Eucaristía la entrada de Cristo en Jerusalén.

Continúa el Miércoles Santo con la procesión más recogida y emotiva de toda la Semana Santa, es el traslado del Cristo de la Agonía desde su ermita, en el Cementerio, hasta la iglesia parroquial, sobre las 10 de la noche.

El Jueves Santo se abre el día con la oración de Laudes. Posteriormente, en la iglesia, sobre las 5 de la tarde, se celebra la Última Cena, se realiza el lavatorio de los pies a doce niños o mayores de la comunidad. Al terminar la misa, se expone el Santísimo en el Monumento que se instala en una de las puertas laterales de la Parroquia y que será velado hasta la mañana de Gloria del Sábado.

La salida de los pasos en la Procesión de la Pasión por las calles de la Villa continúa los actos religiosos del Jueves Santo produciéndose en un total y respetuoso recogimiento, y que culminan con la celebración de la Hora Santa.

El Viernes Santo se celebran los oficios religiosos, como es el Vía Crucis de la mañana, con el Cristo de los Faroles; y la Adoración de la Cruz de la tarde, que anteceden a la concurrida y recogida Procesión del Santo Entierro de Cristo en la que desfilan todos los pasos acompañando a la Urna. Luego, por la noche, tiene lugar la Procesión de la Soledad, otro momento excepcional en el que el silencio y la solemnidad toman las calles de Vitigudino.

Béjar, Lumbrales, Macotera, La Alberca...

Existen muchos otros rincones de la provincia cuya Semana Santa está cargada de interés y hechizo, como Béjar o La Alberca, con su idiosincrasia más emotiva en la adoración del Monumento con los albercanos vestidos a la antigua usanza y velando al Santísimo en turnos. 

Macotera también posee sus propias procesiones con no menos singulares pasos de Semana Santa. E incluso Lumbrales, con dos actos que llaman la atención sobremanera, como es el ‘Miserere’ que interpretan los varones y el Descendimiento.

 

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