La obra de Florencio Maíllo llega este viernes al santuario más importante de Madrid

La obra de Florencio Maíllo llega este viernes al santuario más importante de Madrid

La Basílica de Medinaceli, en Madrid,  acoge este viernes, 4 de noviembre, a las 20:45 horas, la presentación de los retratos de Jesús de Medinaceli realizados por el artista mogarreño Florencio Maíllo. Este reciente trabajo se ha podido visitar hasta este jueves en la iglesia parroquial de la Virgen de las Nieves de Mogarraz, donde fue presentado ante lugareños y visitantes coincidiendo con la Noche de las Almas Blancas. 

La colección, de gran valor artístico, técnico y emocional, está formada por tres obras, una de ellas un tríptico en el que en la parte exterior de las portezuelas están representadas las arma christi o momentos de la Pasión de Cristo.

Los retratos del Cristo pasarán a formar parte de los elementos artístico religiosos de la basílica más popular de la capital española. De hecho, allí se encuentra una de las imágenes que inspiran más devoción no sólo en Madrid sino que se puede considerar una de las imágenes más queridas y que más emocionan de toda España. Todos los viernes del año y especialmente el primer viernes de marzo se forman grandes filas de fieles que acuden a venerar a Jesús de Medinaceli. Este gran templo del siglo XX se sitúa muy cerca del área de los más importantes museos y pinacotecas como el Museo del Prado.

El antropólogo Antonio Cea quien se encargó de presentar esta obra en Salamanca y Mogarraz relata así cómo se forjó este importante encargo para la comunidad de Capuchinos:

En el mes de julio de 2015  dejé enmarcando un retrato de mi padre, obra de Florencio Maíllo, en el taller de José Olarra de Madrid, en la calle  Lope de Vega, situado frente al convento de Trinitarias donde está enterrado Miguel de Cervantes. Un día pasó por allí el Padre Benjamín Echeverría, superior en el  de Jesús de Medinaceli de Madrid, y se sintió vivamente atraído por la calidad de ese retrato, comentando con el dueño del establecimiento el interés por conocer al pintor y contactar con él. Mi amigo Olarra me llamó para pedirme la dirección del autor y  yo, gustosamente, se la di. El Padre Benjamín contactó con Maíllo y le habló de la intención de encargarle, para esa comunidad de Capuchinos, un retrato de Jesús de Medinaceli, eje devocional y religioso de esa famosa y popular basílica madrileña. En la primavera de este año se formalizó el encargo de una pintura del Cristo en el que el comitente daba total libertad al autor, con la salvedad de que “no hubiera sangre”o “mucha sangre”, y que no fuera un bis fotográfico de la imagen titular, cuya iconografía, como  Ecce Homo, representa el momento en que Pilatos muestra a la turba a este reo divino con los atributos de rey burlado y, al mismo tiempo, para que el pueblo, al ver a Cristo en ese estado, se apiade y condene a Barrabás, cosa que, como sabemos, no sucedió.

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