Helmántico cadete B

Helmántico cadete B

La temporada del cadete B del Helmántico está siendo realmente buena. Después de descender el año pasado de la Primera Provincial a Segunda, en el actual se han colocado terceros este pasado fin de semana al derrotar a un rival directo, el Capuchinos. Nueve partidos han disputado con este hasta la fecha y el bagaje es impresionante. Seis victorias y un empate campean en la tabla a pesar de contar con 18 jugadores de primer año.

Este hándicap, aunque en categoría cadete ya la es menos, lo consiguen paliar con el toque de balón y con actitud. Cuenta uno de sus entrenadores, precisamente, que “esto les pone”. El ver a rivales más mayores y fuertes físicamente motiva para dar aún más de lo que tienen dentro. Con ello y con la pelota consiguen, a la vista está, igualar los encuentros para vencer. No importa la edad sino el fútbol que hay dentro y las ganas que se le echa a los partidos. Y de esto, el conjunto sabe mucho.

Los problemas, además, llegaron desde el inicio de la temporada. Una vez descendidos los conjuntos regionales de infantil y cadete, aunque posteriormente el infantil sería repescado, se marchó el entrenador y con él, varios jugadores por lo que en los comienzos de los entrenamientos contaban con solo once futbolistas. Después de un trabajo arduo ya en el inicio intentando captar futbolistas consiguieron ampliar la plantilla hasta los 18 con los que cuenta actualmente, que llegaron de varios ámbitos, incluido el fútbol sala.

La adaptación, sin embargo, se ha realizado de manera rápida y efectiva y tras un comienzo dubitativo en el que cayeron las dos veces que lo han hecho esta temporada en los primeros cuatro partidos, no lo han vuelto a hacer en los siguientes cinco. En estos han encontrado su sistema amoldándose como han podido y jugando con futbolistas en otras posiciones de las que acostumbraban. “La mezcla está saliendo bien”, asegura Álvaro, su entrenador.

En esta mezcla está también el presionar la pelota cuando no se tiene para intentar recuperarla lo antes posible. Al final, según cuenta su entrenador, es mejor correr a por la pelota que ir detrás de ella. Esto está resultando así como los trabajos de motivación que se realizan. Ya son cadetes y no en mucho tiempo el fútbol será verdaderamente competitivo, aunque siempre sin perder ese punto de formación que debe tener el deporte.

En ello también están en el conjunto, en enseñar valores que les puedan servir para la vida, para su futuro. El esfuerzo, el sacrificio, la constancia, el respeto por los rivales. Todo ayuda, todo suma incluso para el fútbol. Dentro del rectángulo hay que ser solidario por el compañero y fuera también. Jugando como equipo el éxito está asegurado, con la humildad por delante se consiguen todavía más cosas. Y el objetivo del conjunto, en cuestión de resultados, es no bajar, algo que parece ya conseguido. A partir de ahí lo que venga. Y seguro que, con esta filosofía, llega lejos.

La plantilla está formada por Rodrigo y Andrés (porteros); Diego, Dani, Navarro, Pablo, Sergio y Jorge (defensas); Josué, Ismael, Coque, Gabriel y Mario (centrocampistas); Richy, Javi, Walter, Alberto y Pérez (delanteros); Álvaro y Fer (entrenadores). 

Comentarios
Lo más