Alfredo Miguel: "Queremos que la figura del presidente de la Cámara, ahora con Benjamín Crespo, recupere su prestigio"

Alfredo Miguel: "Queremos que la figura del presidente de la Cámara, ahora con Benjamín Crespo, recupere su prestigio"
El portavoz de Comunicación de la Cámara de Comercio de Salamanca, Alfredo Miguel, concede esta entrevista a Agencia IE en la que destaca la "gran implicación" del Pleno de la institución cameral, y en la que señala las ventajas competitivas de Salamanca para que las empresas extranjeras decidan invertir en la ciudad. Además, afirma que "el empresariado salmantino ha sabido adaptarse a los tiempos y las nuevas generaciones han dado un giro a los modelos de negocio"

- ¿Qué balance hace de estos primeros dos meses dentro de la nueva Corporación de la Cámara?

- Un balance muy positivo de trabajo. Ha habido muy buena sintonía con las instituciones y comprensión por parte de las entidades financieras; y aunque en un primer momento nos encontramos con algunas dificultades, hemos conseguido reorganizar fuerzas y avanzar en distintos programas y convenios que nos permitan obtener ingresos y así recuperar cuanto antes la normalidad. Queremos que en nuestro primer año al frente de la Cámara el empresariado salmantino tenga la percepción de que somos un equipo dinámico y transparente.

- Ser el portavoz de Comunicación de la Cámara de Comercio de Salamanca en estos momentos no es nada fácil… ¿Cómo afronta su cargo?

- Sé la responsabilidad que conlleva, pero lo afronto con mucha ilusión y energía. Para mí es una gran satisfacción personal formar parte de este gran proyecto como es la Cámara de Comercio de Salamanca porque cuando era pequeño y mis padres me llevaban a ver el Belén Navideño a la Cámara, veíamos entrar y salir a su presidente y recuerdo que era una persona con un prestigio excepcional. Y precisamente en eso lo que queremos de nuevo, que el presidente de la Cámara, ahora con la figura de Benjamín Crespo, vuelva a ser recordado como una persona con un prestigio excepcional.

Así que para mí es muy gratificante que tanto el actual presidente Benjamín Crespo como el Comité Ejecutivo hayan depositado su confianza en mí. Además, la Cámara nunca ha tenido portavoz y es un paso muy importante el que se ha dado al respecto.

- Una de las máximas de la Cámara de Comercio es que se va a recuperar para los empresarios de Salamanca. ¿Cuáles son las primeras medidas que se han tomado desde el Comité Ejecutivo una vez se pusieron al frente de la institución cameral?

- Por supuesto y, en primer lugar, las medidas de orden económico. Había que pagar las nóminas de diciembre de los trabajadores, que estaban sin pagar; el IBI y también otros gastos corrientes. Y la segunda gestión importante que se ha hecho es tratar los convenios firmados con algunas instituciones para retomar la situación de hace 7 años.

- El trabajo llevado a cabo en los últimos meses ha sido mucho y muy concienzudo por parte de la nueva Corporación. Como miembro del nuevo Comité Ejecutivo, ¿qué destacaría del actual Pleno de la Cámara de Comercio de Salamanca?

- Sobre todo, mucha implicación por parte de todos, empezando por Benjamín Crespo y siguiendo por el Comité Ejecutivo y todos los plenarios. Estamos hablando de un pleno en el que se mezcla la veteranía con mucha juventud. Hay una generación joven muy implicada en los negocios familiares y mucho más preparada que sus padres y aquí se ve claramente la evolución tan positiva del empresariado salmantino.

- Haciendo mención a la veteranía, Alfredo Miguel ya suma 30 años como empresario. Está al frente de Asel Formación, que engloba a De Pablo Consultores, a Energytec y al Colegio Unamuno. ¿Cómo recuerda sus inicios en el mundo empresarial salmantino?

- Muy, muy diferentes, sobre todo a nivel de comunicaciones. Nos comunicábamos con nuestros clientes a base de teletipos, que previamente teníamos que enviar a través de la Cámara de Comercio, que era el único organismo que disponía de esta herramienta, y cuando el cliente nos contestaba, la Cámara nos avisaba e íbamos a recoger la respuesta a la sede cameral. Recuerdo que el esfuerzo era inmenso y nuestro cliente esperaba nuestra contestación en una semana. Esto ahora sería impensable con los emails, con los que esperas contestación casi de inmediato.

También recuerdo que nuestra empresa tuvo el primer telefax en papel térmico, muy difícil de manejar por cierto, y eso nos acortó el tiempo de contestación a un día. Por tanto, las comunicaciones han permitido cambiar los protocolos de las empresas y estamos ahora a un nivel de excelencia.

