Aumentan las estafas en el alquiler de apartamentos

Aumentan las estafas en el alquiler de apartamentos
Ahora que se acerca el verano, los alquileres son una actividad habitual para una buena parte de los españoles. Esta situación es particularmente acentuada en la costa, con miles de inmuebles en alquiler para el verano que ya se acerca. De hecho, la búsqueda alquiler de apartamento recibe hasta cinco veces más consultas a comienzos de verano que durante el resto del año.
 
Como no podía ser de otra manera, Internet es el medio preferente para localizar un apartamento, chalet o casa rural que alquilar para el período vacacional. Por término medio se trata de estancias inferiores a las dos semanas. Esto ha hecho florecer una gran cantidad de portales que se dedican a ofrecer diferentes tipos de inmuebles. La forma de funcionar de estas webs varía y va desde el gratis total para todos hasta pequeñas cantidades que paga el propietario por figurar en los listados de las webs de forma preferente.
 
El negocio, por regla general, funciona de una manera poco estructurada y organizada. La relación entre el propietario de la casa y el web donde se anuncia pasa, con contadas excepciones, por ser ninguna. Esto ha generado un enorme foco de estafas casi desconocidas por el usuario común de Internet y poco documentadas en general, pero en las que es muy fácil caer.
 
La persona que realiza la estafa pone un anuncio en cualquiera de estos portales, siempre los gratuitos, o en varios a la vez, anunciando un fantástico chalet o apartamento a un precio que parece increíble pero que el desesperado turista atribuye a la crisis actual. Es muy fácil poner un anuncio de estos. Basta con abrir una dirección de correo en Yahoo! o Gmail, cargar los datos de una casa fantástica de la que se han podido recopilar algunas fotos por Internet, y publicar el precio bajo ese correo electrónico. A partir de ahí sólo queda esperar.

Una vez que se realiza el contacto por parte del turista, se responde desde la dirección de correo confirmando el sorprendente precio, la disponibilidad de las fechas y pidiendo un 50% de anticipo en concepto de reserva. Este anticipo se debe ingresar en una cuenta corriente o a través de algún sistema de pago vía Internet tipo MoneyGram o similares. Realizada la transferencia, no se vuelve a saber nada más ni de la dirección de correo, que generalmente es dada de baja al poco tiempo, ni del alquiler, que puede permanecer en el web por tiempo indefinido. El confiado turista puede llegar a presentarse en el chalet o apartamento de turno el día convenido llevándose un disgusto terrible.

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