“Tenemos unos recursos limitados, o los usamos bien o el sistema sanitario no es sostenible”

“Tenemos unos recursos limitados, o los usamos bien o el sistema sanitario no es sostenible”

La elección de Bienvenido de Arriba como diputado nacional del Partido Popular propició un relevo este otoño en la Gerencia de Atención Primaria. Luis Javier González Elena fue el elegido por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León. 

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca, desde 2014 hasta la actualidad ha ejercido como coordinador médico del centro de salud de Ciudad Rodrigo. Ha sido, además, técnico de salud en las gerencias de Atención Primaria de Zamora y de Salamanca.

Cuenta con formación específica en materia de gestión sanitaria, con un diploma de Especialización en ‘Gestión y Organización Sanitaria’ y cursos en ‘Calidad y Mejora continua en la Gestión Sanitaria’; ‘Comunicación Corporativa’; ‘Gestión por procesos: modelo EFQM’, o ‘Modelos de estratificación y su aplicación en la práctica asistencial’. Asimismo, es miembro del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) y ha participado como formador de Medora Castilla y León, de la implantación de la receta electrónica y del visado electrónico de recetas.

- Ya han transcurrido dos meses desde su nombramiento, tiempo suficiente para haber tomado contacto con lo que supone estar al frente de la Gerencia de Atención Primaria. ¿Cuáles son las principales conclusiones que extrae?

- La sanidad está muy bien pero hay puntos para mejorar, ésa es la realidad. Las cosas están asentadas, funcionan, pero como en todos los sistemas, hay puntos para mejorar y en eso es en lo que estamos trabajando. 

- ¿Por ejemplo?

- Nuestro principal objetivo ahora mismo es la continuidad asistencia, la relación con el hospital. En otras áreas de salud se han formado las gerencias de atención sanitaria, en Salamanca aún no por volumen. El objetivo es que no exista un salto entre gerencias asistenciales, sino que sea una misma persona la que coordine todo. En nuestro caso, estamos trabajando en ello, con muy buena relación. Hemos puesto en marcha proyectos en oftalmología, traumatología, medicina interna, urgencias y aparato digestivo.

- ¿En qué consisten esos proyectos?

- La idea es valorar las derivaciones de atención primaria a atención hospitalaria, las que tienen más lista de espera, ver cómo está la situación, porque habrá algunos pacientes cuya  patología no exista o haya variado, el carácter preferente pueda haberse modificado… Primero hacemos un filtro con las consultas vigentes, después el médico de atención primaria valora la situación del paciente, después el médico especialista valora el carácter de la petición y si es un caso preferente se da cita para un plazo menor de quince días. Al mismo tiempo, se está dando formación a médicos de atención primaria sobre patologías concretas y así conseguiremos solucionar muchos casos para evitar tener que ir al hospital y aliviar así la lista de espera. Vamos a intentar una mayor educación sanitaria para que los pacientes pasen antes por atención primaria o por el servicio de urgencia de La Alamedilla, que haya un filtro primero para patologías que no precisen pruebas complementarias que sólo hay en el hospital. Todo ello con unos estándares de calidad y que el paciente cuando salga del hospital lo haga con un informe completo, tratamientos e incluso que le emita desde allí la receta electrónica. Es decir, que el paciente no tenga que realizar varios pasos para obtener el mismo resultado, yendo y viendo de atención primaria al hospital y viceversa.

- Tarea fácil no será, teniendo en cuenta que muchos pacientes se dirigen a urgencias del hospital en primer lugar.

- Los sanitarios en general tenemos una vocación y debemos ver a todo el mundo, pero hay que mentalizar a la gente de que patologías que no necesitan una prueba complementaria deben verse antes en atención primaria, después el médico ya hará una valoración. 

- Si se consigue una mayor presencia de pacientes en los centros de salud para reducir la espera en los hospitales, entonces se está cargando de más trabajo a los médicos de atención primaria. ¿O se plantea un aumento de la plantilla de los centros de salud?

- La idea no es quitar o poner trabajo, sino que cada uno haga el suyo, para el que está. La puerta de entrada del sistema sanitario es la atención primaria, es el primer escalón para valorar si es necesaria la atención hospitalaria. ¿Que después hay más recursos en un sitio o en otro? Pues es un sistema dinámico, no es estable, y se valorarán las necesidades. Lo importante es regular bien el trabajo de cada uno, sobre todo por la eficiencia, es la prioridad, porque no es lo mismo el coste para el sistema una misma patología vista en atención primaria que en el hospital. Simplemente es establecer competencias, hacer cada uno el trabajo que tenemos que hacer, hay que reorganizar y la educación sanitaria es fundamental. La población tiene que entender que tenemos unos recursos limitados, o los usamos bien o el sistema no es sostenible. Igual que no se va a una frutería a comprar pescado tampoco se puede llamar al 112 si no hay una urgencia.

- Pero tener sólo el centro de salud de La Alamedilla para urgencias además del hospital para una ciudad que junto con su alfoz supera los doscientos mil habitantes, ¿no es insuficiente? ¿Por qué no se implantan más urgencias en otros centros de salud?