- Están trabajando para impulsar el sector económico en la capital y provincia. ¿Cuáles son los proyectos que van a abrir el camino para ello?

- Sin lugar a dudas, queremos reabrir el vivero de Ciudad Rodrigo y el de Peñaranda, y seguir dotando de actividad al Centro de Innovación Gastronómica (CIG). Proyectos trascendentales tanto para la capital como para la provincia de Salamanca. Del mismo modo, vamos a apostar por proyectos que no sólo reviertan económicamente en la Cámara, sino que sean interesantes para la ciudad de Salamanca y para el mundo empresarial. Y, en este sentido, vamos a redefinir los planes de emprendimiento y los programas de internacionalización de empresas.

- Uno de los puntos fuertes, la internacionalización de las empresas salmantinas… Y si miramos desde la otra cara del cubo, ¿qué oportunidades brinda el mercado de Salamanca a las empresas o inversores extranjeros?

- La Cámara de Comercio de Salamanca quiere poner en valor las ventajas competitivas de Castilla y León y, más concretamente, de Salamanca y su provincia. Tenemos buenas comunicaciones, suelo disponible y un precio moderado del mismo. Contamos, además, con dos universidades que pueden representar un valor añadido para cualquier empresa que se quiera instalar aquí; hay una gran población universitaria, que puede ser un potente cliente potencial; y multitud de centros formativos. Es decir, Salamanca puede aportar multitud de ventajas competitivas para que una empresa extranjera decida invertir en nuestra ciudad.

- Otra de las premisas de la Cámara es hacer que Salamanca vuelva a “tener tejido empresarial”. ¿Qué le ha aportado a usted ser empresario en una ciudad como Salamanca?

- Sobre todo, un gran conocimiento de la condición humana. En el mundo de la empresa es fascinante lo que puedes aprender de los seres humanos; creo que esto es tan sólo comparable con la política.

- Imaginemos que yo soy una persona que quiero abrir una empresa en Salamanca, que tengo una serie de ideas en mi cabeza pero que no estoy segura de cómo llevarlas a la práctica. ¿Qué me aconsejaría un empresario con su experiencia?

- Antes de hablar de cuestiones técnicas, lo que hay que analizar en primer lugar es la implicación personal y la constancia que quieres depositar en tu empresa. La falta de implicación es lo que lleva a una empresa en muchas ocasiones al declive. Y, en segundo lugar, como emprendedora tienes que conocer los riesgos que supone abrir un negocio; alguien te los tiene que contar. Así como también alguien te tiene que decir que, como norma general, todos los negocios sufren crisis financieras: la crisis de los 3 años, de los 7 años… pero esto no te debe echar para atrás. Es una realidad que es bueno que se conozca.

Por otro lado, tienes que saber los recursos reales que tienes para invertir. Bajo mi punto de vista, es necesario que el 30% de los recursos sean propios, no financiados. Y, un aspecto muy importante, es la promoción del negocio, que hay empresarios que lo olvidan. El diseño de tu inversión debe contemplar esta promoción pero, no sólo en las redes sociales, tan de moda ahora, sino en todos los canales de comunicación.

- Retomando el tema del tejido empresarial salmantino, ¿cuáles son los puntos fuertes de este tejido empresarial?

- Si tuviera que destacar algo del empresariado salmantino es la capacidad que ha tenido en las últimas décadas de adaptarse a los nuevos tiempos y la virtud del empresario joven de haber sabido dar un giro al modelo de negocio gracias, en parte, a las nuevas tecnologías.

- Después de que la Cámara haya estado dirigida durante el último año por una Comisión Gestora tras la nefasta gestión de Juan Antonio Martín Mesonero y tras un año de escasa actividad, habrá quién se pregunte para qué sirve la Cámara de Comercio de Salamanca. ¿Qué les puede decir a los que se hacen esta pregunta?

- Estamos hablando de que la Cámara de Comercio de Salamanca es la Corporación de Derecho Público que defiende los intereses generales del comercio, la industria y los servicios, por lo que en este sentido cualquier empresario puede estar tranquilo de que así va a ser.

Por otro lado, la Cámara es el organismo que mayor acceso tiene a las instituciones de la capital y provincia, por lo que su presencia es clave a la hora de intermediar en cualquier asunto. Del mismo modo, al formar parte de la Red de Cámaras en España, puede apoyar, promocionar y dar continuidad al proyecto empresarial de una persona en otras ciudades a través de sus contactos; así como ayudarle en la internacionalización de su negocio gracias a los técnicos en Comercio Exterior con los que cuenta.

Por tanto, la Cámara de Comercio de Salamanca es una institución abierta a todo el mundo, no somos excluyentes ni tenemos intereses sectoriales, y trabajamos por y para todas las empresas salmantinas.

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