Renfe no considera una imprudencia temeraria bajar a un pasajero un kilómetro después de su parada

Renfe no considera una imprudencia temeraria bajar a un pasajero un kilómetro después de su parada
La semana pasada viajaba a El Escorial cuando al aproximarse a la parada el tren no abrió las puertas. Al percatarse de la situación, le obligaron a bajar por la cabina del maquinista y volver andando y cargado con el equipaje por entre las vías durante un kilómetro
 

El joven salmantino que la semana pasada denunció a Renfe ante la Guardia Civil, por imprudencia temeraria al bajarle de la parada un kilómetro después, ya ha recibido respuesta de la compañía ferroviaria. Así, suaviza los hechos.

Los hechos se produjeron cuando el viajero se dirigía a El Escorial desde Salamanca. El convoy salió más tarde de lo previsto de la capital salmantina debido a un atropello en la vía por la que debían transitar, según se informó a los pasajeros.

Al llegar a la parada de El Escorial, el tren no abrió las puertas, por lo que el joven no pudo bajarse en la parada. Al advertir la situación al revisor, lo dejaron bajar un kilómetro después, recorriendo esa distancia cargado con su equipaje y cruzando las vías para poder llegar a su estación de destino. 

Renfe le pide disculpas lo ocurrido y justifica el retraso en causas ajenas. Y, aunque ha iniciado una investigación sobre por qué falló la apertura de puertas y se produjo el descenso irregular del tren, le puntualiza que “fue ayudado y asistido en todo momento por nuestro personal, teniendo que recorrer quinientos metros hasta llegar a la estación, sin ir provisto de equipaje”. 

Por tanto, añade Renfe, “en ningún momento existió imprudencia temeraria, siendo la intención de nuestro personal en todo momento resolver y solucionar la incidencia sufrida por usted, con la mayor celeridad y profesionalidad”.

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