La Sociedad Micológica Lazarillo critica la obligatoriedad del permiso de recolección

La Sociedad Micológica Lazarillo critica la obligatoriedad del permiso de recolección
La Sociedad Micológica Salmantina Lazarillo, que este fin de semana ha organizado la tradicional exposición de setas en la plaza de la Libertad de la capital salmantina, ha hecho pública su opinión del Proyecto Myasrc de la Junta de Castilla y León y las diputaciones provinciales para la obtención de un permiso obligatorio para la recolección de setas.   

"El proyecto Myasrc lo presenta Cesefor (Fundación en la que están presentes la Diputación de Soria, la Universidad de Valladolid y diversas empresas madereras sorianas como Puertas Norma y Tableros Losan) a la Junta de Castilla y León y a las distintas diputaciones provinciales de nuestra Comunidad, siendo aceptado por 7 diputaciones provinciales y por la Junta de Castilla y León. Para desarrollar dicho proyecto, a lo largo de 4 años -desde 2009 a 2012-, le conceden a Cesefor una subvención de 3.360.000 euros, aportados el 50% por la Junta de Castilla y León y el 50% restante por las siete Diputaciones Provinciales firmantes del convenio respectivo entre las que se encuentra la de Salamanca".

Según la sociedad micológica, Cesefor, a lo largo de estos años, ha ido proponiendo a los ayuntamientos que le cedan la gestión del aprovechamiento micológico en los montes de utilidad pública de cada municipio. Algunos ayuntamientos aceptan, y se organizan en la provincia dos unidades de gestión, una con pueblos de la comarca de El Rebollar y otra con pueblos de las sierras de Francia, Béjar y Quilamas. 

Para recoger setas en los montes públicos de los municipios de estas dos unidades de gestión, Myasrc exige sacar un permiso y cobra una tasa por el mismo. Ésta tiene diferente importe, según el lugar de residencia del recolector: local (empadronado en cualquiera de los pueblos afectados), vinculado, provincial y foráneo; también es diferente el precio en función de la modalidad y finalidad de la recolección: recreativa (hasta 5 kg/día y para consumo particular) o comercial (sin límite de kg. y para vender). El permiso puede ser para un día o para todo el año (del 1 de agosto hasta el 31 de julio del año siguiente).

"Creemos que este proyecto favorece, sobre todo, los intereses de los comerciantes (recolectores, asentadores, empresas envasadoras y restaurantes), en perjuicio de los ciudadanos en general y de la conservación de las setas y del bosque, de cuyo ecosistema forman parte, y al que tienen derecho a disfrutar las generaciones futuras. Se potencia la recogida comercial sin límite de peso todos los días del año, y dado que el comercio lo que valora y más paga son los ejemplares inmaduros (lo que llaman boletos de 1ª, níscalos en botón, etc.), la gran mayoría de setas que se recogen para vender no han esporado; por lo tanto, no han cumplido el fin principal que tienen en la naturaleza, puesto que las setas son el aparato reproductor de los hongos. Tampoco se han establecido periodos de cese en la recolección, zonas de rotación, límite al número de recolectores que puede soportar un monte, etc".

Discriminación

Por todo ello, desde la asociación creen que este proyecto que "se está llevando a cabo con dinero de los impuestos de todos, discrimina a la mayoría. Es incompatible con la Constitución Española, Art. 1, 14, 31, 139.1 y otros; con la Ley General Tributaria, y con la conservación del medio ambiente, en general; y con la condición de parque natural Batuecas-Sierra de Francia, dentro de una unidad de gestión, en particular".

Desde la Sociedad Micológica Salmantina Lazarillo llevan difundiendo  conocimientos micológicos durante varias décadas de forma desinteresada, "y lo seguiremos haciendo; pero para realizar esta labor didáctica, necesitamos la recogida de setas por parte de nuestros socios y por cualquier ciudadano, con el fin de  estudiarlas y divulgar dicho conocimiento (la cultura no es patrimonio exclusivo de los científicos y docentes)".

Por lo que "reivindicamos nuestro derecho a la recogida de un número de ejemplares exento de cualquier permiso o tasa. También velaremos para que las generaciones futuras conozcan las setas en la naturaleza y no sólo por fotografías ante prácticas comerciales esquilmadoras, bajo la falsa apariencia de una regulación para conservarlas. Queremos que nuestros impuestos sirvan al interés general de los ciudadanos y no al de unos pocos".

 
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