Navega infantil B

El conjunto marcha octavo en la Segunda Provincial

El infantil B del Navega afronta una de las temporadas más complicadas del fútbol base. Toca este año habituarse a jugar a fútbol 11 después de dar el salto desde el fútbol 7 y hacerlo, además, en una complicada competición como es la Segunda Provincial repleta de equipos de segundo año, más experimentados y físicamente más fuertes.

A pesar de ello, se lucha continuamente y los resultados van llegando. Es cierto que no pasan por una buena racha a pesar del progreso continuo que se ha visto en la competición pero no lo es menos que se puede achacar a la mala suerte. Los últimos minutos de los encuentros les han penalizado en los últimos tres encuentros, en los que perdieron por la mínima.

A pesar de ello, y de que el objetivo resultadista, de momento no se esté consiguiendo, el conjunto no pierde la cara a qué es lo verdaderamente importante en este año. Dentro del terreno de juego no puede ser otro que un año puente en el que deben aprender la mayoría de los conceptos y movimientos posibles para tratar de competir en temporadas siguientes. La próxima, de hecho, ya se marcan un ambicioso objetivo de estar en la zona alta.

Fuera de los límites del terreno de juego, aunque con su repercusión dentro, se sigue buscando lo que ya se ha hecho en años anteriores, que aprendan lo que es respetar al contrario dentro de la competitividad que supone un juego como el fútbol. Pero nunca olvidar eso, que se trata de un juego, de un hobby en el que se disfruta y se intenta ganar durante el tiempo que dura y que una vez que acaba, todos somos amigos.

De momento, este proyecto, aunque en resultados no está dando lo esperado en un comienzo, sí sigue un progreso adecuado. Los entrenamientos se van viendo reflejados en un terreno de juego que, además, implica un esfuerzo físico mayor como el Vicente del Bosque, algo que también están acusando frente a los conjuntos más mayores en pleno crecimiento.

Eso sí, sus dimensiones también ayudan al equipo según su manera de jugar, la de tener el balón y encontrar más espacios. Por otro lado, el competir contra equipos mayores también implica una mayor formación de cara a años futuros por lo que nunca hay mal que por bien no venga.

De esta manera, con el compendio de todo lo anterior y las facilidades y dificultades, el conjunto sigue de manera decidida sus pasos para acabar la temporada lo mejor posible y afrontar el próximo año y todos los siguientes que tienen por delante en el fútbol 11 con la mejor garantía posible para seguir avanzando y, además, compitiendo cada vez más.

La plantilla está formada por Pablo Martín (portero); Matilla, Javier Muñoz, Dani, Héctor, Jorge, Enrique y Ferreira (defensas); Guti, Morocho, Jorge, Rodri y Forli (centrocampistas); Mario, Álvaro, Diego, Guaje, Alfredo y Adrián Pérez (delanteros); Barcala y Álvaro (entrenadores).

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