Fiesta del verano en La Alamedilla para prevenir sobre el cáncer de piel

Fiesta del verano en La Alamedilla para prevenir sobre el cáncer de piel

Desde la AECC Salamanca durante los meses de mayo a septiembre se realizan campañas de información dirigida desde la infancia hasta la edad adulta, para adoptar hábitos de vida saludable (la piel tiene memoria) y de diagnóstico precoz del cáncer de piel. Destacando la acción formativa e informativa que se realiza este domingo en el Parque de La Alamedilla desde las 11:00 horas.

Considera la asociación que resulta necesario insistir a la población sobre la forma en la que perciben el riesgo de exposición a las radiaciones solares, cuáles son las medidas de protección solar que toman en diferentes situaciones y cómo protegen a los niños y jóvenes.  

Para poder lograr estos objetivos de promoción de salud, y disminución en la incidencia del cáncer de piel, desde la Asociación Española Contra el Cáncer en Salamanca se han programado una serie acciones fundamentalmente durante todo el verano dirigidas a la población infanto-juvenil, ya que se considera que es el mejor momento para que la adquisición de hábitos saludables se lleve a cabo correctamente. 

¿Cómo se produce un cáncer de piel? 

El daño intenso más inmediato ante la exposición excesiva al sol es la quemadura solar. El cual se genera como consecuencia de la cantidad e intensidad de la radiación recibida y su inadecuación para el tipo de piel concreta. La piel responde a la agresión de la radiación UV mediante la oxidación y producción de pigmento (melanina) que nos da el tono bronceado. Cuando la exposición solar supera la capacidad de la piel para generar este mecanismo de defensa, entonces se produce la quemadura. Si bien, debemos recordar que la piel tiene memoria, por lo que la acumulación de lesiones, especialmente durante la infancia, es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel.  

Los tumores se desarrollan cuando se rompe el equilibrio que existe entre el daño producido y la capacidad de reparación. A nivel molecular, hay una compleja red de vías de reparación en respuesta al daño que se produce en el ADN (genes). Con el paso del tiempo este proceso se ve alterado y como consecuencia se vuelve menos eficaz; aparte la inmunidad (defensas) también se ve reducida y por ello el cáncer de piel es más frecuente en mayores de 50 años. No obstante, cada vez se diagnostican más casos en personas jóvenes por los hábitos poco saludables de exposición solar intensa en cortos periodos. 

El cáncer de la piel se manifiesta de muchas formas, incluso para el mismo tipo de tumor. Puede presentarse como un pequeño bulto, tipo “grano”, que crece lentamente aunque a veces puede hacerlo rápidamente. También puede manifestarse como una pequeña herida que no cicatriza o incluso como una mancha rosada que se descama y que recuerda a un eczema. Cuando tiene pigmento (coloración marrón, negra o azulada) es más fácil de reconocer y en estos casos lo primero que hay que descartar es que se trate de un melanoma. 
El cáncer de piel puede dar la cara en diferentes localizaciones. El melanoma aparece con más frecuencia en el tronco en los hombres (50%) y en las piernas en las mujeres (entre extremidades y tronco, 30%), mientras que el cáncer cutáneo no melanoma se desarrolla con más frecuencia en la zona de la cara y el cuero cabelludo (80%, sobre todo en hombres calvos). Pero también el cáncer de piel puede aparecer en zonas que no están expuestas al sol como detrás de los genitales o en las plantas de los pies. 

La mayoría de los tumores malignos no aparecen asociados a lesiones benignas previas. En el caso del melanoma, solo el 20% se asocia con lunares pre-existentes. Algunas lesiones crónicas como cicatrices por quemaduras térmicas, úlceras crónicas de diversas causas (postraumática, por enfermedad inflamatoria, etc.) predisponen al desarrollo de cáncer de piel, pero esto es muy infrecuente.   

Medidas de prevención 

- Usar cremas solares con factores de protección adecuados al fototipo der cada persona con protección máxima para los más pequeños.
- Echarse cada 2 horas crema de protección si se está al aire libre expuesto al sol. - Protegerse del sol usando barreras físicas: gorras, gafas de sol, camisetas… 
- No tomar el sol entre las 12:00 y las 16:00.  - Beber agua o líquidos para evitar la deshidratación. 
- Y acudir al dermatólogo para revisar los lunares y manchas que hayan aparecido en la piel. La detección precoz mejora el pronóstico.  

 

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