- Salamanca tiene un centro de salud abierto desde las 15:00 hasta las 8:00 horas, y los fines de semana y festivos 24 horas, el servicio de urgencias de La Alamedilla, que a comienzos de año se trasladará a San Juan. Es el único punto para toda la capital, que no es de ese barrio. No sería útil el ponerlo en más centros de salud, es mejor tener un punto de referencia y que la gente tenga claro dónde tiene que acudir en función de la urgencia o la patología. Por eso insisto en que hay que educar a la sociedad para que primero acuda a este punto de atención continuada antes que al hospital si la urgencia no es grave. Allí ya valorarán si derivan o no al hospital. Es como estamos establecidos y tiene que ser así.

- La Alamedilla, dentro de poco San Juan, no están mejor ubicados que el hospital para la mayoría de la población, sobre todo los barrios trastormesinos y las localidades del alfoz más habitadas. Entonces, lo más cercano para ellos es el hospital. Por eso la pregunta anterior, potenciando por ejemplo las urgencias en el centro de salud de Tejares-Chamberí.

- Pero eso al final divide. Ya se abrieron todos los centros de salud los sábados durante la tarde y lo que se hizo fue dispersar a los pacientes, generando la necesidad de muchos recursos humanos. Por eficiencia no tiene sentido. Es mejor un centro de referencia para la atención continuada. Es mejor no liar las cosas y que estén bien claras, que la gente no tenga que pensar si en función de la hora tiene que ir a un sitio u otro. 

- También están pendientes los centros de salud en los barrios Prosperidad y Zurguén. Sus vecinos esperan desde hace años ya no que comiencen las obras, sino que se ejecuten los presupuestos con proyectos visibles. ¿Será 2017 el año definitivo, ahora que las administraciones ya disponen de más recursos económicos?

- Desde esta gerencia vamos a seguir intentándolo, llamando continuamente a Valladolid, pero claro, allí también reciben las necesidades de otras provincias y son once áreas de salud en toda Castilla y León. Probablemente sea prioritario Prosperidad, por población y dispersión. Zurguén ahora es más secundario porque no se llegó a ejecutar la construcción de viviendas prevista y por tanto no se ha alcanzado la población que se esperaba. Pero vamos a seguir luchando por ello. Sí está más avanzado el proyecto del centro de salud en Calzada de Valdunciel y se prevé que la ejecución sea a finales de 2017. Los demás, pues obras de acondicionamiento, porque los edificios son más viejos y requieren inversiones puntuales. Sólo estamos estudiando una ampliación de Santa Marta de Tormes.

- ¿Y en la capital, alguna ampliación pendiente?

- Sería necesario en La Alamedilla, pero si se pone en marcha Prosperidad aliviaría a este centro de salud. Donde se va a potenciar la atención es en San Juan, estamos viendo cómo poder utilizar esas instalaciones, que ahora están como compartimentos, tiene una estructura especial, para desahogar el resto de instalaciones de la capital.

- Hablando de atender, ¿qué fue de aquello de un paciente, cinco minutos?

- Seguimos en la misma situación, sobre todo ahora que acumulamos consultas, sustituciones, la jornada laboral de 37 horas y media, sí percibimos una sobrecarga laboral pero siempre manteniendo la calidad asistencial. Eso hay que recalcarlo, no se ha perdido en ningún momento y tiene que quedar claro. El paciente que necesita quince minutos estamos quince, y si hace falta media hora. Nunca los sanitarios sacrificamos la calidad asistencial por otros motivos. Estamos para trabajar y para atender a las personas. Igual que hay pacientes que necesitan quince minutos otros apenas uno para unas recetas. Siempre se atiende a todos los pacientes el mismo día si se requiere salvo en periodos especiales como puede ser ahora la Navidad, que se juntan más urgencias con la presencia de más gente. 

- Durante su presentación afirmó que en camino de la atención primaria al hospital se pierde calidad en la asistencia. ¿En qué sentido?

- Tenemos el hándicap de la informática y no hay un acceso todavía total desde el hospital a las historias clínicas de los pacientes que tenemos en atención primaria. Ahí ya existe una transmisión de información que no es total o la adecuada. Está yendo a más, cada vez son más servicios que pueden verlo.

- Mientras no se caiga el sistema, porque cuando no es Medora es la receta electrónica…

- Últimamente funciona mejor, es cierto que ha dado problemas, pero ahora va mejor. Creo que la situación actual es bastante aceptable. 

- Además, Salamanca es una provincia muy envejecida y muy dispersa. Por tanto, gran parte de su población o no sabe usar las nuevas tecnologías o está en pueblos donde el acceso a internet no es el adecuado. De manera que el contacto con el paciente vía correo electrónico o por mensajes a teléfono móvil es prácticamente imposible.

- Informatizados están todos los centros de salud, sí es cierto que no todos están conectados en red, a tiempo real, entonces tienen que sincronizar los ordenadores portátiles para transmitir la información al paciente. Ahí dependemos de Valladolid.

