Las vacaciones forzosas del personal antiincendios dejan parte de los montes leoneses sin vigilancia 'in situ'

Las vacaciones forzosas del personal antiincendios dejan parte de los montes leoneses sin vigilancia 'in situ'

El pasado 20 de junio la Junta presentó de forma oficial la campaña veraniega de prevención y extinción de incendios forestales, en la que el Gobierno autonómico presumía de haber reforzado con más medios humanos y materiales el dispositivo, afectado en los últimos años por diversos recortes denunciados de forma sistemática por los sindicatos.

Pero este despliegue de medios, que se mantiene activo hasta el 30 de septiembre oficialmente, se ve afectado a finales de mes por la política impuesta por la Junta la pasada legislatura de obligar a coger vacaciones forzosas al personal forestal ante la llegada de la extinción de los contratos. Esta obligatoriedad vacacional se lleva a cabo en los últimos años, ya que antes la política era el pago adicional de las vacaciones al finalizar los contratos. Y esto supondrá que a partir del jueves 22 de septiembre 4 de los 18 puestos de vigilancia de la provincia con que cuenta el dispositivo se queden sin nadie hasta finalizar el mes.

En concreto las vacaciones forzosas del personal dejan sin vigilancia los puestos de Pozo Fierro (comarca forestal de Benavides de Órbigo), Castrocontigo (La Bañeza), Peña Aguda (La Robla) y Tabillón (Vega de Espinareda). El caso más grave es quizás este último, ya que en este verano en la zona se han registrado casi 40 incendios, incluido el más grave registrado en la provincia y que sucedió hace escasos días en Bárcena de la Abadía y que arrasó 2.665 hectáreas. La comarca forestal de Vega de Espinareda es considerada de "muy alto riesgo" en el plan autonómico Infocal. Cabe recordar que en la comarca de El Bierzo se calcinaron en 2015 prácticamente el 50% de la superficie afectada por incendios en todo Castilla y León.

Fuentes de la Junta restan, no obstante, importancia a este hecho de falta de vigilancia personal al señalar que el operativo sigue activo y que la mayoría de los avisos de incendios se reciben vía 112, por lo que consideran que la vigilancia de los montes no sufre merma alguna pese a la ausencia de personal 'in situ'.

Ante la oleada de incendios que afectan a la comarca el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, anunció que se instalarán cámaras de vigilancia en los montes bercianos más complejos, como ya se ha hecho en Soria o Zamora. La primera fase de este proyecto costará un millón de euros para instalar una decena de cámaras en zonas como Fabero, donde se quedarán justamente sin vigilancia a finales de este mes.

Antecedente hace un año en Palaciosmil

Pero la polémica sobre las vacaciones forzosas del personal de extinción de incendios y la ausencia de recambio no es nueva ya que se denunció una situación similar hace un año cuando ocurrió el peor incendio de la provincia de León en el 2015, desatado en Palaciosmil (municipio de Quintana del Castillo) y que arrasó otras 2.600 hectáreas.

Entonces el presidente de la Junta Vecinal de Palaciosmil, José Suárez, calificó de "negligencia" que los dos vigilantes asignados a Pozo Fierro, desde donde se controlaban precisamente los pinares de Palaciosmil, estuvieran de vacaciones a la vez que se desataba el incendio. Una denuncia que ratificó la  la Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales en Castilla y León (ATIFCYL), que censuró en un comunicado "la precaria situación por la que pasa el operativo de extinción de incendios forestales en esta Comunidad Autónoma".

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