- ¿Están previstas mejoras en este asuntos para los presupuestos de 2017?

- El director general de innovación, investigación e infraestructuras nos dijo hace un mes que había una inversión importante en ese sentido para dotación de equipos informáticos, pues están ya bastante envejecidos.

- Como coordinador que ha sido del centro de salud de Ciudad Rodrigo, conoce bien la sanidad rural.

- Es la medicina más cercana, no te pierdes en tantos pacientes al día ni en burocracia. Tienes más tiempo para dedicar al paciente, conoces su contexto.

- ¿Cuál es la situación actual de la sanidad rural? Porque los pueblos siguen perdiendo habitantes y se plantea desde la Junta una reordenación territorial para economizar los recursos, sobre todo sanitarios, educativos y de servicios sociales. ¿Cómo puede afectar eso a la atención primaria rural?

- Ahora mismo no hay ningún proyecto, pero va a ser necesario porque los recursos humanos van a menos. Ahora mismo no podemos cubrir todas las bajas de médicos de familia porque no hay personal para ello. El año que viene habrá unas veinticinco jubilaciones y para 2018 más de sesenta. O hacemos una reorganización de los recursos o no podremos dar cobertura a todo.

- Quien esté leyendo esta entrevista se preguntará, ¿cómo que no hay personal para cubrir las jubilaciones y sustituciones, con todos los médicos jóvenes que están en paro?

- En médicos de familia no hay nadie en el paro. Todo el mundo en listas está trabajando. A nivel de hospital es otra situación. Hay que diferenciar.

- ¿Y cómo se puede paliar este problema?

- Redistribuyendo. Eficiencia. Optimizar los pocos recursos que tenemos. La ventaja de Salamanca es que al tener una Facultad de Medicina mucha gente que se forma aquí termina quedándose y no estamos en una situación tan difícil como en otras provincias.

- En cambio, en el alfoz de la capital la población sigue creciendo pero no al mismo ritmo los servicios que demandan, por ejemplo en analíticas y urgencias pediátricas. ¿Qué mejoras hay previstas para el inicio de 2017?

- Vamos a ampliar los puntos de extracción de sangre, de analítica durante las mañanas. En caso de pediatría, es inviable, porque si estamos mal de médicos de familia, de pediatras peor. Incluso hay casos en que debemos cubrir las bajas con médicos de familia, y gracias. Para cubrir este servicio hacen falta entre cuatro y cinco profesionales, y no hay profesionales. Además, hay que entender que no se pueden descentralizar servicios, porque si al hospital se le quita una determinada población también se le resta la capacidad de tener más recursos. A veces se cree que por tener más cerca los servicios se mejora la atención y lo que se empeora es la calidad asistencial en general.

- Pero la gente dirá que está pagando impuestos para que haya todos los recursos que sean necesarios en su localidad y no entiende de descentralizaciones.

- Insisto, es mejor que exista un buen servicio, potente, en el hospital, a que lo disgreguemos en varios puntos de atención continuada. Si habláramos de ciento cincuenta kilómetros de distancia, pero al lado de la capital… Y encima es población joven, con una mayor movilidad. Hay que entender que si tuviéramos recursos ilimitados habría un hospital en cada lugar, pero seguro que aun así se pedirían cosas a mayores. Hay que priorizar y en Salamanca en este momento, en situación sanitaria somos unos privilegiados. Es mi punto de vista.

- Sí, porque hay mucha gente que no piensa lo contrario. ¿Qué le diría a quienes consideran que desde los despachos se ve sólo a los pacientes como un número, como estadísticas que hacen o no cuadrar los presupuestos?

- No es cierto. Todos somos personas y miramos siempre lo mejor para el paciente. Apenas llevo dos meses en el cargo, pero estamos trabajando mucho para mejorar las cosas, codo con codo con el hospital, con quienes hay una relación extraordinaria. Espero que obtengamos resultados dentro de poco, tanto en esa atención continuada como en la mejor educación sanitaria de los pacientes.

- Los datos dicen ahora que las listas de espera se han disparado y que Salamanca tiene las peores estadísticas de Castilla y León.

- Nosotros vamos a poner nuestro granito de arena. Hemos puesto ya proyectos en marcha y esperamos buenos resultados. Creo que estamos en la buena línea.

- Quedamos emplazados entonces para dentro de un año y hacer un balance de lo conseguido o no.

- Estoy con mucha ilusión, con muchas ganas de hacer cosas. El tener un punto de vista asistencial durante tantos años ayuda a conocer la realidad de los centros de salud. El trabajo de los anteriores gerentes es muy bueno pero siempre hay cosas para mejorar. Todos tenemos puntos de vista diferentes y cada uno aportamos cosas diferentes, eso es constructivo. Hay un equipo nuevo con mucha ilusión y sintiéndonos todos compañeros, tanto primaria como hospital. Estamos todos para lo mismo, para el paciente, no puede ser de otra manera. El paciente no puede sentir los distintos niveles asistenciales, tiene que haber continuidad, que el trabajo fluya, sin retrasos ni barreras.

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